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Apoyo a los refugiados en los premios Ciutat de Barcelona

Tras dos años de polémicas, el Ayuntamiento ha vivido este jueves una entrega marcada por la tranquilidad

Entrega de los premios Ciutat de Barcelona.
Entrega de los premios Ciutat de Barcelona.

Tras dos años de polémicas ceremonias, el Ayuntamiento vivió ayer una entrega de los premios Ciutat de Barcelona marcada por la tranquilidad. El Consistorio premió al escritor Carles Rebassa, a la Sala Beckett (Eva Prats y Ricardo Flores, que celebraron la tradición de las cooperativas), al fotógrafo Joan Fontcuberta y al periodista y director de Alternativas Económicas, Andreu Missé, entre otros.

Durante el acto, se ovacionó a la poetisa Dolors Miquel, cuyo poema Mare Nostra levantó ampollas y suscitó una tormenta política en la entrega del año pasado. También fueron múltiples las referencias a los refugiados, y la propia alcaldesa Ada Colau aprovechó para llamar a la ciudadanía a manifestarse el próximo sábado en la capital catalana. También estuvieron en boca de muchos los centros de cultura popular, como el Ateneu La Base del Poblenou, o el fallecido activista Pablo Molano.

No hubo polémica ayer en el Saló de Cent durante la entrega de los premios Ciutat de Barcelona tras dos años de convulsas ceremonias. Pero sí un sonoro aplauso a la poetisa Dolors Miquel, cuyo poema Mare Nostra levantó ampollas y un tormentón político en la entrega del año pasado. Fue el escritor Carles Rebassa quien le dedicó su premio en la categoría de Literatura Catalana: “A Dolors Miquel por el calvario que tuvo que vivir el año pasado en esta sala por parte de quienes quieren privatizar la cultura y hablan de fronteras pero levantan vallas, quieren precintar escuelas, judicializar la libertad de expresión”. La dedicatoria de Rebassa se llevó, de lejos, el aplauso de la tarde. Como las caras de satisfacción que provocó el escritor, de Palma de Mallorca, cuando contó que su abuela, que era de Barcelona, le decía que “és la ciutat més bona del món”.

Colau llama a la ciudadanía a manifestarse por los refugiados

Durante la ceremonia de ayer no faltaron referencias a los refugiados. Los diseñadores de La Casa de Carlota fueron premiados por Citizien Refugees Project, una bandera elaborada con pedacitos de banderas de los países de donde huyen. El músico Jordi Savall, premiado por contribuir a proyectar internacionalmente Barcelona, subrayando la importancia de la cultura, en este caso la música. Citó a los refugiados que huyen de la guerra de Siria y “la pequeña gota en un mar de sufrimiento que puede ser la música”, tal y como ha comprobado actuando en los campos de Calais (Francia) o Grecia.
Y la misma alcaldesa llamó a la ciudadanía a manifestarse el sábado para que las ciudades puedan acoger refugiados. Colau afirmó que la cultura es “contra las fronteras físicas y las interiores, las mentales”. Y antes de finalizar el acto quiso acordarse de dos personas que murieron durante el año pasado: la presidenta de Omnium Cultural Muriel Casals y el activista Pablo Molano.

Fue una ceremonia tranquila, con la única actuación del cantautor Joan Colomo, que ya en la primera de las tres canciones que interpretó avisó de que no la liaría: “Cantaré al amor y a la horticultura”, dijo. Y así fue. También cantó a los aguacates. De la presentación se encargó la periodista Eva Arderius, de Betevé, la tele municipal que acaba de estrenar imagen. Y frecuentes fueron las referencias a centros de cultura popular, como las que aludieron al Ateneu La Base del Poblenou; o por dos veces, el recuerdo al activista Pablo Molano, fallecido hace un año.
Intervinieron la alcaldesa Ada Colau y el teniente de alcalde y concejal de Cultura Jaume Collboni. La acaldesa celebró “el momento extraordinariamente creativo que vive la ciudad, que se ha situado en la vanguardia de la creación sin perder el nexo con la crítica social”. Pero alertó del “riesgo” que tiene la cultura de ser "captada por la institución o de ser abandonada a la “lógica del mercado”.

Críticas al Consistorio

Tanto Colau como Collboni alertaron de la necesidad de cuidar a un sector donde abunda la precariedad. El concejal, que se autoerigió en Jaume III —porque le han precedido dos Jaume en el cargo— aseguró que el Ayuntamiento está comprometido con la cultura y se mostró orgulloso de ser el representante de creadores, productores, distribuidores, formadores, difusores y de quienes la usan. Álex Serrano, de la compañía Agrupación Serrano, se refirió a la dificultad de “trabajar aquí” y reprochó al ayuntamiento que invierta “300.000 euros de dinero público con el foco puesto en los turistas” en referencia a los nuevos espectáculos de verano.
Entre los 20 premiados de esta edición hay los arquitectos que reformaron la Sala Beckett (Eva Prats y Ricardo Flores, que celebraron la tradición de las cooperativas); el fotógrafo Joan Fontcuberta; o el periodista y director de Alternativas Económicas, Andreu Missé, que defendió la necesidad de hacer periodismo independiente al servicio d elos ciudadanos y acabó su intervención con un “visca la llibertat d’expressió!”.