Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

PSOE y Ciudadanos exigen gradualidad en las subidas de la tasa de terrazas

El Ayuntamiento de Madrid estima que la recaudación bajará un 14%, pasando de 9,1 millones a 7,2

Terraza de un bar en Madrid, el 30 de junio de 2017.
Terraza de un bar en Madrid, el 30 de junio de 2017.

La tasa que pagan los establecimientos de hostelería por sus terrazas será modificada este año en función del nuevo índice fiscal de calles. El Ayuntamiento calcula que el montante total de la recaudación por este concepto bajará un 14%, pero PSOE y Ciudadanos advierten de que en algunos casos los aumentos serán exponenciales. Por ello, aprobaron en el pleno instar al gobierno local a que permita a los bares que experimenten las mayores subidas pagar de forma gradual.

Lo que los bares y restaurantes de Madrid pagan por sus terrazas depende de los metros cuadrados de espacio público que ocupan y de la calidad del mismo, establecida por su índice fiscal. A finales de 2016, el gobierno municipal, liderado por la alcaldesa Manuela Carmena, acordó con el PSOE modificar ese índice. Su objetivo era ajustar el mapa madrileño a la nueva clasificación establecida según el valor patrimonial de los inmuebles. Desde 2009 no se modificaba ese índice.

A raíz de esta corrección, también la tasa de terrazas se modificará. El índice fiscal distingue entre nueve categorías de calles, y dependiendo de si están ubicadas en una a otra categoría, la tasa que paguen los bares puede subir o bajar.

En el pleno municipal del pasado miércoles, Miguel Ángel Redondo, de Ciudadanos, citó el caso de un bar de Vallecas en el que la tasa se dispara hasta duplicarse. Ese tipo de aumentos, recordó el edil, afecta a la actividad comercial y merma uno de los sectores estratégicos de la economía metropolitana.

La edil del PSOE Erika Rodríguez señaló que un aumento demasiado elevado de la tasa puede afectar al empleo. El PSOE, que apoya el incremento de la actividad económica de la hostelería, aunque insta a pactar con los vecinos algunos efectos colaterales, como el ruido o la falta de espacio para los peatones, cree que las tasas y tributos municipales deben aplicarse "con criterios de progresividad y justicia". Por ello, los socialistas pactaron con Ciudadanos instar al gobierno municipal a recaudar de manera progresiva —es decir, escalonada en el tiempo— la tasa en casos de subidas superiores al 70% con respecto al año anterior.

El gobierno municipal rechaza de momento la propuesta. Una portavoz del Área de Economía y Hacienda, dirigida por Carlos Sánchez Mato, explicó ayer a EL PAÍS que Ahora Madrid votó en contra por razones sobre todo procedimentales: "Falta un estudio técnico que revele de qué aumento estamos hablando y qué calles estarían afectadas. Además, la propuesta tiene que debatirse en la comisión de Economía y no en el pleno; y no comprendemos por qué solo hay que fijar esa ayuda para aumentos del 70% y no inferiores".

Menor recaudación global

El Consistorio duda, asimismo, que la tasa pueda incrementarse hasta los extremos calculados por la oposición. La recaudación global bajará un 14%, pasando de 9,1 millones anuales a 7,2, según prevé el Ayuntamiento.

El equipo de gobierno cree que aquellos bares y cafeterías ubicados en calles secundarias pagarán menos que antes. Una cafetería, por ejemplo, en algunos tramos de la calle de Toledo reducirá su aportación al erario municipal en un 40%, según el Ayuntamiento. En el distrito de Fuencarral también se registrarán reducciones, mientras que en zonas más transitadas, como la calle de Arenal, la tasa se mantendrá como antes (80 euros al metro cuadrado, frente a los 21 euros de Fuencarral).

El PP cuestiona estas estimaciones. El grupo liderado por José Luis Martínez-Almeida sostiene que la nueva tasa "incrementa la carga tributaria". Afirma que en calles de Villaverde, por ejemplo, la tarifa crece un 90%, pasando de 38 euros a 74 por metros cuadrados. En el centro, en una calle como la de la Cruz —esa vía ha pasado de la categoría cinco a la dos—, el aumento será del 250% (de 74 a 261 euros). Algo parecido ocurre en la Plaza del Dos de Mayo. José Luis Moreno (PP) opina que "reducir la carga fiscal a los que crean empleo es siempre rentable para Madrid".

El gobierno local se muestra abierto a debatir la propuesta para recaudar gradualmente la tasa en caso de elevados incrementos. Pero advierte: "No hay inconveniente en solventar problemas si se detectan, pero de momento no hemos encontrado ninguno".

La plaga de los veladores ilegales

Uno de los principales problemas de las terrazas de bares y restaurantes atañe a las que se colocan en las aceras sin la autorización pertinente. Durante las épocas de Alberto Ruiz-Gallardón y de Ana Botella (PP), el Ayuntamiento de Madrid facilitó los trámites para obtener una licencia. Sin embargo, el aumento de terrazas a menudo ha coincidido con la multiplicación en las aceras de veladores que carecen del permiso.

Es la misma Cámara de Cuentas la que revela que solo en el distrito de Centro la cuarta parte de las terrazas son ilegales. Este organismo también advierte de que las sanciones a menudo resultan ser ineficaces para resolver el problema: algunos dueños de los locales afectados vuelven a instalar las terrazas ilegales tras la intervención policial.