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Un Loop corto, pero de nivel

La 15ª edición de la feria de videoarte homenajea a los pioneros

Fotograma del mapamundi formado por nubes de Glenda León en Senda.
Fotograma del mapamundi formado por nubes de Glenda León en Senda.

“Loop mira al pasado para entender el presente y contribuir a forjar el futuro”. Lo afirma Marta Ramos-Yzquierdo, responsable de Loop, la primera y posiblemente única feria de videoarte del mundo, que cumple 15 años y los celebra con una edición titulada Winding the clock back, algo así como una exhortación a volver a recorrer el camino andado. Sin embargo más allá de alguna presencia puntual, la selección de 45 galerías que ocupan otras tantas habitaciones del Hotel Catalonia Ramblas, más que una mirada hacia el pasado ofrece un panorama fidedigno de la creación contemporánea. “La revisión histórica se desarrolla sobretodo a través del festival, aunque también en la feria tenemos importantes pioneros del medio”, puntualiza Ramos. Es el caso de Esther Ferrer que exhibe un trabajo relativamente reciente en Àngels, de la baguette flotante de Steina y Woody Vasulka en la finlandesa Berg y de la vídeo danza informatizada que Analivia Cordeiro, expone en la alemana Anita Beckers. La hipnótica coreografía, concebida e interpretada por la artista, hija de Waldemar Cordeiro, nombre de referencia de la pintura concreta brasileña, se basa en un programa informático que esta escribió en 1973 con tan sólo 18 años, algo totalmente innovador e inédito para la época, que la ha convertido en una pieza de referencia para el desarrollo de la relación entre arte e informática.

Es un ejemplo del nivel alcanzado por Loop que cuenta con tres artistas presentes en la Bienal de Venecia: Sasha Pirogova y Mohau Modisakeng, como representantes de Rusia y Sud África, respectivamente y Marc Ávila Forero que expone en la muestra principal. En Loop este joven colombiano hace doblete con obras en dos galerías: una pieza que reivindica el tambor como elemento de lucha y rescate en la barcelonesa ADN y un vídeo realizado en China, cerca de la finca donde creció Mao, que reflexiona sobre la reforma agraria, en la parisina Dohyang Lee.

Los números de Loop

48 artistas de 28 nacionalidades (41,6 % mujeres)
45 galerías de 20 países
36 de España, 4 de América, 4 de Asia, 1 de África
45 vídeos realizados de 1961 a 2017.
La obra más cara: 36.000 euros: Farewell Poem de Chen Qiulin en A Thousand Plateaus Art Space de Chengdu
La obra más barata: 1.750 euros: Punch de James Rielly en New Art Projects de Londres

Presupuesto global 760.000 euros
Financiación Generalitat 260.000 euros
Financiación Ayuntamiento 60.000 euros

Aunque reúne 45 galerías de 20 países y atrae importantes coleccionistas, como la cubano-venezolana Ella de Cisneros, este año Loop reduce su duración de un día de modo que los visitantes ya no podrán aprovechar el fin de semana. Siguen habiendo varios trabajos comprometidos, pero el corte político es menos evidente, más sutil y permeado de elementos poéticos y visuales. Es el caso del vandalismo legitimado del colectivo mexicano Tercerunquinto en Proyectos Monclova y del relato visual entre realidad y ficción que Cristina Lucas, exhibe en la madrileña Juana de Aizpuru, presente en Loop por segunda vez.

Por ser una efeméride tan señalada resulta raro que haya menos estrenos, sólo siete mientras en ediciones anteriores llegaron a ser más de la mitad. En cambio no sorprende que siguiendo la tónica de los últimos años, haya cada vez menos alardes experimentales. En este ámbito quedan el mapamundi formado por nubes de la cubana Glenda León en Senda, las páginas web de Rafael Rozendaal en Turner de Los Angeles y los inquietantes ojos de Marina Núñez, pionera en el uso del 3D en el arte contemporáneo, que propone en Rocío Santa Cruz una instalación de tres pantallas donde lo digital se hace pictórico y la mirada contribuye a crear un mundo fértil y vivo.

Después de haber roto el techo de los 100.000 euros el año pasado, Loop vuelve a precios más contenidos, con obras que en su mayoría no superan los diez mil euros y suelen editarse en cinco ejemplares. “El numero depende del artista y el galerista, pero sugerimos que oscilen entre las tres y las diez copias”, indica Carles Duran de la galería Senda, fundador y director de Loop junto con Emilio Álvarez , propietario de Àngels, recordando que el protocolo para la adquisición, conservación y difusión de las obras de videoarte que lanzaron hace un año se está implementando cada vez más.

Entre las novedades de esta edición, además de la reducción de un día de feria, hay un catálogo más denso con textos de críticos y comisarios especialmente encargados para glosar el marco y las obras expuestas. Los directores de Loop aprovecharon la feria para anunciar el próximo lanzamiento de Videoclub, una plataforma online con carácter de archivo para proporcionar un marco serio y riguroso donde los artistas pueden dar a conocer sus obras.