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La Guardia Civil requisa 3 millones de papeletas y seis millones de sobres para el referéndum

La Guardia Urbana cumple la orden de la Fiscalía y custodia las urnas del Estado en un taller municipal de Barcelona

El taller custodiado por la Guardia Urbana.

La Guardia Civil se ha incautado este jueves en un almacén de Igualada (Barcelona) de entre 2,5 y 3 millones de papeletas y de seis millones de sobres para el referéndum ilegal del 1 de octubre. Los agentes, además, levantaron acta del hallazgo de más de un centenar de urnas con el logotipo del Barça -habían sido utilizadas en las elecciones del club azulgrana- y optaron por dejarlas en la nave. Mientras, la Guardia Urbana de Barcelona está custodiando también desde este jueves las urnas propiedad de la Administración del Estado y que se utilizan en las elecciones que se celebran en la capital catalana. Los agentes acatan así la orden de la Fiscalía Superior de Cataluña de vigilar que esas urnas no se utilicen en el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional. La Guardia Urbana de Tarragona hizo lo propio.

El instituto armado sigue cumpliendo las órdenes que ha recibido para impedir el referéndum. Este jueves ha requisado de unos tres millones de papeletas y unos seis millones de sobres destinados al 1 de octubre en una nave de Igualada. Con ello ya se ha incautado durante su operación en Cataluña de 12 millones de papeletas, pero no ha dado con las urnas.

El Ministerio del Interior informó inicialmente de que se habían incautado de 100 urnas, aunque después aclaró que estas estaban rotuladas con logotipos y que se habían utilizado en las elecciones del Barça en 2015. Los agentes se limitaron a levantar acta de su existencia y las dejaron en la nave, en un altillo de difícil acceso, según han informado fuentes policiales.

Marc Castells, alcalde de Igualada, del PDeCAT, desmintió “totalmente” que los agentes hubieran requisado urnas de la misma forma que lo hizo el responsable del almacén. “Propaganda para desanimaros. Recordad, ¡votaremos!”, dijo el primer edil, que estuvo presente en los registros, a través de su cuenta de Twitter. Un portavoz del Barça confirmó que la empresa registrada es un proveedor habitual del club y al que le suele alquilar urnas para las elecciones como en las de 2015 o en el referéndum sobre la reforma del Camp Nou en 2014.

Con respecto a las urnas de propiedad estatal que están bajo custodia municipal, José María Romero de Tejada, fiscal superior de Cataluña, ya recordó en su instrucción del miércoles que la Administración del Estado confiaba en los Ayuntamientos la custodia del material electoral que se utiliza habitualmente en las elecciones que se celebran en la comunidad autónoma. Por ello les ordenó que garantizasen que no se utilizaría dicho material el domingo que viene. El Ayuntamiento de Ada Colau cumplió la orden. Fue el sindicato Solidaritat Obrera el que informó a través de las redes sociales de que los cuerpos policiales estaban controlando las urnas ubicadas en un depósito municipal, situado en la calle de Perú.

Los agentes se están relevando en la vigilancia del almacén para velar que el movimiento independentista no intente llevarse dicho material. La Administración del Estado cuenta en Cataluña con 6.000 urnas. El Govern nunca ha dicho que tuviera intención de utilizar las que son propiedad del Estado en un referéndum que ha sido prohibido por este. 

En cualquier caso, la Delegación del Gobierno actuó de forma preventiva para preservar su material y comunicó a los secretarios de los Ayuntamientos de Cataluña, que son autoridad del Estado, la orden de la Fiscalía de empeñarse en su custodia. El primer Consistorio que la acató la instrucción o, al menos, el más relevante, fue el de Barcelona. Fuentes municipales precisaron que no las estaban requisando y desplazando de local sino “custodiando” por orden del fiscal. La Guardia Urbana de Tarragona tomó misma medida.

El Gobierno central es consciente de que cada Ayuntamiento actuará de forma diferente y sostiene que no acatar la instrucción puede suponer un delito. El alcalde de Tortosa, Ferran Bel, del PDeCAT, por ejemplo, se tomó la instrucción del fiscal con chanza y ordenó trasladar las urnas desde el almacén en las que están normalmente depositadas hasta el mismo cuartelillo de la Policía Municipal. “Que esté tranquilo el fiscal. Las hemos llevado al cuartelillo. Así no hará falta hacer guardia y estarán bien custodiadas”, afirmó, señalando que el Gobierno andaba “muy despistado” si creía que iban a usar las urnas del Estado.

Con información de  Óscar López y Àngels Piñol

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