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Socialistas y Sí que Es Pot tratan de dejar en evidencia a la CUP con el IRPF

Plantean rebajar medio punto a las rentas más bajas y subirlo hasta un 4,5% a quienes ingresen más de 120.000 euros

Miquel Iceta en el Parlament en una foto de archivo.
Miquel Iceta en el Parlament en una foto de archivo.

La negociación de los Presupuestos de 2017 llega a su recta final. Hoy concluye el plazo para presentar enmiendas y al Gobierno solo le quedan once días de plazo antes de que la CUP celebre el próximo día 28 el consejo político en el que decidirá si esta vez apoya las cuentas. El impuesto de la renta (IRPF) será uno de los principales puntos de apoyo del acuerdo y el PSC y Catalunya Sí que es Pot (CSQP) evitan quedarse descolgados del debate. En sus enmiendas han presentado una agresiva reforma de los tramos que, si sale adelante, supondría reducir la carga impositiva a las rentas más bajas (en medio punto) y sobre todo subirla hasta 4,5 puntos a los contribuyentes con más recursos.

La propuesta de los dos grupos de izquierda es un toque de atención a la CUP, cuya propuesta es, en comparación, modesta. Los anticapitalistas no tocan ni el gravamen autonómico inferior (12%) ni el superior (25,5%) y se limitan a introducir dos tramos nuevos para que el impuesto sea más progresivo en la franja de entre 60.000 y 175.000 euros de base liquidable: 22,5% de tipo impositivo para más de 60.000 euros, 23,5% a partir de 90.000 euros, 24,5% a partir de 120.000 euros y un máximo del 25,5% en el tipo más allá de los 175.000 euros.

La propuesta del PSC y de CSQP rompe con el actual modelo creando un escalado de siete tramos con el que pretenden que quienes cobren menos de 20.000 euros tan solo paguen a las arcas catalanas un 11,5%, medio por debajo del actual. Ese porcentaje crecería al 14% entre los 20.000 y los 30.000 euros y hasta el 18,5% para quienes declaren entre 33.000 y 53.407 euros. A partir de esas rentas, los tipos se disparan. Pagarían un 22,5% (un punto más que ahora) los contribuyentes con ingresos de hasta 59.447 euros, un 24,5% hasta los 90.000 euros y se alcanzaría un 30% con una base liquidable de más de 120.000 euros.

El portavoz de Sí que Es Pot, Joan Coscubiela, ha señalado que esa propuesta supone que el incremento de la carga fiscal solo afectaría a un 3,8% de la población catalana y supondría un importante salto cuantitativo en lo que respecta a la recaudación de las arcas de la Generalitat.

En las enmiendas presentadas por ambos grupos, se plantea una reforma del impuesto de sucesiones y donaciones, con la que ambos grupos pretenden revertir la "barbaridad" de la modificación de Artur Mas, y según la cual mantienen la bonificación del 99% entre cónyuges y parejas, así como la reducción de la base imponible de todos los pisos heredados por menos de 500.000 euros que sean residencia habitual, y anulan otro tipo de bonificaciones.

La CUP quiere que se excluya el mínimo exento del impuesto de Patrimonio de los 500.000 euros actuales a 450.000 euros y subir los tramos un 8,5%. Y reclaman también elevar el gravamen del impuesto de Sucesiones, además de la creación de ocho nuevos tributos ambientales. En total, calcula que sus modificaciones fiscales supondrían una mejora de la financiación de 500 millones de euros. La portavoz del Gobierno catalán, Neus Munté, se ha abierto hoy a dialogar con la CUP sobre los Presupuestos, pero sin aclarar si están dispuestos a subirlos.