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Un nuevo servicio de coche compartido llegará en diciembre al aeropuerto

A partir de diciembre, comenzarán a funcionar 500 coches eléctricos

Presentación del nuevo servicio de coche compartido en Madrid.
Presentación del nuevo servicio de coche compartido en Madrid.

Ferrovial Servicios y Renault se han aliado para poner en marcha un nuevo servicio de coche compartido en la capital, que saldrá de la almendra central (el interior de la M-30). Comenzará a funcionar en diciembre bajo el nombre comercial de ZITY y llegará a “las zonas de mayor actividad empresarial y comercial”, según fuentes del proyecto. Esto incluye, entre otras, el aeropuerto Madrid-Barajas, los recintos feriales del Campo de las Naciones y el barrio de Las Tablas, donde se encuentra las sedes de Telefónica o el BBVA.

El servicio de coche compartido (carsharing) contará en una primera fase con 500 vehículos eléctricos ZOE Z.E 40, que tienen una autonomía homologada de unos 400 kilómetros. Según fuentes de Ferrovial, esto permitirá al usuario tener una gran capacidad para desplazarse por la ciudad y un tiempo de uso bastante prolongado para poder realizar todas sus actividades. El vehículo dispone de una capacidad de cinco plazas y un maletero bastante amplio.

El vehículo, de la marca Renault, cuenta con 5 estrellas Euro Ncap, que es la máxima certificación en materia de seguridad. Además, toda la energía con la que se recargan los vehículos tiene un origen 100% renovable, según sus promotores.

La compañía no ha hecho público aún cuáles serán las tarifas que aplicará al uso de los vehículos ni si habrá alguna bonificación para los usuarios habituales o abonos con pago previo. Lo que sí ha adelantado es que durante este mes estará haciendo pruebas con algunos vehículos por la ciudad y que se harán diversas presentaciones junto con los responsables municipales de movilidad.

El ingeniero industrial Javier Mateos ha sido nombrado consejero delegado de la nueva compañía ZITY. Ha ocupado diversos cargos de responsabilidad como gerente de infraestructuras en Castilla y León o gerente del contrato de alumbrado público en Torrejón de Ardoz.

Este nuevo servicio de coche compartido se sumará a los otros dos que ya están en marcha en la capital, como Car2Go y Emov, promovidos por Daimler y por el Grupo PSA, respectivamente. El primero usa un modelo Smart, de dos plazas, y, el segundo, un Citröen C-Zero, con capacidad para cuatro personas. Ambas compañías tienen una flota similar (500 vehículos) a la que pretende poner en marcha la nueva empresa de vehículo compartido.

Sin embargo, hasta el momento ninguno tenía cobertura fuera de la almendra central. Los vehículos solo podían recogerse y utilizarse dentro de la M-30 con las consiguientes restricciones en caso de querer acudir a lugares más alejados. Tan solo Emov permite llegar a algunas zonas colindantes a la M-30, como la calle de Arturo Soria, la avenida del Cardenal Herrera Oria y Ciudad Universitaria, entre otras zonas. El precio de alquilar un vehículo en ambas empresas es de 0,19 céntimos por minuto, en la capital, o de 59 euros por un día.

Alquiler libre

Las tres compañías (Car2Go, Emov y la futura ZITY) funcionarán con la llamada filosofía free floating. Este permite a los usuarios de sus respectivas aplicaciones alquilar y dejar el coche en cualquier punto de la ciudad, siempre que este se halle incluido en las zonas de servicio delimitadas por cada compañía.

Al ser vehículos eléctricos, están exentos de pago en la zona del Servicio de Estacionamiento Restringido (SER, los conocidos parquímetros). Estos coches pueden circular además en caso de que haya restricciones por episodios por alta contaminación, como los que ha sufrido la capital en dos ocasiones durante el pasado mes de octubre.

El negocio de unir la capital con Barajas

Una de las principales quejas por parte del sector taxi hacia sus principales competidores, los vehículos de alquiler de conductor (las conocidas VTC), ha sido siempre el negocio del aeropuerto Madrid-Barajas, en el que había grandes distancias y el taxímetro subía con rapidez.

Parte de ese negocio cesó hace unos años cuando el Ayuntamiento fijó una tarifa fija de 30 euros para los trayectos entre la almendra central (el interior de la M-30) y el aeropuerto Esto supuso una gran protesta de los profesionales. Veían cómo parte de sus beneficios se quedaban muy reducidos, mientras los usuarios tenían la garantía de un precio fijo, con independencia del estado del tráfico. La entrada de un nuevo servicio, como el coche compartido, puede complicar aún más la situación.

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