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El independentismo se muestra comprensivo con Forcadell tras su acatamiento de la ley

Los partidos y las entidades en favor de la secesión entienden que se trata de un juicio a "presos políticos"

Carme Forcadell, el pasado miércoles, al llegar al Tribunal Supremo.
Carme Forcadell, el pasado miércoles, al llegar al Tribunal Supremo.

El independentismo se mostró ayer comprensivo con la declaración ante el juez del Tribunal Supremo de Carme Forcadell, presidenta del Parlament. En el auto el magistrado señalaba que todos los imputados asumieron el artículo 155 y manifestaron que en el supuesto de que sigan en política lo harán “renunciando a cualquier actuación fuera del marco constitucional”. Las entidades secesionistas argumentaron que se trató de una defensa penal ante una causa injusta y rechazaron juzgar sus declaraciones ante el juez.

El magistrado sostiene en el auto que los querellados o renunciarán a la política o bien asumirán el marco constitucional. Forcadell, según uno de los letrados, afirmó que la declaración de independencia era política y simbólica ya que no produjo efecto práctico. El juez admite que no se le escapa que esas manifestaciones de todos los diputados pueden ser engañosas y apunta: “Han de ser valoradas en lo que contienen, sin perjuicio de poderse modificar las medidas cautelares si se evidenciara un retorno a la actuación ilegal que se investiga”.

Marcel Mauri, portavoz de Òmnium, avisó de que en “ningún caso” van a reclamar explicaciones a “nadie” que está sufriendo lo que consideran una represión política. “Nos da igual lo que dijeran ante el juez. Nos importan los hechos de estos dos años de legislatura que han llevado al Parlament la voluntad del pueblo de Cataluña”, dijo en una entrevista a La Sexta. Mauri sostuvo que es respetable cualquier decisión ante una situación de “injusticia” como la actual, con diez personas en prisión —los ocho exconsejeros y los dos líderes soberanistas—. Aurora Madaula, que promueve una lista unitaria del independentismo para las elecciones del 21 de diciembre, abundó: “La defensa penal siempre es justa cuando una causa es tan injusta como encarcelar a la presidenta del Parlament”.

Esa sensación es abrumadoramente mayoritaria en el independentismo, que considera a los exconsejeros como “presos políticos”. Forcadell, que salió ayer de prisión tras pagar la fianza, recibió muestras de solidaridad desde primera hora. Un centenar de trabajadores del Parlament protagonizaron una sentada mientras mostraban carteles con las palabras: “Libertad presos políticos”. Su antecesora, Nuria de Gispert, de Demòcrates, afirmó tras la liberación de la política: “¡Bienvenida de nuevo a casa, presidenta! Gracias por todo lo que has hecho por Cataluña. Estamos a tu lado con todo el afecto”.

“Venganza”

Miembros del PDeCAT entienden que el posicionamiento de los diputados procesados responde a la mejor estrategia penal posible e insinúan que podía trasladarse a los exconsejeros. “Nadie duda de sus convicciones, son fuertes”, señalan. Dos exdiputados de la CUP, Anna Gabriel y Benet Salellas, viajaron a Bruselas para reunirse con Carles Puigdemont. Gabriel puso el acento en la “actitud de venganza” del poder judicial hacia Cataluña. “No es un problema del Gobierno del PP, es estructural: fiscalía, jueces y policía son la espina dorsal de este régimen del 78 incapaz de reconocer derechos y que solo sabe reprimir a los que los ejercen”.

Esa actitud contrastó con la del exdiputado Joan Coscubiela, que lamentó que Barcelona en Comú consulte a sus afiliados si quieren romper el pacto con el PSC: “Mientras consejeros reconocen el 155 y los miembros de la mesa acatan la Constitución, Bcomú se plantea romper el gobierno por el apoyo del PSC. ¿Me lo explicáis?”. Albano Dante Fachin, ex líder de Podem, recordó que el espacio lleva dos años sosteniendo que el conflicto es político y que sobre los diputados pendía una amenaza de cárcel. “Si todo es de juguete, ¿por qué hay 10 personas en la cárcel? Hay más dignidad en Forcadell que en diez millones de Collbonis”, dijo en alusión a Jaume Collboni, líder del PSC en Barcelona.