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Cuatro inversores aspiran a la concesión del Beti Jai

La plataforma Salvemos al Beti Jai duda de las intenciones del concurso del Consistorio

Estado que presentaba ayer el interior del frontón Beti Jai. Ampliar foto
Estado que presentaba ayer el interior del frontón Beti Jai.

El delegado de Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de Madrid, José Manuel Calvo, adelantó ayer a Europa Press que el Consistorio lanzará un concurso público para sacar a concesión el histórico frontón Beti Jai, situado en el número 7 de la calle de Marqués de Riscal, en el barrio de Chamberí. Por la concesión se han interesado ya cuatro inversores. Según Calvo, “el proyecto ampliará los usos de este espacio, pero manteniendo siempre el dotacional”. Una plataforma en defensa del recinto duda de las intenciones del Ayuntamiento.

Tras las obras de mantenimiento, a cargo del área de Cultura, que comenzaron en 2014 con 900.000 euros de dotación, el concejal aseguró que “llega el momento de abrir el Beti Jai al barrio”. Para ello, el Ayuntamiento ha optado por un modelo de financiación público-privado. Calvo argumentó que el planteamiento inicial era “muy limitado” porque restringía el uso al dotacional deportivo singular. Es decir, solo para eljuego de pelota vasca, que era el fin de ese espacio. “Pensamos que era fundamental para dar viabilidad a la concesión abrir un poco el uso”, expuso el concejal.

Ahora el área de Desarrollo Urbano Sostenible ultima un plan especial que abre ese uso, y que en breve pasará por la Junta de Gobierno. “Será un concurso abierto y nosotros, con criterios objetivos, seleccionaremos la que entendamos que es la mejor propuesta”, destacó Calvo. El concejal defendió que “tiene más salida un uso más abierto de ese espacio”, que puede incluir una zona comercial o de restauración y donde también se podrán convocar torneos de pelota.

Fernando Larumbe, expelotari y miembro de laplataforma Salvemos el Beti Jai, recuerda los usos que deben respetarse para que se lleve a cabo el concurso de este frontón, levantado en la segunda mitad del siglo XIX ydeclarado Bien de Interés Cultural en 2011. “Nosotros queremos una rehabilitación estricta y exacta, pero entendemos que el espacio puede ser utilizado para más fines: el deportivo, incluyendo la pelota vasca; el cultural (puede albergar conciertos, obras de teatro, pasarelas o cine de verano), y en tercer lugar el espacio ciudadano, que sea centro de socialización para el barrio de Chamberí, como antiguamente lo eran los frontones en las ciudades y pueblos”.

Larumbe sostiene que la noticia del concurso solo confirma sus dudas sobre el futuro del Beti Jai. “En este concurso se invierten los términos y no se especifica nada sobre la cancha en la que se juega a la pelota vasca. No nos han informado de nada, solo nos han utilizado para decir que ha habido una participación. ¿Qué criterios van a seguir para elegir ‘la mejor’ propuesta?”. El portavoz concluye que después de las declaraciones de Calvo tienen miedo a que no se respeten los usos del local y se desvalorice la catalogación y el valor de patrimonio cultural deportivo que tiene el Beti Jai, “el frontón más antiguo del mundo y único en su especie”. Otro de los puntos en los que desde la plataforma hacen hincapié es en recuperar el deporte de la pelota vasca, ya que, según asegura elexpelotari, “ha estado denostado desde la dictadura”. En Madrid no existe un frontón que cumpla las características necesarias para jugar los campeonatos internacionales y sí la demanda suficiente para que exista.

El deseo de la plataforma, además de recuperar el Beti Jai, consiste en poner en valor este juego, porque es probable que la Unesco declare a este frontón patrimonio mundial si se cumplen estos dos objetivos. De conseguirse, el Beti Jai volverá a hacer honor a su nombre en euskera: “Siempre fiesta”.

De frontón a taller de coches

En 1893 comenzaron las obras del frontón Beti Jai. Estuvo en funcionamiento hasta 1919. A mediados del siglo XX, fue vendido a la compañía Citroën, que lo utilizó como taller de reparaciones.

En 1997 fue comprado por 2,3 millones de euros por la sociedad vasca Frontón Jai Alai, que pretendía recuperarlo para uso deportivo. Posteriormente, la propiedad pasó a manos de la empresa Aguirene. El 27 de enero de 2011 fue declarado Bien de Interés Cultural por la Comunidad.

En 2010 el Ayuntamiento inició un proceso de expropiación, finalizado en 2015, y pagó por él siete millones de euros.

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