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Ciudades madrileñas para formar familias

Rivas-Vaciamadrid, Parla y Valdemoro están entre los cinco grandes municipios más jóvenes del país

Un niño juega ayer con un balón en un parque infantil de Parla.
Un niño juega ayer con un balón en un parque infantil de Parla.

De las cinco ciudades más jóvenes de España —según la reciente actualización de la serie estadística Urban Audtit del INE, que compara las poblaciones del país mayores de 50.000 habitantes— dos están en el norte de África y tienen características muy particulares (Ceuta y Melilla) y las otras tres están en la Comunidad de Madrid. Rivas-Vaciamadrid, Parla y Valdemoro son las únicas aglomeraciones urbanas de la península cuya edad mediana de la población está por debajo de los 38 años (la mediana, que no la media, señala el punto central de la estadística, es decir, que la mitad de la población es mayor de esa edad y la otra mitad, menor). La edad mediana en 2016 en Rivas era de 37,1 años, en Parla de 37,12 y en Valdemoro de 37,8, mientras que la cifra de toda España es de 42,79.

Y muchos niños...

Edad. La mediana de edad en 2016 en Melilla era 34,1 años. Siguen: Ceuta (36,15), Rivas- Vaciamadrid (37,1), Parla (37,12) y Valdemoro (37,82).

Natalidad. El orden es Melilla (17,6 nacimientos por cada 1.000 habitantes), Parla (14,7), Ceuta (12,9), Valdemoro (12,63) y Rivas (12,61).

Mortalidad. Rivas (2,4 fallecidos cada 1.000 habitantes), Valdemoro (3,5), Fuenlabrada (4,2), Parla (4,3) y Santa Lucía de Tirajana (4,5).

Las tres ciudades madrileñas resultan ser, ni más ni menos, las que tienen mayor capacidad de atracción para las familias jóvenes deseosas de tener descendencia, pues sus nombres se repiten en el ranking de las cinco mayores tasas de natalidad; en este caso, Parla se cuela entre Ceuta y Melilla con 14,7 nacimientos por cada 1.000 habitantes. Además, al contrario de las dos ciudades norteafricanas, las madrileñas también están en la lista de cinco urbes con menor tasa de mortalidad.

“Diría que responde a parejas jóvenes que optaron por estos municipios para adquirir vivienda en propiedad a coste inferior que en otras áreas de la zona metropolitana de Madrid”, aventura la profesora de Geografía de la Universidad Autónoma de Barcelona Antònia Casellas. Desde luego, las cifras respaldan la expicación.

El 83,9% de los hogares de Rivas ocupan en viviendas que han comprado (aunque la mayoría cargue aún con la hipoteca); lo mismo que el 82% de Valdemoro y el 81,6% de Parla, frente al 78,9% de la media de España y al 76,8% de la media de la Comunidad de Madrid, según el Censo de Población y Viviendas del INE de 2011. En los tres casos, tal y como aventuraba la profesora Casellas, el precio medio del metro cuadrado de ladrillo está por debajo de la media de la región, sin embargo, los perfiles cambian a medida a que se alejan.

Es decir, las familias con un poco más de renta se concentrarían en Rivas, un municipio más cercano a la capital (a unos 15 kilómetros del centro), con muchas viviendas unifamiliares (el 70%, según un trabajo de la Politécnica de Madrid de 2014); con un poco menos de recursos mirarían a Valdemoro, a 28 kilómetros del centro por la concurrida autovía de Andalucía, pero con un importante crecimiento de las viviendas unifamiliares entre 2000 y 2014; y aquellas más modestas, a Parla (a 25 kilómetros).

Las cifras son las siguientes: en Rivas, el precio del metro cuadrado desde 2013 está un 24% por debajo de la media madrileña, y la renta media anual de sus vecinos era en 2014 de 33.167,19 euros, justo en el medio de las ciudades de Madrid; en Valdemoro, las casas costaron un 41% menos y su renta era de 31.624,05 euros, y en Parla es un 52% menos y 24.185,63 euros, la renta más baja de todas las urbes madrileñas.

Esa diferencia entre unas y otras se puede ver marcada también claramente por la población de origen extranjero, estadísticamente más humilde (y más propoensa a tener más hijos) que la autóctona, recuerda el profesor de Geografía de la UNED Julio López-Davalillo. Mientras Rivas tiene un 9,2% de vecinos porcedentes de otros países y Valdemoro un 9,7% (la media de la Comunidad es del 12,2%), en Parla la cifra se eleva hasta casi el 20%.

Aunque la juventud en principio parece una buena noticia para cualquier ciudad, lo cierto es que resulta en una demanda de servicios que puede suponer un gran agobio en zonas más modestas. “Una población joven es una población con futuro en sí misma, en constante renovación. Y con un gran potencial de trabajo”, dice el alcalde de Parla, Luis Martínez Hervás, pero admite las dificultades. En su caso, el alto índice de paro: tiene 10.889 desempleados, el 14% de los vecinos en edad de trabajar. “Muchos de nuestros jóvenes abandonaron los estudios para dedicarse a la construcción con la burbuja inmobiliaria, y ahora necesitan de las herramientas para reciclarse”, añade Martínez Hervás .

Por lo demás, habla —igual que una portavoz del Ayutamiento de Valdemoro— de la necesidad de un nuevo centro educativo o de un centro de salud o de espacios cerdes, deportivos y de ocio. En Rivas, de hecho, el Ayuntamiento no ha esperado más y ha adelantado los 5,3 millones de euros que costará levantar este año un nuevo colegio público en el barrio de la Luna.

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