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La crisis dispara las peticiones de ayuda psicológica en Cáritas

La entidad alerta de que pese a la recuperación económica la crisis social "sigue vigente"

Un hombre tira de un carro en una calle de Barcelona.
Un hombre tira de un carro en una calle de Barcelona.

Primero las personas se acercaban a Cáritas para pedir ayudas para pagar la comida de los niños tras la agotar las prestaciones sociales. Después, para poder responder por los recibos de los suministros, el alquiler o la hipoteca. Y ahora llegan solicitando ayuda profesional para tratar problemas como el estrés o la ansiedad. Esta cruda realidad se desprende del informe anual que presentó ayer la entidad y que revela que un 20% de las ayudas económicas relacionadas con la salud tienen que ver con estos problemas. Las peticiones para ayuda psicológica se han multiplicado por cinco en el último año.

No es la primera vez que las entidades sociales alertan de los efectos de la crisis sobre la salud tanto física como mental de las personas que sufren sus efectos con mayor intensidad. Salvador Busquets, el director de la entidad, recordó que dos tercios de las personas atendidas en 2015 ya habían recurrido a Cáritas anteriormente. Y de éstas, casi un quinto lleva más de un lustro pidiendo algún tipo de ayuda. La ONG atendió el año pasado a 23.913 personas, un 2% más que en 2014.

Busquets, que compareció junto al arzobispo de Barcelona Juan José Omella, explicó que en lo que va de 2016 no han detectado un aumento en el número de solicitudes pero si en la intensidad del apoyo que necesitan las familias que ya reciben asistencia de la entidad.

Cáritas, como ya lo han hecho otras entidades, critican el hecho de que la recuperación macroeconómica no ha logrado mejorar la condición de las personas más vulnerables. La crisis económica, aseguró Busquets, ya está empezando a remitir pero la crisis social “continúa plenamente vigente”.

De acuerdo con la memoria anual, la entidad dedicó el año pasado un total de 4,2 millones de euros para ayudas directas para sufragar necesidades de alimentación, comedores sociales y programas de infancia. Este monto es 5% mayor que el del año pasado. De ese dinero, 2,4 millones se entregaron en metálico a 2.754 familias. Un 56% se dedicó a resolver problemas de vivienda y un 26% a alimentos.

La falta de empleo y de un sistema de rentas que sirva de suelo a las familias más vulnerables son los dos problemas básicos que, de acuerdo con Busquets, deberían abordar las Administraciones. Cáritas aprovecho la tradicional rueda de prensa con motivo de la fiesta de Corpus para mostrar los resultados de su programa Feina amb Cor, orientado a usuarios con problemas de empleabilidad y que los acompaña en todo el proceso.

De las 2.980 personas que han participado en el programa, un 51% han encontrado trabajo, incluyendo las que todavía no habían acabado el programa. El 78% de las personas que pasan por la entidad están en edad de trabajar pero no tienen empleo.