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Los alcaldes del Área Metropolitana piden mejorar las infraestructuras contra la polución

El debate organizado por Alcaldes.eu se centra en las alternativas al coche privado

Un coche antiguo en Barcelona.
Un coche antiguo en Barcelona.

Los problemas que conlleva la contaminación de los automóviles en la ciudad de Barcelona, tanto para la salud de los ciudadanos como para el urbanismo sostenible, ya son evidentes para las instituciones públicas. La lucha contra la contaminación ha pasado a ser una prioridad para la capital catalana y las ciudades del Área Metropolitana (AMB), que han adquirido compromisos firmes para reducir la cantidad de coches que circulan cada día por Barcelona. Sin embargo, muchos de los automóviles que llegan cada día a la ciudad vienen de municipios de los alrededores que, sin una red de transporte público eficiente, no ven alternativa al uso del vehículo privado.

Los alcaldes de estas ciudades han pedido este viernes, en un coloquio organizado por Alcaldes.eu, que se amplíen y mejoren las infraestructuras para poder ofrecer una opción a los vecinos que utilizan el coche diariamente como medio de transporte. "Las medidas que se han planteado ahora encuentran un espacio incómodo, pero no deben verse como una amenaza, sino como una oportunidad de generar consenso", ha afirmado Antoni Balmón, alcalde de Cornellà de Llobregat y vicepresidente de la AMB.

Entre los compromisos que ha adquirido la AMB está el de retirar de la circulación, en 2019, los coches y furgonetas que tengan más de 20 años. El plan de las instituciones también pasa por mejorar en transporte público, habilitar zonas de aparcamiento en la periferia de la ciudad y hasta plantea, a largo plazo, instalar peajes disuasorios a la entrada de la urbe, lo cual ya existe por ejemplo en Londres. Las medidas se enmarcan en los objetivos de la Unión Europea, que ha advertido a Barcelona y a Madrid, entre otras ciudades del continente, de sanciones en el caso de que no se cumplan.

"Estamos muy de acuerdo con todas las medidas, pero tenemos que presentar una alternativa real a la ciudadanía", ha expresado la alcaldesa de Esplugues de Llobregat, Pilar Díaz. El presidente del Consejo Comarcal del Baix Llobregat, Josep Perpinyà, ha recordado que en esa comarca hay una gran circulación de coches, en parte por su dimensión empresarial (concentra el 12% de las compañías catalanas) y por la necesidad de los vecinos de desplazarse a Barcelona para trabajar. "También es un problema de sensibilización, porque hay muchos coches, pero la mayoría van solo con uno o dos ocupantes", ha asegurado, para luego añadir que, en algunos pueblos y ciudades de los alrededores de Barcelona, se llega a una media de 2,4 vehículos por casa, entre automóviles y motos.

Para solucionarlo, los alcaldes proponen trasladar la buena salud de la red de autobuses o la de Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña al sistema de cercanías de Renfe, que no goza de mucha confianza por parte de sus usuarios a causa de sus múltiples averías. "Tenemos que llegar a una frecuencia de transporte público aceptable, tanto entre las ciudades de las comarcas como con Barcelona", ha reclamado el alcalde de Sant Climent de Llobregat, Isidre Sierra.

Los ponentes en el coloquio también han defendido la necesidad de conservar los espacios verdes: "Tenemos que preservar Collserola, cada vez más masificada, y asegurar que los ciudadanos hagan un uso responsable de este pulmón", ha concluido la alcaldesa de Esplugues. Balmón, por su parte, ha pedido consenso en la ciudadanía y ha puesto la vista en el futuro: "En las siguientes generaciones, tener un coche de propiedad no será una prioridad, y ahora tenemos que impulsar medidas para facilitar este cambio".