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Colau solo dejará abrir nuevos hoteles en los barrios de la periferia

El plan especial de alojamientos turísticos busca que no se pueda abrir ni un piso turístico más

La Torre Agbar, de noche.
La Torre Agbar, de noche.

Ocho meses después de llegar al Ayuntamiento de Barcelona e implantar una controvertida suspensión de licencias de alojamientos turísticos, el gobierno de la alcaldesa Ada Colau ya tiene clara cuál es su propuesta: ni un solo piso turístico más en toda la ciudad, nuevos hoteles u hostales sólo en los barrios más alejados del centro, cero oferta nueva en calles de menos de ocho metros de ancho y prohibido cambiar el uso de edificios de vivienda a hotelero. El restrictivo plan necesitará apoyo político para convertirse en realidad. ERC y PSC piden regular el sector por barrios, pero no se pronunciaron sobre el detalle del plan. 

El mapa de la propuesta de nuevo Plan especial urbanístico de alojamientos turísticos (PEUAT) que ha presentado este martes la teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, se basa en el estudio del propio consistorio y en las aportaciones del sector y marca tres zonas: "decrecimiento natural" (no se pueden abrir nuevos hoteles aunque se cierre alguno); mantenimiento (se podrán abrir cuando cierre uno de los actuales) y crecimiento. A parte, el PEUAT fijará regulaciones especiales para tres áreas en transformación: La Marina, la Sagrera y el 22@. El Gobierno no supo detallar cómo afectará el PEUAT a los proyectos afectados por la moratoria de julio pasado.

Apartur critica la congelación

La Asociación de Apartamentos Turísticos de Barcelona (Apartur) ha
lamentado que la nueva regulación congele la oferta de pisos turísticos. Apartur entiende que el modelo propuesto "apuesta por beneficiar a
multinacionales y no por la redistribución de los beneficios del turismo entre los pequeños propietarios" porque sí permitiría abrir edificios enteros de apartamentos turístico si su ubicación se ajusta al PEUAT. "La peor forma de combatir la ilegalidad es la congelación de licencias", ha manifestado el presidente de Apartur, Enrique Alcántara, que representa a los propietarios que tienen pisos legales, con licencia, en edificios de vecinos.

El proyecto dibuja una amplia zona en el centro de la ciudad donde no se podrán abrir nuevos establecimientos ni que cierren los actuales. "Decrecimiento natural", lo ha calificado Sanz con un concepto que reclama la Asamblea de Barrios por un Turismo Sostenible. Esta zona alcanza mucho más que Ciutat Vella: comprende también el Poble Sec, Gràcia y una buena parte de la Eixample, entre Glòries y Francesc Macià. Hay una segunda zona de mantenimiento de la oferta, donde se podrán abrir hoteles solo si cierran, que alcanza desde el Fòrum hasta las Corts y también el Baix Guinardó. Por lo tanto, sólo se podrán abrir nuevos establecimientos en la Zona Franca, la zona alta de la ciudad, la parte alta de Gràcia, parte de Horta-Guinardó, Nou Barris y el Besòs.

Además de estas delimitaciones por zonas, el PEUAT también establece que no se podrá convertir en oferta turística ningún edificio de pisos (que lo fuera el 1 de julio del 2015) en ningún barrio de la ciudad. Y tampoco se podrán abrir nuevos establecimientos turísticos en ninguna calle de los cascos antiguos de barrios donde se permitirá abrir hoteles, siempre que midan menos de ocho metros.

El borrador presentado hoy se discutirá con el sector y las entidades el próximo jueves y en una jornada abierta a la ciudadanía el 1 de marzo. De acuerdo con el calendario previsto, el 10 de marzo se aprobará el PEUAT inicialmente y el 11 pasará a exposición pública. La celeridad de los plazos previstos la marca el fin, el 17 de marzo, de la suspensión de licencias en el distrito de Gràcia.