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Glòries y la Sagrada Família enfrentan al equipo de Colau

Janet Sanz y Daniel Mòdol discrepan sobre el trazado del transporte en la futura Canòpia

La Sagrada Familia en una imagen tomada desde el Carmel.
La Sagrada Familia en una imagen tomada desde el Carmel.

No es la primera vez que el urbanismo y la arquitectura enfrentan a los concejales que llevan estas carteras en el equipo de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. La teniente de alcalde Janet Sanz, máxima responsable de urbanismo, y el concejal de Arquitectura, Dani Mòdol, que se presentó como independiente en la lista del PSC, hoy socio de Colau, se han enfrentado este martes a propósito de dos proyectos de envergadura: Glòries y la Sagrada Familia.

Con el templo, Mòdol quiere crear una comisión de calidad de la Arquitectura para controlar la fase final y más compleja de las obras, y Sanz no lo ve necesario, porque ya hay una comisión mixta con el Patronato complementaria a la de seguimiento con los vecinos. En el caso de Glòries, Mòdol considera imprescindible que el tranvía y los autobuses crucen la futura plaza en diagonal, mientras Sanz ha mostrado un trazado en forma de “ele” que discurre por el perímetro de la plaza.

Sanz ha explicado las modificaciones de planeamiento que habrá que hacer en Glòries para arrancar en 2018 las obras de la Canòpia --la plaza que en su día diseñó Mòdol junto a los vecinos—y las del millar de pisos y equipamientos que habrá. La teniente de alcalde ha explicado que el trazado del tranvía, cuando estén unidos los dos tramos existentes, dibujará una ele que bajará por la calle de Cartagena, una opción que ya era la que se defendía desde el proyecto inicial, argumenta la regiduría de Sanz. Mòdol ha respondido: “El tranvía y los autobuses imprescindiblemente deberían cruzar la plaza, es la única forma de que a partir de las seis de la tarde en invierno el espacio tenga control social, porque si no habrá que cerrarla”.

De hecho, eso ya ocurrió al principio de la década pasada cuando el espacio del parque central se convirtió en un mercadillo al aire libre. El concejal del grupo del PSC también ha criticado al gobierno del que forma parte por haber convocado un concurso internacional de arquitectura para hacer un paquete de 300 pisos de protección: “Hemos perdido un año”, ha lamentado.

Fin a la “gaudificación”

Módol es firme defensor de que en Barcelona hay mucho más que Gaudí y modernismo. Y por eso insiste en que se tiene que poner en valor las señas de identidad del paisaje de la ciudad y cita a la avenida del Tibidabo o el barrio de Montbau como dos ejemplos. “En Barcelona identificamos muy bien la arquitectura hasta el modernismo pero el resto, hasta la actualidad, pasa desapercibida para la mayoría”. Por eso impulsará una nueva ruta, la del Racionalismo, que incluirá, entro otros ejemplos de esa corriente arquitectónica, el Pabellón de la República en Horta, el Mies van der Rhoe de Montjuïc y la Casa Bloc en Sant Andreu.

La teniente de alcalde de Urbanismo ha revelado detalles sobre las tres pastillas de vivienda que habrá en la plaza: mil pisos en total, mitad sociales y mitad libres. Se ubicarán en tres zonas y tendrán entre ocho y once plantas; además de un edificio singular que alcanzará veinte pisos de altura (60 metros) y se ubicará junto a la escuela de los Encants. Un gran intercambiador que concentrará las paradas de bus, metro y tranvía delante del Disseny Hub o la recuperación del Rec Comptal (de la época romana) y tres naves industriales son otras piezas clave del conjunto.

El de hoy ha sido un día de presentaciones en la misma sala del Ayuntamiento, pero por separado. Después de presentar Sanz las novedades respecto a Glòries, lo hizo Mòdol para explicar que, en su opinión, la reforma de la Diagonal, la intervención estrella del mandato de Xavier Trias, ha resultado un auténtico desastre: “Hay quejas de la pavimentación porque es irregular y las juntas de las baldosas se están deteriorando. No digo que vayamos a sustituirlo ahora, pero sirve de ejemplo de lo que no hay que repetir”. Unas críticas que ha vertido al explicar que en lo que resta de mandato impulsará, desde la regiduría que dirige, un inventario de la arquitectura de la ciudad en que se introducirán criterios que identifiquen los diferentes paisajes urbanos.

Plano de la plaza de las Glòries.
Plano de la plaza de las Glòries.

“En la época de Maragall como alcalde, el barcelonés tuvo un sentimiento de pertenencia a la ciudad y eso se ha ido perdiendo. Si en los 80 lo importante fue democratizar los espacios urbanos ahora hay que romper con cierta franquicia que ha uniformizado los barrios. Hay que identificar las diferentes barcelonas, lo que distingue los barrios y mejorar la calidad arquitectónica para que el ciudadano lo valore y lo sienta como propio”. El consistorio dedicará a ello 3,7 millones de euros el próximo de los que 3,3 se destinarán a subvenciones para la mejora de edificios e inversiones en paredes medianeras y otros elementos de paisaje urbano.

Mòdol impulsará la creación de la Carta del Paisaje Urbano para identificar y mejorar el espacio urbano “que tiene que ser de máxima calidad, en contra de lo que se ha venido haciendo en los últimos años en los que ha empeorado de forma evidente”. Para ello se revisarán a fondo 10 paisajes de la ciudad. Uno de ellos es el barrio de la Clota en el distrito de Horta-Guinardó.