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Sant Feliu de Guíxols tendrá la obra catalana de la Thyssen en 2020

El museo, que costará 6 millones de euros, exhibirá 130 obras, pero lo fondo será de 400

La baronesa Thyessen junto a uno de sus cuadros, en Sant Feliu.
La baronesa Thyessen junto a uno de sus cuadros, en Sant Feliu.

Tras numerosos anuncios, por fin el Museo Carmen Thyssen de Sant Feliu de Guíxols (Baix Empordà) es una realidad. Al menos, oficialmente sobre el papel: la baronesa firmó ayer un acuerdo con el Ayuntamiento de la localidad ampurdanesa para la cesión gratuita por 20 años de su colección de pintura catalana de los siglos XIX y XX, que no tuvo reparos ella misma en definir como “la más importante del mundo”. “Es un día histórico, que marca un antes y un después en la historia de Sant Feliu”, afirmó exultante Carles Motas, alcalde del municipio, que invertirá seis millones de euros en la operación. La baronesa y Motas dieron la noticia aprovechando la inauguración de la muestra que cada verano se presenta en el Espai Carmen Thyssen, situado desde 2012 en el Monasterio de Porta Ferrada, que, junto con un edificio de nueva planta, acogerá el futuro equipamiento.

El Museo Carmen Thyssen contará con un fondo de 400 obras, si bien acogerá de forma permanente unas 130, que formarán el núcleo central de la colección, con artistas como Casas, Meifrén, Mir, Rusiñol, Masriera, Alsina, Pradilla o Galofre; otras 40 quedarán en las reservas para asegurar la rotación. “Me molesta el esnobismo en el arte; no creemos en nuestros pintores, por ello en las subastas aun se pueden adquirir obras de artistas catalanes muy interesantes”, indicó Carmen Thyssen, anticipando que se destinarán unas salas a muestras temporales y se organizarán proyectos con los otros museos Thyssen, en especial el de Málaga (abierto en 2011) y el de Andorra. Éste, que desde su inauguración el 16 de marzo ha recibido más de 8.000 visitantes, exhibe 26 obras y está dirigido por el sobrino de la baronesa, Guillermo Cervera, que la acompañó.

El nuevo museo abrirá sus puertas en 2020 ante la necesidad de construir un nuevo edificio (cuyo arquitecto se elegirá por concurso), que se fusionará con el monasterio. Anteriormente, se barajó emplazarlo en el antiguo hospital o adquirir la adyacente ex fábrica de corcho Can Serra. La operación costará seis millones de euros, financiados por el Ayuntamiento, que acaba de comprar por 740.000 euros los jardines que coronan el monasterio. “El proyecto cerrará idealmente el claustro inacabado, impulsará la urbanización del entorno y creará un centro cultural de referencia que transformará Sant Feliu como pasó con Málaga”, dijo Motas. El nuevo Museo Thyssen, sin embargo, afectará también Barcelona y Madrid, ya que la baronesa aseguró que se llevará a Sant Feliu “todas” sus pinturas catalanas. Es el caso de obras maestras como La catedral de los pobres, de Joaquim Mir, hoy en préstamo al Museo Nacional de Arte de Cataluña, así como Mediterráneo, de Joaquim Sunyer; El abismo, también de Mir, y lienzos de Ramón Casas, que se conservan en el Museo Thyssen de Madrid.

Adiós a Fira de Barcelona

El acuerdo con Sant Feliu pone punto final a los proyectos que se barajaron para la capital catalana, como la posibilidad de abrir un museo Thyssen en los pabellones de Fira de Barcelona. “Ya no me interesa”, aseguró tajante la baronesa, si bien envió un mensaje tranquilizador al asegurar que mantendrá la política de préstamos y colaboraciones con los grandes museos españoles.

Sobre el acuerdo con el Estado para el depósito de sus obras en el Thyssen Bornemisza de Madrid, cuyo plazo acaba de ampliarse hasta el 31 de diciembre, indicó que siguen las negociaciones para garantizar “accesibilidad y movilidad internacional a la colección” y también una compensación económica tras “20 años de cesión gratuita”. Del acuerdo, que afecta 429 obras (valoradas en más de 460 millones de euros), quedan excluidas las 800 adquiridas por el Estado en 1993 al barón Thyssen.