Un mosaico de entidades

Gràcia cuenta con un rico tejido de asociaciones que provoca que no haya un solo interlocutor para el Ayuntamiento

Activistes del Banc Expropiat.
Activistes del Banc Expropiat.Massimiliano Minocri (EL PAÍS)

El de Gràcia es un barrio con decenas de entidades. Y la gran mayoría pueden presumir de tener solera, prestigio en su sector o una larga trayectoria. No ocurre como en otras zonas de Barcelona, donde el tejido asociativo es débil y una sola entidad o asociación de vecinos son el referente. Aquí el mosaico, al que nadie niega su valor, dificulta que haya un solo interlocutor en el conflicto creado tras el desalojo del Banco Expropiado.

El G-6, el Colectivo de Entidades Culturales Históricas de Gracia. Esta agrupación de ambicioso nombre fue creada por las entidades más antiguas hace unos años. La integran Lluïsos de Gràcia, Orfeó Gracienc, la Fundació de la Festa Major, la Federació de Colles de Sant Medir, el Centre Moral y el Cercle Catòlic. Comparten algunos servicios para sus socios, se posicionan en cuestiones que afectan al barrio y organizan el acto institucional con motivo de la Diada.

Las asociaciones de vecinos. La Asociación Vecinal Vila de Gràcia, creada en 1974, La Soci, como se conoce popularmente, ha atravesado diferentes épocas y tras unos años en baja forma ha sido recuperada por una combinación de veteranos y una generación más joven. No es la única entidad vecinal: también hay las que adornan las calles durante la fiesta mayor, o asociaciones de plazas como la del Diamant o Lesseps.

Los 'ateneus' alternativos. Con distintas afinidades políticas (desde proximidad a la izquierda independentista y la CUP hasta ICV o Barcelona en Comú), diferente veteranía y más o menos proximidad o contacto con el Banco Expropiado, El Ateneu La Torna, La Barraqueta, Rosa de Foc, o el Ateneu Roig y desde este año el Movimiento Popular de Gràcia constituyen las entidades más alternativas del barrio. También entre los colectivos alternativos puede incluirse el Infoespai, enfocado en cuestiones de comunicación que trascienden al barrio.

Casal Tres Lliris. Con buena parte de su masa crítica que procede de la Assemblea de Joves, han pactado con el Ayuntamiento las condiciones de okupación de la antigua comisaría de la Policía Nacional, tocando a Lesseps. Su condición de okupas les acercó al Banco Expropiado y sus colectivos se han solidarizado mutuamente.

Gràcia on vas?, una plataforma diversa. Esta plataforma vecinal propuso al Ayuntamiento del alcalde Xavier Trias el proceso participativo que se realizó en paralelo a la redacción del Plan de Usos. Funcionó y sobrevivió a ese proceso como espacio de reflexión que recoge varias sensibilidades aunque no tantas como para afirmar que representa a todo el mundo. De ella forman parte la Asociación de Vecinos, la de Vecinos y Comerciantes de la plaza de Lesseps, EUiA o el ateneu La Torna. A parte de sus integrantes “fijos”, las entidades del barrio participan en campañas o proyectos concretos en función de si afectan a su área. Han colaborado en varias cuestiones con integrantes del Banco Expropiado. El epicentro de la plataforma es La Violeta, que gestionan las Colles de Cultura Popular y que tiene una vertiente cultural y otra social.

Botiguers, ocio, excursonistas, educación… Las asociaciones de comerciantes, la Assemblea Groga contra los recortes en la educación, la Coordinadora de Ampas de las escuelas del distrito, las parroquias, los castellers, o las entidades excursionistas también pesan en un distrito que tiene medios de comunicación locales y potentes como L’Informatiu o Gràcia Viva.

Sobre la firma

Clara Blanchar

Centrada en la información sobre Barcelona, la política municipal, la ciudad y sus conflictos son su materia prima. Especializada en temas de urbanismo, movilidad, movimientos sociales y vivienda, ha trabajado en las secciones de economía, política y deportes. Es licenciada por la Universidad Autónoma de Barcelona y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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