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La prohibición del baño en La Pedriza enfrenta a ecologistas y comerciantes

Estudios medioambientales describen esta zona del río como la más contaminada

Manifestación en Manzanares el Real en contra de la prohibición del baño en La Pedriza.
Manzanares el Real

Manzanares el Real vive desde el pasado mes de junio una polémica que salpica a turistas, vecinos, comercios y asociaciones ecologistas. La Comunidad de Madrid prohibió los baños en La Pedriza y limitó el acceso de coches debido al deterioro que sufría la zona. Esta medida ha provocado la controversia entre vecinos y ecologistas que apuestan por la recuperación del entorno y comerciantes que temen que la normativa ahuyente el turismo. Los informes medioambientales describen la zona como una de las más contaminadas del río debido al impacto de los bañistas y excursionistas.

El tramo del río Manzanares que comprende La Charca Verde y El Tranco es el de menor biodiversidad del todo el caudal, que se adentra en el parque nacional y forma las pozas naturales de La Pedriza. “Esto no es una piscina municipal”, denuncia SOS Pedriza. La agrupación ecologista, creada para la defensa del río, defiende que la anterior regulación era incompatible con el cuidado del medioambiente. “El estado de La Charca Verde [la única zona donde se permitía el baño], obligaba a actuar”, añade.

Las medidas impuestas por la Comunidad de Madrid, vigentes desde el primer fin de semana de junio, y que prohíben el baño en todas las charcas y pozas de La Pedriza, han movilizado a comerciantes y vecinos, temerosos de que la normativa termine con el turismo y afecte a sus negocios.

SOS Pedriza cree que los empresarios que protestan deberían justificarlo con datos, ya que los pueblos de los alrededores no cuenta con este enclave y “funcionan perfectamente”. Todos los parques nacionales con aguas continentales de España tienen prohibido el baño, excepto el parque la Caldera de Taburiente, ubicado en La Palma (Canarias).

“Las medidas no se han adoptado por capricho”, explican desde la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. La gente está bastante “concienciada y no hay marcha atrás”. Apenas se han puesto “una veintena de multas”, aclaran. Los técnicos determinaron que bañarse en las pozas de La Pedriza es incompatible con los objetivos de conservación del arque. Cada verano la cifra de turistas triplica el censo del municipio (8.309 habitantes).

La Asociación de Empresarios de Manzanares el Real (AEMAR) no ha adoptado una postura sobre esta situación y prefiere no pronunciarse. Sin embargo, aseguran que más del 80% de los comercios adheridos a esta plataforma participó en la manifestación del pasado jueves contra la normativa comunitaria. La protesta fue respaldada por más de 100 vecinos, la mayoría comerciantes, y se llevó acabo frente al Ayuntamiento.

Muchos de los comercios del pueblo cerraron entre las once de la mañana y la una de la tarde para manifestar su disconformidad con la resolución. Pedro Carrero, dueño del restaurante La Charca Verde, fue uno los empresarios que paró el negocio. Carrero dice que no es uno de los más afectados, pero la medida “machaca” a los comercios de la zona del río. Cerró el local por solidaridad. Espera que la medida dé algún resultado positivo a largo plazo.

Subida a pie

José Manuel Ruiz, es propietario del Hotel Rural Yelmo, ubicado en pleno parque nacional. Ruiz no entiende que no se hayan dado alternativas a la prohibición del baño. “Es una normativa que afecta negativamente al pueblo, que vive del turismo y del sector servicios”, se queja. Tampoco entiende que la restricción horaria a los vehículos sea tan agresiva. “No todos somos olímpicos para subir caminando al parque”, concluye. Un autobús lanzadera conecta Manzanares con La Pedriza solo los fines de semana.

La alcaldesa en funciones, Alicia Gallego (gobierna el PSOE con Progresistas de Manzanares), explica que existía un problema de convivencia entre los vecinos que vivían en la zona del río y los turistas. Año tras año se quejaban sobre los problemas de aparcamiento, de suciedad y del descontrol de los bañistas. “Esos vecinos están contentos”. Según la alcaldesa, la Comunidad estudió la posibilidad de cerrar una parte de río ajena al pueblo. Fue entonces cuando el Consistorio, en colaboración con todos los grupos políticos y otros colectivos, elaboró un informe en el que pedía una alternativa al cierre, ya que esto provocaría el desplazamiento masivo de turistas a La Pedriza. Eso o la prohibición en todo el río. La Comunidad de Madrid tomó la decisión de vetar los baños y regular la entrada de los coches. Se han incrementado las labores de limpieza y la puesta en marcha de un plan de recuperación ecológica de la zona.

El Consistorio aclara que el cierre a los vehículos por la mañana es demasiado pronto y que evaluarán los datos de turismo y las opiniones de los vecinos y colectivos para tomar las medidas oportunas. En cuanto a los comercios, el Ayuntamiento entiende que esta medida no les debería de afectar ya que los bañistas venían con su nevera y la mayoría no consumían en el pueblo. El turismo ha caído un 16% en el mes de julio respecto al mismo mes del año pasado, según la oficina de turismo de Manzanares.

Las medidas que protegen el parque natural

P.E.

La Pedriza, ubicada en la zona periférica de protección del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, constituye un enclave de gran valor ecológico debido a su variedad de ecosistemas. La Comunidad de Madrid acordó con el Ayuntamiento de Manzanares, el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), agentes forestales y grupos ecologistas las medidas de protección y conservación de la zona.

La prohibición de bañarse en las charcas y pozas del río se puso en marcha el primer fin de semana del mes de junio. Hasta ahora solo ha habido “una veintena” de denuncias a bañistas. Las multas van desde los 100 a los 3.000 euros. La normativa ha rebajado el número disponible de plazas de aparcamiento junto al puente de Cantocochino, de 370 a 270 (un 27% menos).

De lunes a viernes durante la temporada invernal no se aplicará ningún tipo de restricciones horarias al paso de vehículos, mientras que los fines de semana y los festivos la barrera permanecerá cerrada entre las 10.30 y las 16.00.

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