Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Guardia Civil vincula la entrega de un sobre en CDC con el ‘caso 3%’

Las escuchas revelan las maniobras de Isolux para lograr contratos del Ayuntamiento de Barcelona

El empleado de Isolux llegando a la sede de CDC con un sobre (izquierda) y a su salida, ya sin él.
El empleado de Isolux llegando a la sede de CDC con un sobre (izquierda) y a su salida, ya sin él.

Marino V., empleado de la constructora Isolux-Corsán, entregó un sobre en la sede de Convergència el 11 de marzo de 2014. La Guardia Civil le vigilaba por el caso Adif, que destapó sobornos a funcionarios de ese ente público. La víspera, indicó a su secretaria que preparase un documento sobre adjudicaciones y lo metiera en un sobre sin remitente. Los agentes pensaban que iba a entregar dinero a un cargo de Adif. Para su sorpresa, entró en la sede de Convergència. La Guardia Civil conecta ahora ese hallazgo con el pago de comisiones en efectivo en el caso 3%.

La entrega fue muy rápida. Los agentes alertaron al fiscal, que no vio posibilidad de ir más allá. El contenido del sobre no pudo averiguarse. La Guardia Civil, sin embargo, ha atado cabos al conectar aquel episodio con el caso 3%,que indaga el presunto pago de comisiones ilegales a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) a cambio de la adjudicación de obra pública. Muchas de estas supuestas mordidas se camuflaban a través de donaciones a las fundaciones del partido —CatDem y Fòrum Barcelona—, pero los investigadores también siguen el rastro de posibles pagos en efectivo. Por ello la visita de Marino V. a la sede de CDC adquiere especial relevancia.

El 10 de marzo de 2014, Marino V. —que tenía el teléfono intervenido por orden judicial— da instrucciones a Inma, otra empleada de Corsán, para que haga “unas modificaciones en un documento relacionado con Bimsa”, según las diligencias de la Guardia Civil. Bimsa es la mayor adjudicataria de obra pública del Ayuntamiento de Barcelona y la semana pasada fue registrada en la nueva fase del caso 3%. Su presidente, en el momento de los hechos y bajo el mandato del alcalde Xavier Trias, era Antoni Vives, que la pasada semana fue detenido y luego puesto en libertad.

Las confidencias de un funcionario detenido

En una de las escuchas, Marino V. le explica a otra persona que una semana antes se había reunido con Ernesto Santolaria, director técnico de Bimsa, detenido la pasada semana. “Le aconsejó que la UTE llevara un jardinero”, porque “hay una posición delicada con los árboles de la Diagonal”, resumen las diligencias de la Guardia Civil. La conversación se refiere a la reforma de esta avenida de Barcelona, uno de los proyectos estrella del alcalde Xavier Trias.

Marino V. afirma luego que Santolaria “le dijo dos o tres jardineros de confianza de Bimsa” y cita a uno de ellos en primer lugar. Después le explica que ya ha hablado con esta empresa, que le contestó “que no le importaría ir en la UTE y que solo con el 5% se conforma. Y que lo ha hablado con el de Gruas y le parece bien”.

Pocas semanas después, Isolux se presentó al concurso de la reforma de la Diagonal en unión con MJ Grúas y la empresa de jardinería recomendada, Drim. Aunque no tuvieron mucha suerte, ya que fue otra UTE la que finalmente se hizo con el contrato.

“No tiene que aparecer [en el documento] ninguna referencia nuestra. Haces una fotocopia. Y entonces lo metes en un sobre que no ponga nada… Y se entregue donde… Bueno ya sabes dónde, ¿no?”, le indica Marino V., que parece no saber el porqué de esas maniobras y actúa por indicación de un directivo de Corsán, Ramon A. Minutos después, le llama de nuevo y precisa que debe añadir “unas notas” en las que diga: “Te adjunto licitaciones de Bimsa, correspondientes al año 2013 y 2014. Adjudicadas y pendientes de adjudicar”. E insiste en que nadie firme el sobre. “Pon simplemente un abrazo y ya está”. “Ya me ocupo”. “Como siempre”, le contesta Inma.

Las conversaciones entre empleados de Isolux-Corsán se repiten ese día, siempre sobre los tratos entre la constructora y el partido. Marino V. pregunta en otra llamada si Ramon A. ha hablado “con el susodicho”, en referencia, presuntamente, a un dirigente de Convergència cuyo nombre no llega a pronunciar.

Al día siguiente, 11 de marzo, Marino V. acude a la antigua sede de la extinta Convergència, en la calle Còrsega de Barcelona, y “entrega un sobre” a “una persona que se encontraba dentro de la sede”, según el informe de la Guardia Civil, que adjunta las imágenes captadas por las cámaras de vigilancia del sex-shop contiguo a la sede. Entre su entrada (con sobre) y su salida de CDC (sin él) apenas transcurre minuto y medio. La Guardia Civil llamó al fiscal del caso para preguntarle si debía intervenir, pero este decidió que no era necesario porque Marino V. ya no estaba en el local ni llevaba encima el sobre.

Viajes de placer

Isolux-Corsán aparece en al menos dos sumarios judiciales por el supuesto pago de comisiones. En el caso Adif, la investigación ha acreditado cómo la constructora abonó viajes de placer a pistas de esquí a directivos de Adif. Uno de esos viajes se hizo apenas 12 días antes de que se adjudicaran los trabajos bajo sospecha —un tramo de vía del AVE en Barcelona—. En el caso Pujol, el presidente de la compañía, Luis Delso, también declaró como imputado por haber pagado 14 millones de euros a Jordi Pujol Ferrusola, el primogénito del expresidente catalán, por un negocio en México. Los investigadores sospechan que esos pagos camuflaban también comisiones irregulares.

La entrega del sobre se produce en marzo de 2014. En los meses anteriores, la constructora había logrado varios contratos millonarios tanto de la Generalitat como del Ayuntamiento de Barcelona. Entre ellos destaca un centro de salud en el barrio de la Mina de Barcelona (6,2 millones) y un edificio de viviendas sociales (6,7 millones). Ese mismo mes, el día 25, el Instituto Catalán del Suelo (Incasòl) adjudicó a la empresa otro edificio de viviendas por 3,9 millones.

El abogado de Marino V. y de Isolux-Corsán explicó ayer a este diario que no le consta que los investigadores interrogaran al empleado por el contenido del sobre.

Investigacion@elpais.es