Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Barcelona regulará la circulación de los patinetes eléctricos

El Ayuntamiento incluirá los vehículos de movilidad personal en la Ordenanza de Circulación

Turistas pasean por el Port Olímpic de Barcelona en 'seagway'.
Turistas pasean por el Port Olímpic de Barcelona en 'seagway'.

¿Se imaginan a un guardia urbano multando al conductor de un patinete eléctrico o seagway por cometer una infracción de circulación? En Barcelona es cuestión de tiempo porque el Gobierno de la alcaldesa Ada Colau quiere incluir a los vehículos de movilidad personal a motor (VMP, lo llaman) en la Ordenanza de circulación de peatones y vehículos. Las siglas VMP incluyen los “artefactos” como las ruedas motorizadas, seagways, patinetes eléctricos, bicis de carga para turistas, triciclos turísticos o vehículos eléctricos de carga.

La concejal de Movilidad, Mercedes Vidal, explicó la medida de Gobierno que inicia el proceso de regulación de la circulación de “VMP y ciclos de más de dos ruedas” que, como cualquier norma, tendrá “régimen sancionador”. Lo primero que ha hecho el ayuntamiento ha sido clasificarlos (por peso, velocidad, peligrosidad, etc.) y ahora se dispone a decidir cómo y por dónde pueden circular y aparcar cada uno de ellos. Vidal defendió la necesidad de regular unos vehículos “que proliferan, aumentan y deben convivir” con el resto de peatones y vehículos y que “ahora tienen una regulación muy débil que provoca incidencias en la convivencia”. Con estos datos y el mapa de establecimientos que los alquilan en la ciudad, consultará a los agentes del sector para concretar la inclusión de estos vehículos en la ordenanza. Vidal precisó que las bicicletas de carga para turistas quedan bajo el paraguas de las normas de la bici, un sector “a potenciar”, dijo.

Vidal protagonizó el inicio de la Comisión de Urbanismo, Ecología y Movilidad para dar cuenta del conflicto por el desacuerdo en el convenio del Metro de Barcelona. En un ambiente de tensión por la presencia de 60 empleados en la sala de la comisión, Vidal insistió en su postura de la necesidad de alcanzar un acuerdo que permita mantener la calidad del servicio y mejorar las condiciones laborales de la plantilla así como reducir la temporalidad. Toda la oposición criticó su papel salvo el PSC, que acaba de presentar el preacuerdo para entrar a gobernar con Colau.

Las otras tres grandes cuestiones de la comisión fueron el debate sobre la cobertura de la Ronda de Dalt —no hubo novedad—, el compromiso de tutela del ayuntamiento en el planeamiento del nuevo campo del Barça y el visto bueno a la aprobación definitiva de la regulación de los clubes cannábicos y el plan especial de la Rambla. En el caso de los cannábicos, el plan, a diferencia del que aprobó inicialmente el ex aclalde Xavier Trias, indulta a la mayoría de los 120 clubes existentes, lo que originó durísimas críticas del concejal convergente Jordi Martí.