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El precio de los pisos tocará techo el año que viene, según la UB

El informe niega una “burbuja del alquiler” y prevé que las rentas crezcan el 8% este año

Los Mossos ejecutan un desahucio, ayer, en la calle de Moianès, en Barcelona.
Los Mossos ejecutan un desahucio, ayer, en la calle de Moianès, en Barcelona.

El continuo ascenso del precio de la vivienda en Barcelona está a punto de agotarse. En concreto, lo hará el año que viene. Así lo concluye un informe elaborado por el profesor de Economía de la Universidad de Barcelona (UB), Gonzalo Bernardos, quien señaló que ante esa perspectiva el capital extranjero está ya de salida del mercado residencial de la capital catalana. El informe todavía prevé un aumento del valor de las casas en la capital catalana de entre el 12% y el 14% para luego entrar en una senda de “ralentización”.

Según el informe realizado por la UB y Forcadell, el panorama actual cambiará con la subida de los tipos de interés en la zona euro, que los analistas prevén para finales del año que viene. Las restricciones en la concesión de hipotecas se verá reforzada por el incremento del precio del dinero, que hará inaccesible la compra para muchos ciudadanos.

“La vivienda se ha encarecido mucho en Barcelona. En cinco distritos —Eixample, Sarrià-Sant Gervasi, Les Corts, Gràcia y Ciutat Vella— los precios ya están por encima de los que había en 2007. En cambio, en Sant Andreu y Nou Barris están entre un 35% y un 40% por debajo. ¿Por qué? Porque allí la demanda no era por inversión”, explica Bernardos. A partir de ahí, el informe prevé que se dé el efecto de la mancha de aceite. Es decir, la subida de precios se trasladará al área metropolitana.

Otro ritmo seguirán los alquileres, que en opinión de Bernardos seguirán subiendo. El profesor de la UB desvinculó ese avance de cualquier burbuja ni del efecto de los pisos turísticos. Si han aumentado los valores, dijo, se debe a varios factores. El primero, muchas viviendas que durante la crisis salieron al mercado de alquiler a la espera de una recuperación de los precios. “Seis de cada diez pisos a los que se les acaba el contrato de alquiler se ponen a la venta”, afirmó Bernardos.

Ello, unido a la falta de hipotecas, supone que la demanda supere, de largo, la oferta. Y explica, a su juicio, el acelerón que empezó el mercado de alquiler en 2013, que auguró que seguirá. “Este año subirá un 8%”, sentenció Bernardos, quien recordó el interés por residir en Barcelona, también por parte de trabajadores extranjeros. Ahora, afirmó, el precio medio de un piso de alquiler es de 1.163 euros mensuales, frente a los 624 euros que cuesta un alquiler medio en España. Bernardos cuestionó el papel de los pisos turísticos, al recordar que en los barrios en los que más suben los alquileres no hay más viviendas de este tipo. Aun así, sí apostó por una moratoria, fijar topes por zonas e impuestos para esta actividad.