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La dimisión de Aguirre deja en el aire la cuestión de su sucesión

Íñigo Henríquez de Luna será el nuevo portavoz pero no se exluyen cambios

Esperanza Aguirre
Esperanza Aguirre con algunos concejales del PP de Madrid.

La renuncia presentada este lunes por la portavoz municipal del PP, Esperanza Aguirre, deja abierta una posible pugna por su sucesión. Íñigo Henríquez de Luna, su número dos, hereda el cargo de momento, pero fuentes cercanas a la presidenta del partido y de la Comunidad, Cristina Cifuentes, afirman que la carrera por el puesto "está abierta". Tras el anuncio de la dimisión, el grupo municipal del PP se reunió para despedirse de la que hasta el lunes fue su jefa en un encuentro que tuvo sabor a fin de una época. En el pleno de este martes, el PP no contará con el voto de Aguirre, por lo que tendrá un concejal menos (20).

Los rumores sobre la sucesión de Aguirre empezaron nada más concluir la rueda de prensa en la que la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid anunció su retirada. Una reunión del grupo de una hora y media, que sirvió para recordar los "buenos momentos" de quienes compartieron su vida política con la dirigente popular, selló la primera sucesión, de momento temporal, de Íñigo Henríquez de Luna como nuevo portavoz.

De Luna fue portavoz del PP en la Asamblea de Madrid durante la pasada legislatura, pero ya en las elecciones autonómicas y municipales de 2015 formó en las filas de Aguirre para el Ayuntamiento de Madrid. Desde entonces, ha sido el lugarteniente de la dirigente popular en el Consistorio. En el Congreso del PP de Madrid del pasado marzo fue incluido en el Comité Ejecutivo Regional, como parte de un cupo que es elegido directamente por la presidenta del partido.

Fuentes de la dirección regional del PP no descartan, sin embargo, que en las próximas semanas o meses Cristina Cifuentes pueda maniobrar para nombrar a un portavoz que no pertenezca al núcleo duro de Aguirre. Eso significaría, por ejemplo, excluir a algunos de los concejales a los que la portavoz dimitida dio mayor confianza en estos dos años.

Últimos días de la jefa de la oposición

Los últimos seis días de la portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, Esperanza Aguirre, han sido de infarto.

19 de abril. Comienza la Operación Lezo con la detención del expresidente regional y número dos de Aguirre, Ignacio González, entre otros. Comienzan las presiones para que la portavoz dimita.

20 de abril. Esperanza Aguirre testifica en el juicio del caso Gürtel en la Audiencia Nacional, donde dice que está "triste y conmocionada".

21 de abril. El juez ordena el ingreso en prisión incondicional de Ignacio González. A partir de ese momento surgen las especulaciones sobre cuándo dimitirá la portavoz municipal.

24 de abril. Aguirre anuncia a las 17.04 ante la prensa que dimite. Afirma que se siente "engañada y traicionada".

Uno de los que podría ser llamado a sustituir a la exportavoz es José Luis Martínez Almeida, de 42 años. Este abogado del Estado fue incluido por Cifuentes en el órgano de dirección regional del PP, pese a ser también un incondicional de Aguirre. Fuentes de la dirección regional del PP muy próximas a Cifuentes aseguran que "el nombramiento del nuevo portavoz está abierto". La presidenta de la Comunidad ha convocado una reunión del Comité Ejecutivo Autonómico del partido para el próximo jueves.

Mientras este aspecto se despeja, el grupo popular en el Ayuntamiento aguarda la decisión de quien hasta el lunes fue la guía incuestionable del grupo. Después del anuncio de su dimisión, los concejales y técnicos del PP en el Ayuntamiento se reunieron para despedirse con Aguirre. Fue una despedida "amable", donde se recordaron las anécdotas vividas en muchos años de colaboración y trabajo, señalaron desde el grupo. Todas las fuentes consultadas coinciden en considerar ese momento el "fin de una era política".

Una decisión meditada

Lo que podría ser el punto final de la carrera política de Aguirre cristalizó en menos de una semana. Nada más conocerse que Ignacio González estaba entre los imputados de la Operación Lezo, Aguirre barajó la posibilidad de dejar el cargo. El mismo jueves 20 de abril, Aguirre admitió, después de una declaración como testigo en el juicio de la trama Gürtel, que si se demostraba que su sucesor tenía responsabilidades en la trama de desvió de fondos públicos vinculados a la empresa Canal Isabel II, el golpe sería "muy duro".

González fue su mano derecha durante muchos años: desde 2003 hasta 2012, cuando Aguirre dirigió la Comunidad de Madrid, y aplicó un modelo de gestión liberal no siempre apreciado por sus compañeros de partido de la calle de Génova.

Después de la entrada en prisión del expresidente regional el pasado viernes, a la exportavoz del PP ya no le quedaban duda sobre lo que tenía que hacer. Antes de anunciar la dimisión, Aguirre admitió sentirse "engañada" por González, de quien dijo que debería haber vigilado "más de cerca". En él depositó su confianza durante todos sus años de gobierno de la Comunidad, y peleó para que después de su salida en 2012, fuera él quien la sustituyera.

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