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La asombrosa ópera mecanizada sobre Gulliver llega al TNC

El espectáculo de Roland Olbeter emplea medio centenar de marionetas y robots

Gulliver en su kayak espacial en el espectáculo.
Gulliver en su kayak espacial en el espectáculo.

Los viajes de Gulliver llevan al famoso personaje de Swift a un destino nuevo, el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), con lo que el aventurero cirujano y marino, dada la escala, puede pensar que no ha salido de Brobdingnag, la tierra de los gigantes. En todo caso, el Gulliver que arriba al TNC (Sala Tallers), donde permanecerá hasta el 26 de febrero, no es exactamente el personaje clásico del escritor irlandés sino el que ha recreado, convirtiéndolo en un científico que deviene astronauta y viaja por el cosmos en una nave en forma de kayak, Roland Olbeter, un genio del teatro de objetos y colaborador habitual de La Fura dels Baus.

Olbeter, experto en crear mecanismos fascinantes y espectaculares, revisiona la famosa obra de Swift en El somni de Gulliver convirtiéndola en una insólita y asombrosa ópera mecanizada. En el espectáculo, que funciona de manera completamente automática —como uno de aquellos dioramas fascinantes del Tibidabo, a escala gigante—, 60 motores y 250 pistones animan a 45 marionetas y robots. Son ellos los personajes de esta obra fantástica con ecos de E.T.A. Hoffman y el Schwarze-Romantik que cuenta con una banda sonora interpretada por instrumentos que también funcionan de manera automatizada a través de un software. Los propios personajes artificiales cantan con las voces de conocidos cantantes de ópera.

La obra se divide en cuatro actos, en cada uno de los cuales Gulliver visita un planeta. En algunos de ellos, como el de los liliputienses o el de los inmortales (Luggnagg) se reconocen las tierras de Swift. Olbeter, con espíritu de Coppelius, Spalanzani, o Frankenstein tecnológico, ha creado una extraña fantasía que él recomienda para edades comprendidas entre los 10 y los 101 años. Una primera versión de la obra se presentó en el Grec, pero Olbeter subraya que no se trataba del montaje definitivo.