Barcelona gana la mitad de un pabellón de Montjuïc para grandes exposiciones

El ICUB gestionará un espacio de 6.350 metros cuadrados del edificio de Victòria Eugènia de la Fira, que será “de uso prioritario” para el MNAC, si bien dista de su proyecto

Simulación del espacio para exposiciones temporales de arte en el pabellón Victòria Eugènia de Montjuïc.
Simulación del espacio para exposiciones temporales de arte en el pabellón Victòria Eugènia de Montjuïc.ICUB

Barcelona lleva más de cuatro años debatiendo si convertir Montjuïc en la “Explanada” o “Montaña” (según el momento) de los Museos, un hub a imagen y semejanza de la Isla de los Museos de Berlín o el barrio equivalente de Viena. Un proyecto que implicaba básicamente la incorporación a los circundantes MNAC, Pabellón Mies van der Rohe y CaixaForum, de dos de los pabellones de Fira de Barcelona en desuso, el de Alfonso XIII y el de Victòria Eugènia, y que fue creciendo hasta adquirir, para estas latitudes, formato faraónico, con un presupuesto de 169 millones. El resultado, la creación de alguna asociación, indefinición y parálisis. Adoptando la actitud machadiana del se hace camino al andar, el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y concejal responsable del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB), Jaume Collboni, ha anunciado una inversión municipal de 2,5 millones de euros para remodelar el segundo de esos recintos, la mitad del cual (unos 6.350 metros cuadrados) se convertirá en sede de exposiciones temporales “para todos los museos de la ciudad y, de manera prioritaria, por importancia del centro y por cercanía, para el MNAC”, ha asegurado. La matización no es baladí: el anuncio no es lo que los gestores del bautizado como “el Prado catalán” esperaban, ya que habían solicitado uno de esos recintos para ubicar en él sus salas temporales, la biblioteca, el archivo, la colección de fotografía y para desplegar el arte de los años cincuenta a los setenta.

“Lo de la Montaña de los Museos es un debate recurrente de esta ciudad: se ha hablado mucho y no se ha hecho nada; no podía ser que eso fuera una excusa para que Barcelona no acogiera grandes exposiciones de renombre internacional por falta de espacio o que se pararan posibles iniciativas locales; ahora, con una inversión razonable, ganamos 6.000 metros cuadrados de golpe; esto empieza a andar”, resume Collboni.

Una muestra blockbuster como la de David Bowie, actualmente en el Dhub, es el tipo de exposiciones que podría acoger este recinto “a partir de septiembre de 2018” y que Collboni califica, de manera un poco pomposa, como “nuestro Grand Palais de la ciudad”. Sí lo es, proporcionalmente, por espacio: sus 6.350 metros cuadrados están muy por encima de los cerca de 3.000 que tiene el Macba o los 2.500 del Dhub destinados a exposiciones temporales. La gestión del mismo irá a cargo del ICUB.

El Ayuntamiento transferirá en septiembre a Fira de Barcelona, tras la rúbrica del correspondiente convenio (por cuatro años, prorrogable por otros tantos), los 2,5 millones para acondicionar el actual pabellón número siete, unos 14.000 netros cuadrados cuyo usufructo la Fira tiene cedido hasta 2025, pero que ya tenía en desuso en los últimos años. Serán los propios gestores del recinto ferial, que seguirán utilizando la mitad del espacio para sus eventos, los que se encarguen de acondicionar un pabellón construido entre 1918 y 1923, diseñado por Josep Puig i Cadafalch y declarado Bien Cultural de Interés Local. No será la primera vez que este edificio, de los primeros que se construyeron en Montjuïc en 1929 para la Exposición Internacional, albergue citas culturales: en 1923 ya cobijó una exposición de muebles y decoración interior como ensayo general; este palacio y el de su casi gemelo Alfonso XIII se conocían entonces como los de l’Arquitectura y del Art Modern, respectivamente, y la plaza que conforman, a los pies del Palau Nacional, hoy de Puig y Cadafalch, llevaba entonces por nombre el de Belles Arts.

Collboni ha anunciado la iniciativa ante una nutrida representación de una veintena de responsables de los museos de la ciudad, entre ellos, Pepe Serra, director del MNAC. Dirigiéndose tácitamente a él, el concejal socialista de Cultura recalcó la naturaleza de uso “prioritario” para ese museo de un espacio en el que está previsto también una tienda y un bar-restaurante, entre otros servicios. Asimismo recalcó que esa zona museística se podrá dividir “casi en dos mitades, pudiendo mantener un par de exposiciones temporales a la vez”. Pero todo ese planteamiento dista mucho de la idea expuesta en más de una ocasión por Serra, que ve como en el espacio que había reclamado prescindiendo del macroproyecto de la Montaña de los Museos está ahora supeditado a la gestión directa del ICUB, en una iniciativa que, además, parece incompatible con la instalación más o menos estable de departamentos fijos del MNAC en ese espacio. Serra, al que se ha visto conversar con cierto acaloramiento con Xavier Marcé, asesor personal de Collboni, pocos minutos antes de empezar la presentación, ha declinado hacer comentarios porque “no es el MNAC quien ha convocado hoy esto”.

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Sobre la firma

Carles Geli

Es periodista de la sección de Cultura en Barcelona, especializado en el sector editorial. Coordina el suplemento ‘Quadern’ del diario. Es coautor de los libros ‘Las tres vidas de Destino’, ‘Mirador, la Catalunya impossible’ y ‘El mundo según Manuel Vázquez Montalbán’. Profesor de periodismo, trabajó en ‘Diari de Barcelona’ y ‘El Periódico’.

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