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Treinta estudiantes de la universidad de Lleida okupan el rectorado

Protestan contra las clases que realiza la subdelegada del Gobierno con presencia de agentes

Una treintena de alumnos de la Universidad de Lleida (UdL) han pasado la noche en el rectorado -veinte de ellos en el despacho del propio rector, y el resto en salas de reuniones y aulas cercanas- protestando contra la presencia en el centro de vigilantes y mossos que protegen a la subdelegada del Gobierno y profesora, Inma Manso. La okupación del centro universitario se produjo la tarde del martes después de que los Mossos arrestaran a una estudiante que participaba, junto con una treintena de personas, en un enfrentamiento con los agentes que protegían a Manso dentro de la facultad. La arrestada fue acusada de atentado a la autoridad y tras declarar en comisaría quedó en libertad con cargos cerca de las 21.00. Los okupas del rectorado exigen que se le retiren los cargos a la compañera. También reclaman que no haya represalias para ninguno de los estudiantes que protestaron por la presencia de los agentes en la Universidad.

Los jóvenes han inutilizado con bancos y sillas la puerta trasera del edificio del rectorado. Por su parte, la UdL ha enviado un comunicado en el que asegura que la universidad “como institución pública educativa al servicio de la ciudadanía, ha defendido, defiende y defenderá siempre el derecho de ejercer la actividad docente de todo su profesorado, hecho que es la esencia del funcionamiento de las universidades democráticas de todo el mundo”. En el mismo documento el centro educativo no acepta “que una minoría imponga quién puede o no dar clase, quién y cómo impartir docencia”. Además, les acusa de utilizas “la intimidación y la violencia”. La universidad justifica que se contrató vigilancia durante las clases de Manso para garantizar “la seguridad de los estudiantes, del personal de administración y profesores”. La UdL ha pedido a los estudiantes atrincherados que “depongan su actitud”.

La okupación del rectorado es la consecuencia de unos hechos que comenzaron el 19 de abril cuando una docena de alumnos irrumpieron en una clase que impartía Manso en el grado de Comunicación Audiovisual. Los jóvenes increparon a la subdelegada por la gestión en la acogida de refugiados y la insultaron a gritos de “asesina” y “fascista”. La subdelegada suspendió la clase y abandonó el centro. A partir de entonces, cada vez que ha impartido clases lo ha hecho con la presencia de vigilantes de seguridad, Mossos d’Esquadra de paisano y una furgoneta con hasta siete agentes antidisturbios, preparados, en las inmediaciones de la facultad. Ayer alumnos convocados por la Asamblea de Letras de la UdL, irrumpieron en los pasillos del rectorado con una pancarta contraria a la presencia de policías en la universidad. Intentaron acceder al aula donde impartía clases Manso, pero una barrera policial lo impidió. Manso pudo abandonar ilesa el centro, una alumna fue arrestada y sus compañeros iniciaron el atrincheramiento en la facultad.