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El cine en castellano sigue mandando en la producción catalana

La cuota de pantalla de las películas rodadas en catalán es del 0,7%

Un fotograma de 'El Guardián Invisible', una de las películas de producción catalana más taquillera de 2017. Ampliar foto
Un fotograma de 'El Guardián Invisible', una de las películas de producción catalana más taquillera de 2017.

La producción de cine en catalán sigue estando muy por debajo de las aspiraciones del sector y más, en concreto, de la Acadèmia del Cinema Català (ACC) que ha planteado en recientes reuniones con el director de TV3, Vicent Sanchis, y con la consejera de Presidencia, Neus Munté, la urgencia de incrementar los recursos para la producción de películas en catalán. “Si no fuera por los 20 millones que se han logrado con la tasa sobre los operadores de telefonía estaríamos literalmente bajo cero”, ha afirmado la presidenta de la Academia, Isona Passola. Con los datos de la producción cinematográfica catalana del año pasado, de las 65 cintas estrenadas – con participación de talento catalán, no netamente de la industria de Cataluña- 29 fueron en versión original en castellano, 20 en catalán, 10 en inglés y 6 en otros idiomas. La presidenta de la ACC no ha concretado qué baremos o criterios se manejan para determinar el peso de la participación catalana en un proyecto cinematográfico.

“Rodar un largometraje en catalán requiere mucho esfuerzo y por eso la mayor parte de las cintas que se hacen en catalán o son documentales, o pequeñas películas o cortos”, ha desgranado en la presentación del balance del año pasado y de la nueva junta de la ACC que dirige desde abril Sergi Doladé y que se ha renovado por completo. Mucho esfuerzo, como decía Passola, para poca visibilidad porque la cuota del cine en catalán en las pantallas no llega al 1% y sigue estancada en el 0,7. Un hábito de consumo en catalán que dista mucho del que se hace en teatro o en la lectura.

Passola y la nueva junta de la ACC consideran que uno de los retos más importantes, sino el primero, son medidas y decisiones políticas que reviertan la debilidad del cine en catalán. TV3 destinaba 25 millones de euros en 2010 para la producción de ficción externa, una cantidad que se ha reducido a los 5 millones el año pasado, según los datos que explicó la presidenta de la ACC. “Les hemos planteado –a la Generalitat y a TV3- que como mínimo hay que llegar a los siete millones. Me parece muy bien que la televisión catalana resuelva cómo afrontar su reestructuración pero no por eso tienen que dejar caer la producción del cine en catalán”, ha añadido Passola que considera que el compromiso de las televisiones públicas es vital.

Además de ese incremento de los entes públicos catalanes, la presidenta de la ACC exigió la rebaja del IVA del 21% “tal como se ha hecho con el resto de espectáculos. Que no se haya hecho lo mismo con el cine demuestra la animadversión del Gobierno contra el cine”. Ganar público es otra de las asignaturas pendientes así como saber cuál es el consumo del cine catalán en las plataformas televisivas: “teniendo en cuenta los cambios en el hábito de ver las películas, ese dato es muy importante”, ha aclarado.

El equilibrio entre sexos en la dirección de las películas todavía no se ha resuelto: de las 65 producciones estrenadas en 2016, 54 tuvieron a hombres como creativos y 11 mujeres. La petición de la Asociación de Mujeres Cineastas de Cataluña (CIMA) planteó la necesidad de la introducción de cuotas en favor del cine hecho por mujeres: “estamos de acuerdo siempre que el criterio principal sea el de la calidad de los proyectos”, comentó Passola. Una decisión política que depende del Departamento de Cultura de la Generalitat por medio de concesión de ayudas y subvenciones que todavía no ha sido adoptada aunque sí se respaldaba.

La producción cinematográfica de cuño catalán –de forma parcial o completa- tiene buena aceptación y de las 65 del año pasado, 47 de ellas obtuvieron 144 reconocimientos fuera de Cataluña como el cortometraje Timecode , Palma de Oro en Cannes, y La mort de Lluís XIV , de Albert Serra, que consiguió el Premio Jean Vigo: “Tenemos un cine experimental y arriesgado que es muy bien recibido en los festivales, pero debemos diversificarnos y conseguir más público, tanto en las salas como en las plataformas digitales”, ha dicho Passola.

En lo que va de año, la producción catalana ha alcanzado las 27 películas entre ficción y documental, dos más que en el mismo periodo de 2016. Las más taquilleras este año han sido Contratiempo, de Oriol Paulo, y El guardián invisible, de Fernando González Molina, ambas rodadas en castellano. En catalán en lo que va de año la más taquillera ha sido Incerta glòria, de Agustí Villaronga.