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Las químicas se desvinculan de la mala calidad del semen de Tarragona

El centro que destapó la polémica reta a la industria a encargar un estudio independiente

El polígono petroquímico de Tarragona.
El polígono petroquímico de Tarragona.

La reapertura de la investigación judicial por la mala calidad del esperma en Tarragona ha puesto el foco sobre la industria petroquímica, que fabrica la cuarta parte de la producción del sector en España. Según el expediente que ha mandado reabrir la Audiencia Provincial, es el origen de las emisiones que dañan el semen de los tarraconenses. El centro sanitario que lo destapó reta a la industria a encargar un estudio independiente sobre el esperma de la provincia.

“El fiscal, como nosotros, está convencido de que hay delito”, señala Joan Manel Olivella, portavoz de la entidad L'Escurçó. Una denuncia de este colectivo, y la insistencia de la Fiscalía de Medio Ambiente al recurrir los repetidos archivos que dictaba el juzgado, mantiene vivas las pesquisas para aclarar qué hay detrás de un informe médico que reveló alteraciones en el semen del 53% de los tarraconenses.

La patronal química (Aeqt) sostiene que no hay razón para sospechar que las fábricas tengan culpa de ninguna alteración en el aparato reproductor de trabajadores y vecinos. “Estamos convencidos de que las empresas actúan de manera correcta”, asegura Josep Francesc Font, presidente de la patronal y director de la planta de Repsol. Font lamenta la inquietud que genera el caso pero precisa que la asociación química engloba a poco más de una veintena de fábricas de este sector, mientras que la investigación de la Guardia Civil identifica 180 empresas contaminantes.

En la Aeqt se acepta, por ejemplo, que el poliestireno, plástico que se fabrica en el polígono petroquímico y que se usa para los envases de yogur, es un foco de disruptores endocrinos, pero se apunta que también lo son los pesticidas empleados en el campo.

Ferran Garcia, responsable del servicio de andrologia del Institut Marquès, el centro que destapó los alarmantes bajos niveles de calidad del esperma en Tarragona, admite que “es muy dificil” establecer una causa-efecto y concede que una cosa es tener “una sospecha diagnóstica” y otra poder señalar con el dedo al presunto culpable. Ahora bien, el doctor reta a la industria química a encargar un nuevo estudio independiente que avalúe cómo ha evolucionado el esperma en los últimos 15 años. Garcia apunta que el estudio debería respetar los criterios de medición que tuvo en cuenta el informe primitivo, ya que en los últimos años la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho más laxos los parámetros para determinar qué es un semen normal.