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El Congreso asume que el sobrecoste del tranvía de Parla llegó al 38%

El Ayuntamiento de Parla deberá pagar una deuda de 256 millones de euros, incluidos más de 122 de intereses, hasta el año 2037

Uno de los vagones del tranvía de Parla estacionado.
Uno de los vagones del tranvía de Parla estacionado.

El Tribunal de Cuentas ha desvelado irregularidades en la adjudicación y construcción del polémico tranvía de Parla, que proyectó el Ayuntamiento cuando era alcalde Tomás Gómez. Los auditores públicos confirman que los sobrecostes alcanzaron el 38,6% del presupuesto inicial. Los fiscalizadores creen que esas modificaciones no se justificaron, porque no había "necesidades nuevas o causas imprevistas". Hasta 2014 (las obras comenzaron en 2006), Parla llevaba pagados 180,5 millones. Deberá seguir pagando hasta 2037. Los diputados del Congreso recibieron ayer el informe. PP y PSOE no pusieron objeciones.

El informe —que ayer fue presentado en la Comisión Mixta del Congreso de los Diputados para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas— afirma que la aprobación del gasto de algunas de esas actuaciones fue posterior a las obras, “encontrándose [algunas] ya ejecutadas”. Y señala, en concreto, la modificación de los aparcamientos disuasorios, la depresión de la M-408, la ampliación de unidades móviles, el colector de la calle de Juan Carlos I, los honorarios del arquitecto para la coordinación de la adecuación urbanística y ciertas actuaciones de la traza del tranvía.

La puesta en marcha de otros trabajos (relativos al proyecto de uso de agua reciclada, de nuevo mobiliario o elementos ornamentales) no se encontraba prevista en el proyecto inicial. El procedimiento, por tanto, no se sujetó a lo regulado por la normativa de contratos, y las modificaciones se llevaron a cabo sin tramitación de un expediente contractual y “al margen de toda publicidad”.

En el procedimiento se omitió, siempre según el informe del Tribunal de Cuentas —al que los diputados no pusieron ayer reparos—, la publicación de las correspondientes memorias explicativas que justificasen la necesidad de las modificaciones, la desviación económica producida y “la improcedencia de la convocatoria de una nueva licitación”.

Cronología del Tranvía de Parla

2004. El pleno municipal aprueba el proyecto y pone como fecha de inicio del servicio septiembre de 2006. Se estima el coste en 93,5 millones.

2006. En la junta de gobierno celebrada el 22 de diciembre se aprueba un “importe adicional total” al plan inicial de 22,7 millones más IVA.

2007. El tranvía comienza a rodar con nueve meses de retraso.

2009. La junta local, ya con José María Fraile de alcalde, incluye obras nuevas por valor de otros 13,3 millones. La deuda del Ayuntamiento con la concesionaria asciende a 90 millones.

2011. El tranvía se mantiene parado por impago a la empresa de mantenimiento. Finalmente, se salva in extremis al negociarse un calendario de pagos.

2012. Parla presenta un plan de viabilidad para abonar en 20 años los 274 millones que adeuda con proveedores, 51 de ellos del tranvía.

2013. Una junta de gobierno extraordinaria aprueba que el municipio pagará 122 millones solo de intereses hasta 2037. El fondo Sagasta Corporate Finance SARL compra parte de la deuda del Ayuntamiento de las obras del tranvía.

2014. El Tribunal de Cuentas investiga la obra del tranvía, que acumula un sobrecoste del 38%. El fondo dueño de la deuda demanda al Ayuntamiento por impago y la fiscalía pide la imputación de todos los concejales socialistas entre 2006 y 2009.

2015. El Ayuntamiento de Parla declara “lesivos” o ilegales alrededor de 100 de los 256 millones de deuda, incluidos los intereses.

Las modificaciones no fueron formalizadas y la garantía de los constructores no se reajustó a los nuevos costes. En muchos casos, los informes técnicos se emitieron cuando las obras estaban en ejecución. “No consta que se expidieran las correspondientes actas de recepción de algunas de estas obras, disponiéndose únicamente de los certificados finales emitidos por la dirección facultativa”.

