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Reportaje:Elecciones 27M

El tranvía ya corre por el sur

Parla moderniza su trazado urbano con la entrada en servicio de 12 kilómetros y 16 estaciones del nuevo transporte público

"El tranvía no es sólo un medio de transporte, sino que ha supuesto una revolución para el municipio. Es la señal de identidad por la que ya se nos conoce dentro y fuera de la región". Las palabras son del alcalde de Parla, el socialista Tomás Gómez, que ayer inauguró junto a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, este práctico sistema de transporte, único en la Comunidad.

La idea del tranvía surgió, según recuerda Gómez, después de que el PP dejara fuera de Metrosur a Parla, pese a que el trazado transcurre a sólo un kilómetro del término municipal. El patito feo del sur pensó un medio que se adaptara al municipio y fuera respetuoso con el medio ambiente. Tras visitar ciudades como Bilbao, Alicante, Barcelona, Stuttgart (Alemania), Burdeos y Montpellier (Francia), optaron por el tranvía. "Una opción era aumentar el número de autobuses para los futuros 30.000 vecinos del barrio de Parla Este, pero nos dimos cuenta de que no era una solución adecuada. El tranvía es puntual, llega de lado a lado del municipio y su uso resultará más barato que el del coche", añade el alcalde.

La puesta de largo del tranvía la hicieron ayer Gómez y Aguirre, acompañados de los candidatos del PSOE, Rafael Simancas y Miguel Sebastián, entre otros políticos. Aguirre intentó acaparar el protagonismo en Parla. Quería forzar para ayer también el final de la obra civil del hospital de la localidad, pero el alcalde lo impidió. El día histórico le correspondía al tranvía. Por eso, la presidenta regresará hoy al municipio parleño para hacerse la foto en un edificio terminado, pero que carece de licencia de ocupación y de los medios para iniciar su actividad. Otra foto, vaya.

El tranvía consta de 12 kilómetros y 16 estaciones. La fase inaugurada ayer, aún en pruebas, supone cuatro kilómetros y nueve estaciones: desde la entrada de la plaza de toros, en el norte del municipio, hasta la entrada de Parla Este. El resto se completará en agosto.

La inversión ha sido de casi 120 millones de euros, financiados casi en su mayoría (82%) por el Ayuntamiento de Parla. El 18% restante corresponde a la Comunidad de Madrid, que tras prometer pagar las unidades móviles (los nueve tranvías) se echó atrás. Esto ha supuesto que el Consistorio se hiciera cargo de 27 millones de euros: tres millones por tranvía.

Estos 120 millones también han servido para dar un lavado de cara, que hace que el visitante que acude a esta población se quede sorprendido por la forma casi imperceptible en la que el tranvía se inserta en la ciudad. Cada hueco se ha llenado con un jardín, se ha peatonalizado el centro y se ha plantado césped en muchos puntos del recorrido.

Parte de esos 120 millones se han destinado a la reforma de las calles, a la vez que se levantaba el centro de Parla; a soterrar parte de la carretera M-408 para permitir el paso del tranvía y a construir 4.700 plazas de aparcamiento en superficie y subterráneos. "Hemos llegado a un compromiso con Renfe para que haga dos nuevas estaciones y amplíe la actual. La del norte estará lista a finales de año y la del sur en 2009", describe Gómez. El inicio de la estación del norte ha supuesto un ligero retraso en el cierre de la línea del tranvía.

En las próximas semanas, el tranvía funcionará en pruebas. Se invitará a escolares y asociaciones a usarlo hasta que los vecinos se acostumbren a él. Cuando funcione a pleno rendimiento, tendrá una frecuencia de seis minutos y el recorrido se hará en 27 minutos. En algunos puntos no corre a más de 15 kilómetros por hora, mientras que en otros llega a los 50. Su precio, un euro, salvo jubilados y discapacitados, que viajarán gratis. También habrá bonos de 10 viajes y valdrán los abonos transporte. "Es un transporte ecológico. La energía de la aceleración y la frenada que no utiliza la devuelve a la red. Es el mismo funcionamiento que un scalextric, pero en grande. Además, es muy silencioso y cómodo", comenta el director general de Tranvía de Parla, Fernando de Marcos. Cada unidad tiene una capacidad de 214 personas, cinco veces más que un autobús. Otra característica, sus grandes ventanales permiten ver la ciudad de forma panorámica.

La red está controlada por cámaras de televisión y radio desde un centro de control, el auténtico cerebro del sistema, situado en el norte de Parla. En las cocheras también se sabe al segundo la demanda de viajeros y cómo va cada una de las unidades. "Si existen problemas, podemos dirigir los trenes desde aquí por control remoto. Seríamos capaces hasta de tirar abajo el pantógrafo y detener el convoy o traerlo a cocheras", concluye De Marcos. Se han utilizado 110 kilómetros de cable, 80 de canalizaciones y 20 de catenarias. En él trabajan 120 personas.

"Alcalde, cómo ha cambiado esto. Hace 30 años, cuando llegué aquí, esto era un barrizal. Fíjese, y ahora vamos en tranvía", comentaba una vecina.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de mayo de 2007