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Junqueras evita el referéndum en el debate de los Presupuestos

El proyecto pasa el primer trámite pero sólo con los votos de dos diputados de la CUP

Oriol Junqueras en su intervención.
Oriol Junqueras en su intervención.

El Parlament ha aprobado este martes con los votos de Junts pel Sí y la CUP el proyecto de los Presupuestos de la Generalitat que incluyen 5,8 millones de euros para organizar el referéndum de independencia que ya ha prohibido el Tribunal Constitucional. El vicepresidente Oriol Junqueras ha evitado cualquier referencia a esa partida, al igual que la formación anticapitalista, que justificó su voto con el argumento de que no apoyaba las cuentas para reforzar a Carles Puigdemont, sino a la población que está por la autodeterminación. Las enmiendas a la totalidad de los cuatro grupos de la oposición fueron rechazadas.

El proyecto de Presupuestos ha superado el primer escollo y ahora seguirá su tramitación sin tener garantizada su aprobación, pues la portavoz de la CUP, Eulàlia Reguant, no ha escatimado críticas a las cuentas presentadas. Los anticapitalistas decidirán en asamblea el 29 de enero si apoya las cuentas. En cualquier caso, hasta finales de febrero o marzo no se celebrará el Pleno definitivo. Hace un año los anticapitalistas se plantaron y obligaron a Junqueras a prorrogar las cuentas de 2015.

Pese a permitir que continúe el trámite parlamentario, los anticapitalistas han lanzado un aviso, pues solo dos de sus 10 diputados votaron con Junts pel Sí a favor de rechazar las enmiendas a la totalidad de la oposición, que lograron 62 votos a favor, 64 en contra y ocho abstenciones. El Gobierno catalán ha advertido en las últimas semanas que Puigdemont convocaría elecciones si no lograba el aval de la CUP a las cuentas.

Junqueras ha defendido que el proyecto aseguraba una mayor “justicia social”, pese a las trabas del Gobierno del PP en su política fiscal con actuaciones como la de no permitir un endeudamiento de las comunidades autónomas de hasta el 1,18% y limitarlo al 0,6%. Junqueras ha esgrimido un aluvión de cifras, como el aumento del gasto en 1.170 millones de euros para dedicarlo a partidas sociales. El mayor incremento corresponde al departamento de Salud (410 millones), seguido de Enseñanza (340), Territorio y Sostenibilidad (200 millones de más), así como Trabajo y Asuntos Sociales (194).

Las advertencias de la CUP

La CUP permitió que las cuentas continúen su tramitación, pero el tono empleado por su portavoz, Eulàlia Reguant, no hace pensar que Puigdemont tenga asegurado el definitivo. Estas fueron algunas de las frases más destacadas.

“Puede haber más voluntad de cambios para demostrar que construir la nueva república es algo distinto al autonomismo que hemos conocido”.

“Hay que ir más lejos que las palabras y el Gobierno no ha querido modificar el IRPF y los impuestos de sucesiones y patrimonio para conseguir una fiscalidad más redistributiva”.

“Nos cuesta ver que se estén revirtiendo los recortes y las privatizaciones”.

“No se puede pretender mantener los privilegios de algunos y ganar el referéndum y estamos aquí para eso”.

“No tenemos la confianza ni en el Parlament ni en el Gobierno, sino en la población catalana, que estamos convencidos que garantizará la autodeterminación”.

El líder de Esquerra se ha limitado a realizar unas consideraciones genéricas dirigidas a la CUP y en el turno de réplica Junqueras ha respondido que comparte el triple objetivo de los anticapitalistas de “referéndum, rescate social y proceso constituyente”. Ni una ni otra formación, sin embargo se han referido a la reserva presupuestaria para el referéndum secesionista. Son dos partidas que figuran en el apartado de procesos participativos y que el Gobierno catalán considera que es difícilmente recurrible ante el Tribunal Constitucional.

Chantaje y coartada

Los cuatro grupos de la oposición han arremetido por diversos motivos contra el proyecto. Joan Coscubiela (Catalunya Sí que es Pot) ha sido el más crítico con la CUP, al asegurar que había cedido al “chantaje” de Junqueras “con la coartada del proceso”, porque ninguna de las dos formaciones quería “cargar con el muerto” de descolgarse de la unidad soberanista.

Antonio Espinosa (Ciudadanos) ha asegurado que no desea “ni un solo euro al proyecto de ruptura” y ha dicho que eran unos “presupuestos de ficción” porque presentaban un “panorama económico bastante idílico”. El portavoz del partido naranja acusó de “victimismo” al gobierno de Puigdemont y criticó su renuncia a “asumir un papel activo en el proceso de reforma de la financiación fiscal”.

Alicia Romero (PSC) ha cuestionado el carácter social de las cuentas que había defendido Junqueras y aseguró que el proyecto debilita los sectores públicos, promueve los desequilibrios territoriales y exige más esfuerzos a los funcionarios. También ha alertado del “suspenso e inestabilidad” hasta que la CUP decida. “Volveremos a jugar con los problemas de la gente”, ha añadido, por lo que ha tachado al Gobierno catalán de “irresponsable”.

Alejandro Fernández (PP), al contrario que Coscubiela, ha asegurado que era la CUP quien estaba chantajeando de manera continuada a la Generalitat y ha apostillado que “el enemigo histórico de Cataluña no ha sido España sino el anarquismo revolucionario”,

Por el contrario, Roger Torrent (Junts pel Sí) ha dicho que eran los últimos Presupuestos del autonomismo, frase que ya se oyó en la cámara en 2014, recordó Coscubiela. También ha afirmado que compartía con la CUP la necesidad de “ir más lejos”, y que eran las cuentas con mayor carácter social jamás presentadas.

La CUP, inflexible

La CUP se ha mostrado inflexible con sus exigencias para esta legislatura que deben recoger estos Presupuestos: “referéndum, proceso constituyente y rescate social”. La diputada Eulàlia Reguant ha insistido en la necesidad de cumplir con todas ellas para poder construir la “república catalana del 96%”. Para lograrlo, los anticapitalistas han propuesto una serie de propuestas que abogan por un mayor control de las políticas de aval de la Generalitat, como la del Circuit de Catalunya, o reducir las retribuciones de los altos cargos para destinar estos recursos al fondo de la renta mínima garantizada, entre otras.

Reguant ha insistido en la necesidad de revertir los recortes, prioridad que el vicepresidente Junqueras ha afirmado compartir. La diputada le ha reprochado que “no hacer más recortes no significa revertir las consecuencias de los que ya se han hecho”. Des de las filas anticapitalistas, también han criticado que las nuevas cuentas “no alteren alguno de los elementos que más injusticia crean a nivel impositivo”, ya que estos Presupuestos “deberían ser el punto de inflexión de la política social”. “No pueden ser parte del continuismo de los 30 años de autonomismo”, ha constatado Reguant.

El vicepresidente Junqueras ha confesado compartir los tres pilares de la CUP en esta legislatura “excepcional”, tal y como la han calificado ambos políticos. Respecto al referéndum y el proceso constituyente, los Presupuestos presentados por el Gobierno de Puigdemont van a la par con las preferencias de los anticapitalistas. Pero, aunque Junqueras ha destacado de nuevo que estas son las cuentas “de carácter más social que ha habido nunca”, Reguant ha puesto en duda que el rescate social que ellos defienden sea realmente una prioridad en los Presupuestos.

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