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El plástico invade el Mediterráneo

Greenpeace inicia en Valencia una campaña en la cuenca mediterránea contra la contaminación marina por este material

El Rainbow Warrior, de Greenpeace, con balas de plástico para reciclaje en primer plano.
El Rainbow Warrior, de Greenpeace, con balas de plástico para reciclaje en primer plano.

El mar Mediterráneo tiene la misma densidad de desechos plásticos que las conocidas sopas (zonas de acumulación) del Pacífico, uno de los océanos más contaminados por este material. Un fragmento por cada cuatro metros cuadrados, ha denunciado este jueves la organización ecologista Greenpeace en Valencia, de cuyo puerto el Rainbow Warrior inicia la campaña Menos plástico, más Mediterráneo, que le llevará por España, Italia, Grecia y Croacia.

La organización ha presentado, coincidiendo con el Día de los Océanos, en su mítico barco un informe sobre la invasión del plástico en océanos y mares, especialmente el Mediterráneo, donde se encuentra, recoge el informe de Greenpeace, entre el 21 y el 54% de todos los fragmentos de microplástico  en el mundo.

Según, Elvira Jiménez, responsable de la campaña de Oceános de la ONG, el 72% de las basuras recogidas en las playas españolas del Mediterráneo son plásticos y el 97,3% de la basura ingerida por la tortuga boba es plástico. Otras especies típicamente mediterráneas como la Foca Monje también se ven afectadas por el exceso de basura plástica. Los microplásticos, por ejemplo, usados en la fabricación de cosméticos, se escapan a los filtros de las depuradoras y terminan en la cadena alimentaria porque los peces los ingieren.

"No hace falta irse lejos para ver la dimensión del problema de los plásticos en los océanos. Solo tenemos que asomarnos al Mediterráneo para ver cómo su fauna marina se asfixia, ingiere o se enreda con plásticos", ha lamentado Jiménez.

Los responsables de esta campaña han advertido sobre la proliferación de los envases de un sólo uso, o determinadas bolsas de plástico que "tienen una vida útil de 12 minutos y luego resisten cerca de cinco décadas sin destruirse". Y el reciclaje no soluciona el problema; de hecho, Greenpeace ha colocado junto a la cubierta del Rainbow Warrior, balas de plástico reciclado en España para mostrar la deficiente calidad del proceso, con muchas impurezas. "Muchas de esas balas acaban en el vertedero porque no sirven para reciclar", ha denunciado Barea.

En el mundo, unos ocho millones de toneladas de plástico llegan al mar procedente de 192 países costeros y, según Greenpeace, que cita datos de Eurostat, sólo el 20% de los plásticos se recicla de forma adecuada, un 60% acaba en vertederos, un 10% incinerado mientras el 10% restante se usa para compostaje.

Estos activistas resaltan que "sólo 20 de los 50 millones de envases de bebidas que se ponen a la venta diariamente en España se reciclan", según ha explicado Julio Barea, de Greenpeace. Los restos están por todos lados. En playas, zonas rocosas, y a profundidades de entre 50 y 3.000 metros. 

"Los residuos plásticos son uno de los contaminantes que más rápidamente se han acumulado en la superficie de nuestros mares, en poco más de 100 años desde que aparecieron, prácticamente son los únicos residuos marinos que nos encontramos en la superficie del Mediterráneo", ha apuntado Luis Francisco Ruiz-Orejón, investigador del CSIC-CEAB (Consejo Superior Investigaciones Científicas-Centro de Estudios Avanzados de Blanes).

"El problema no es solo estético, sino que desde toda la comunidad científica se están obteniendo evidencias de los efectos que provocan sobre una gran parte de los organismos marinos en todas las escalas tróficas, además de los cada vez más relevantes efectos socio-económicos", ha añadido tras explicar que una de las misiones de esta campaña será recoger muestras en los puertos donde la embarcación haga escala.

Además del personal de Greenpeace y científicos, la rueda de prensa ha contado con el testimonio de un pescador artesanal de Denia (Alicante), Jesús Crespo, que ha explicado su experiencia con este tipo de recursos. "Cuando hay mal tiempo o mucha corriente las redes se llenan de plásticos. Vemos las consecuencias: cómo los animales se creen que es alimento y lo comen. Hemos encontrado pescados con plástico dentro".

"Es un problema muy grave. Por eso hemos presentado un proyecto para encargarnos nosotros de la recogida de plásticos. Es como limpiar nuestro huerto, pero si retiramos 100 kilos al día y al mismo tiempo se vierten toneladas...", ha agregado.

"El problema de los plásticos es tan grande que no basta solo con reciclar. Hay que cerrar el grifo a este material y optar por la reutilización", ha apuntado la responsable de la campaña, ya que "la responsabilidad no pasa solo por los consumidores, sino que las empresas que producen estos productos y los políticos que legislan deben apostar por las alternativas".

Posibles soluciones

Greenpeace ha destacado que la contaminación de plástico "es un problema tan externo y global que no hay ningún país que tenga la manos limpias". En Europa, varios países intentan tomar medidas contra el inexorable avance de este tipo de contaminación. Es el caso de Francia, Italia o Reino Unido. Pero la solución no pasa, según los ecologistas, solo por los cambios de legislación.

"Hay otro tipo de innovaciones, como llevar envases a los supermercados para envasar la compra en recipientes propiedad del consumidor, los envases retornables", ha señalado Barea, quien ha asegurado que un buen ejemplo es el proyecto de la Generalitat Valenciana de potenciar los envases retornables.

Tras la presentación de la campaña, el Rainbow Warrior permanecerá en el puerto de Valencia hasta el sábado y posteriormente zarpará hacia Palma de Mallorca y Barcelona. La última parada será en la capital catalana los días 16, 17 y 18 de junio.

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