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El PDECat rechaza adelantar la consulta como sugieren ERC y la CUP

Republicanos y anticapitalistas creen necesario acelerar el calendario si se inhabilita a Forcadell

Marta Pascal, coordinadora general del PDECat.
Marta Pascal, coordinadora general del PDECat.

La hoja de ruta independentista de Carles Puigdemont vuelve a estar cuestionada después de que tanto la CUP como ERC plantearan la posibilidad de adelantar el referéndum —previsto para septiembre de 2017— si la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, es inhabilitada. Esa posibilidad ha hecho aflorar otra división en el frente secesionista: el Partit Demòcrata (el partido de Artur Mas, la antigua Convergència), pidió no alimentar propuestas de “política-ficción”.

La CUP, a través del miembro de su secretariado Quim Arrufat, fue el primero en plantear el adelanto de la consulta el pasado domingo en una entrevista a la Agència Catalana de Notícies. Ayer, ERC asumió ese mismo discurso, aduciendo que la inhabilitación de cargos electos por casos de desobediencia, como sería el caso de Forcadell, situaría el contexto político catalán en un “punto de no retorno” y “podría suponer, incluso una aceleración del calendario previsto”, según palabras de su portavoz Sergi Sabrià.

Forcadell declarará el próximo día 16 por permitir en julio de este año, a pesar de la advertencia directa del Tribunal Constitucional, la votación de un texto que fijaba los pasos a dar para la independencia de Cataluña. Artur Mas está procesado en otra causa: por organizar la consulta independentista del 9-N de 2014.

A la posición de ERC y la CUP respondió el Partit Demòcrata Europeu Català (PDECat, la antigua Convergéncia) intentando no avanzar escenarios para no “cansar” o “despistar” a los catalanes con nuevos debates sobre la hoja de ruta. La coordinadora general del partido, Marta Pascal, lamentó que las tres formaciones secesionistas estén más pendientes de lo que harán “cuando pase algo” que de lo que “está sucediendo ahora”, si bien coincidió en que una hipotética inhabilitación de Forcadell sería “un desafío en toda regla” que tendría que recibir “explicaciones” y ser respondido por reacciones desde Cataluña. Pascal recordó que antes de hablar del referéndum se tienen que aprobar los Presupuestos del próximo año.

La plataforma independentista Constituïm, que impulsó una propuesta de Constitución catalana, alertó del peligro de “ir a remolque” de la judicialización y que “sea el Estado quien marque los tiempos”.

La aproximación de la fecha en la que Forcadell declarará por su actuación del pasado julio ha activado a las formaciones independentistas. Ayer, de forma conjunta, Junts pel Sí —la coalición de ERC y el PDECat— y la CUP registraron en la Cámara catalana una propuesta de resolución por el procedimiento de urgencia que pide preservar la libertad de expresión y el derecho a la iniciativa de los diputados de la Cámara catalana, justo los mismos argumentos esgrimidos por Forcadell para permitir la votación por la que está siendo investigada.

El texto presentado recuerda que el ordenamiento jurídico “no permite atribuir a la presidencia del Parlament la obligación de coartar o impedir a los diputados la libre manifestación de sus opiniones” o su derecho de voto. Asimismo, considera una “flagrante” vulneración de la inviolabilidad parlamentaria que se impute a Forcadell un presunto delito por su actividad como presidenta del Parlament y expresa la voluntad de la Cámara de preservar los derechos de los diputados.

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