El Tribunal de Cuentas señala, además, que Gómez comenzó el proyecto del tranvía sin haber acreditado la existencia de estudios previos para comparar otros medios de transporte alternativos y sus ventajas e inconvenientes (“tanto desde el punto de vista social como de sostenibilidad económico-financiera”) y sin determinar la alternativa más favorable para la ciudad. “Esto refleja una insuficiente planificación de la iniciativa”, apunta el Tribunal. Tomás Gómez afirmó durante la inauguración, el 6 de mayo de 2007, que la opción de aumentar el número de autobuses para los futuros 30.000 vecinos del barrio de Parla Este (barrio por donde iba a crecer la localidad) no era una “solución adecuada”. Por otro lado, aseguró que “el tranvía es puntual, llega de lado a lado del municipio y su uso resultará más barato que el del coche”.

Sin planificación

Además, en el informe de viabilidad funcional y económica previo a la construcción y explotación del proyecto no se valoró el posible coste de la inversión. “La omisión de planificación económico-financiera dio lugar a que se abordara el proyecto sin atender a la situación del Ayuntamiento de Parla y al margen de los principios de equilibrio presupuestario, de estabilidad y sostenibilidad financiera de la entidad”. De hecho, el Ayuntamiento nunca ha podido hacer frente a todos los pagos y actualmente está intervenido por Hacienda, ya que se encuentra en quiebra.

El tranvía de Parla fue presupuestado en un principio en 93,5 millones de euros (IVA aparte) en mayo de 2005, y concedido a un consorcio compuesto por Acciona, FCC, Detren y Caja Castilla-La Mancha. Esta UTE se encargaría de la construcción, conservación y explotación de la infraestructura. En la actualidad, Tranvía de Parla, SA está participada en un 85% por Globalvia (forma parte de FCC), y el 15% restante por Inversiones Corporativas.

Los sobrecostes citados (22,7 millones en 2006 y 13,3 millones en 2009, IVA aparte) supusieron una factura total 256 millones, si se incluyen más de 120 millones en intereses. El Ayuntamiento estima que Parla terminará de pagar la deuda del tranvía en 2037 mediante un sistema de calendario. El Tribunal de Cuentas no ha podido, sin embargo, verificar “la idoneidad del calendario”, porque en el expediente no consta suficiente información que permita hacer una valoración. El presupuesto del Ayuntamiento de Parla ronda los 90 millones y su deuda es de unos 400 millones.

En un primer momento, la gestión del tranvía le generó a Gómez el reconocimiento por parte de su partido (en 2007 fue elegido nuevo secretario socialista de Madrid con el 91% de los votos) y por los vecinos de Parla (fue el alcalde más votado de España en municipios mayores de 50.000 habitantes). Pero, tras salir a la luz la gestión del tranvía y la deuda millonaria que provocó, Gómez fue destituido como máximo responsable del PSOE-M en 2015, por decisión del actual secretario general del partido, Pedro Sánchez.

Recomendaciones del Tribunal de Cuentas

Grandes infraestructuras. El órgano fiscalizador recomienda en lo relativo a la ejecución de grandes infraestructuras en municipios que “debería asegurarse la disponibilidad de recursos suficientes para su financiación y mantenimiento, sin comprometer el equilibrio financiero de las entidades responsables de su pago”.

Estudios previos. El Tribunal de Cuentas aconseja que antes de acometer la ejecución de tales infraestructuras deben realizarse los estudios previos “necesarios”, en los que deben analizarse las posibles alternativas existentes, valorarse que la opción elegida “es la más adecuada” en su conjunto y que resulte “viable” en cuanto a su construcción y gestión, en términos de sostenibilidad económico-financiera, social y medioambiental.

Control. El Informe expone que debe haber “un mayor rigor” en la tramitación de las fases de preparación y adjudicación de los contratos que se celebren.

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