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Pensar con las manos

Jordi Mitjà desarrolla un proyecto escultórico inédito para la Suñol

Una de las piezas de la muestra 'La escultura no es importante. Ampliar foto
Una de las piezas de la muestra 'La escultura no es importante.

Una viga agujereada y otras dispuestas en el suelo formando un dibujo reciben al visitante de la muestra de Jordi Mitjà, La escultura no es importante, abierta en el Nivell Zero de la Fundación Suñol, hasta el 11 de marzo. Se trata de una gran instalación inédita formada por elementos desvirtuados de sus características originales, como las vigas pensadas para sostener edificios que Mitjà debilita o convierte en elementos gráficos. “Todas las piezas juegan con la idea de inhabilitar y pervertir los materiales. Surgen de la búsqueda de nuevas vías a partir del trabajo en el taller, son el resultado de pensar con las manos”, explica el artista ampurdanés, que ya desde hace unos años investiga los materiales e incorpora técnicas y elementos propios de la construcción. Un interés que tiene sus raíces en el oficio familiar de herrero que Mitjà descartó para dedicarse al arte. Así este corpus de obras —esculturas, fotografías y dibujos— surge de la colaboración con su padre Heribert, que fue herrero toda su vida. “No se trata de un proceso freudiano de recuperación del padre, sino de la voluntad de aproximarme a una tradición familiar negada, recuperando técnicas y procesos artesanales desde la perspectiva artística”, continúa Mitjà, que para esta muestra ha aprendido a utilizar herramientas como el soplete, ha dibujado con las chispas del soldador y fotografiado la suciedad del taller otorgándole nueva fuerza y valor. Cada pieza encierra un guiño a un oficio antiguo y a la vez un homenaje a su padre, que como tantos artesanos anónimos, ha contribuido con su buen hacer a construir nuestro entorno. Por ello los dibujos realizados por Mitjà durante la preparación de la muestra y los planos de trabajo de su padre se reunirán en un libro de artista Father's Lost Papers/Son's Drawings, diseñado por Alex Gifreu, que se presentará el 2 de marzo. Con esta muestra el Nivell Zero da inicio a un año lleno de propuestas escultóricas, aunque incluye también muestras de otro tipo como la que dedica a la revista Ajoblanco en 1977, un año clave en toda Europa y especialmente importante en el proceso de transformación política y cultural de España.

Homenaje a Vijande

El proyecto estrella de los diez programados para 2017 será una exposición relacionada con el origen de la colección Suñol, en homenaje al galerista Fernando Vijande. La muestra, que se inaugura en septiembre, reunirá 51 artistas y se centrará en los 15 años comprendidos entre la aparición de Vijande en 1970 y su muerte a los 57 años, en 1986, durante los cuales representó los artistas más polémicos y políticamente comprometidos de la época. Audaz y original, no dudó nunca de sus gustos y su olfato, desde que su primera muestra Eros y el arte actual en España fuera clausurada por la policía franquista.

Su primer gran éxito internacional fue en 1973, cuando el premio de la Bienal de Sao Paolo recayó en su artista Darío Villalba, cuya obra se exhibe en la Suñol hasta marzo. La consagración no tardó en llegar y en 1980 el Guggenheim de Nueva York seleccionó varios de sus artistas para la muestra New images from Spain. Dos años más tarde consiguió que Andy Warhol en persona inaugurase su muestra en Madrid.