Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Complutense reducirá sus facultades de 26 a 17

Los detractores del plan de reestructuración del rector critican que centros como Filosofía quedarán "sin entidad ni influencia" al ser reagrupados

La Universidad Complutense de Madrid, el campus presencial más grande de España con 80.000 estudiantes y 5.000 profesores, va a pasar de tener 26 facultades a 17. El rector Carlos Andradas, que lleva un año en el cargo, pretende reorganizar los departamentos y dotar "de más agilidad a la universidad". Los detractores de su plan consideran que reagrupar centros como el de Filosofía en otros le harán perder influencia académica.

Universidad Complutense de Madrid
Examen de selectividad Madrid 2016 en la Facultad de Odontología, que Andradas quiere fusionar con Medicina.

La propuesta del rector, que ya ha trasladado a los decanos, supone por ejemplo crear una gran facultad de Ciencias de la Salud. De esta forma, las facultades de Enfermería y Odontología se agruparían con Medicina. “Estamos estudiando cómo hacerlo, porque podría ser demasiado grande y estar desequilibrada respecto a otras”, señala el rector. Estadística podría juntarse a Matemáticas, Comercio y Turismo a Ciencias Económicas y Empresariales, Geológicas con Biológicas y Filosofía con Filología. Estas ya comparten edificio. “No se puede relacionar titulación con facultad. Eso ha quedado obsoleto”, señala Andradas.

En el caso de Documentación, su propuesta oscila entre integrarse en Ciencias de la Información o en otra facultad. “Está muy unida a las nuevas tecnologías, ya veremos”, sostiene Andradas. Pasarán de 185 departamentos a entre 75 y 80.

Los sindicatos desinformados y cautelosos

Los sindicatos CCOO y UGT se muestran “muy indignados” de enterarse por terceros del “cambio de estructura radical” en la Complutense. Reclaman diálogo con los agentes sociales y se muestran abiertos a negociar. “Sabemos que hay que adaptar las estructuras a las nuevas necesidades, pero hay que contar con nosotros, decirnos lo que se quiere hacer”, se lamenta Juana Nieto, la responsable de UGT en la Complutense. “Por ejemplo, 400 de los 1.700 plazas de PAS (Personal de Administración y Servicios) están vacantes de propiedad. Entonces, si hay una reforma ¿se pierden? Nos tienen que contar”. Jesús Escribano, de CCOO, opina en el mismo sentido: “Nos tienen que dar garantías de estabilidad laboral. No hemos visto un papel en el que diga si mejora la docencia o el servicio. Estábamos esperando debatir sobre la eliminación de departamentos, y nos encontramos que también de centros”.

El rechazo a la medida ha llevado a la creación de la Plataforma para la Reestructuración de Departamentos en la UCM, formada por personal de distintas facultades. “Está en juego la conservación del valor, la memoria histórica y la raigambre cultural de esta universidad”, explica la plataforma en un comunicado en el que señalan directamente que estas nueve facultades se van a suprimir. Andradas rechaza que se vayan a producir cierres o pérdidas de titulaciones y, sobre Filosofía, añade que no siempre han estado como ahora: “María Zambrano o Aranguren daban clase en nuestra facultad de Filosofía y Letras, o yo estudié en la facultad de Ciencias”.

El rector ha querido transmitir en las distintas reuniones que su propuesta no supone una amenaza para el futuro de la Complutense frente a lo que temen quienes están en contra. "Se perderán titulaciones, ya no habrá titulados en Filosofía sino filólogos con especialidad en Filosofía", considera Eva Aladro, profesora de Ciencias de la Información y representante de la plataforma, que considera que la reestructuración de la UCM se ha hecho por "criterios industriales". "Lo que no da dinero, no se mantiene", valora.

El ejemplo de Barcelona

Los cambios a los que aspira la Complutense son similares a los que emprendió en abril de 2015 la Universidad de Barcelona (UB). El Consejo de Gobierno del mayor centro educativo catalán aprobó la fusión de facultades —pasaron de 18 y una escuela a diez grandes áreas o estructuras académicas— y redujeron a la mitad los departamentos. Son medidas que entran de lleno en el debate sobre la racionalización de las facultades españolas que defendía, entre otros, el anterior ministro de Educación, José Ignacio Wert (PP).

"Estamos de acuerdo en una reestructuración de departamentos, pero tienen que ser restructuraciones realmente científicas y académicas", opina Rafael V. orden, decano de Filosofía, y que no se limiten a medidas de ahorro que se pueden afrontar de otras formas distintas, que no afecten de este modo tan importante a la organización de actividad docente ". Y pone un ejemplo: "Desaparecería la facultad de Filosofía, referente como institución no solo a nivel español sino de América Latina".

La plataforma teme que esta reestructuración suponga también pérdida de personal y que no se repongan los puestos de los docentes y administrativos que se vayan jubilando. "Quiero dejar absolutamente claro que los estudios no se van a ver afectados si no es para mejor y que el personal no se va a ver afectado. Lo que vamos a hacer es cambiar la forma en la que estamos organizados para hacer la universidad más dinámica, más flexible y adecuada a las necesidades", replica Andradas, que asegura que necesitarán más personal.

Lo que sí admite es que serán otros perfiles orientado a nuevos campos en los que la Complutense va “muy atrasado” como en márquetin o nuevas tecnologías. Y recuerda que ya se han aprobado las nuevas plazas: 196, de las que 103 para son para personal de administración y servicios y otras 93 para personal docente e investigador.

Sigue con nosotros la actualidad de Madrid en Facebook, en Twitter y en nuestro Patio de Vecinos en Instagram

Más información