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La oposición critica a Mayer por quitar vestigios franquistas sin pruebas

Los partidos reprochan que se haya iniciado el proceso sin contar con el Plan de Memoria

La concejal de Cultura, Celia Mayer, tras su comparecencia en la comisión de su área.
La concejal de Cultura, Celia Mayer, tras su comparecencia en la comisión de su área.

La oposición municipal en bloque (PSOE, PP y Ciudadanos) ha vuelto a pedir este viernes la dimisión de la concejal de Cultura, Celia Mayer (Ahora Madrid), una solución que la propia edil ha descartado. Esta vez lo han hecho en una comisión extraordinaria del área solicitada por el PP. Los partidos coinciden en que Mayer no ha respetado el acuerdo del pleno celebrado el 22 de diciembre y ha retirado los vestigios franquistas de la ciudad antes de hacerse público el Plan Integral de Memoria pactado (está previsto que se presente el 22 de abril). Además, criticaron que la concejal no aportara en la sesión ninguna prueba técnica que justificara la retirada de símbolos atribuidos a la dictadura, tal y como le solicitaban.

La concejal de Cultura, Celia Mayer, ha manifestado acabar "muy contenta" la comisión celebrada hoy porque "hemos contado todo lo que queríamos contar". Según la edil, ha explicado "absolutamente todo lo que estaba en el texto de la petición". Además, asegura haber dado información complementaria sobre lo aparecido en los medios porque "en algunos casos no era verdad". Ha insistido en que no existía ningún contrato entre el Ayuntamiento y la cátedra de Memoria Histórica, tal y como manifestó ayer la portavoz del gobierno municipal, Rita Maestre. Sí descartó haber propuesto nombres de expertos a la cátedra para que se unieran al trabajo. Tras la renuncia de la cátedra a seguir colaborando con el Consistorio, la edil ha sido tajante:"Estamos revisando cómo se va a aplicar la Ley de Memoria Histórica en Madrid. Es un asunto muy delicado y queremos hacerlo con el mayor consenso posible. Vamos a elaborar una nueva hoja de ruta que presentaremos con la mayor brevedad". Además, aclaró que no ha considerado en ningún momento dimitir: "Tengo el apoyo de la alcaldesa, del grupo municipal y de mucha otra gente".

Isabel Rosell, portavoz de Cultura del PP, contradijo la versión de Mayer: "No ha facilitado los expedientes que le hemos pedido". En su opinión, "si la edil hubiese solicitado correctamente y hubiese elaborado los expedientes preceptivos", no hubiese cometido "errores" en la aplicación de la ley. Rosell ha denunciado durante la comisión que Mayer se ha dedicado a "hacer oposición a la oposición" al hablar de lo que ha aparecido en los medios "sobre los demás y no hablar de ella", que era "el motivo de la comparecencia de hoy". La dirigente popular dice que ya conocen que "la señora Mayer no va a dimitir ni la van a cesar" porque cuenta con el apoyo de la alcaldesa, Manuela Carmena, pero que a su entender "no está capacitada para representar a los madrileños.

Mar Espinar, portavoz municipal de Cultura del PSOE, partido que sostiene con sus votos el gobierno municipal de Ahora Madrid, mostraba su "desilusión" con la comisión al término de esta. "Esperaba más rigor", sentenció la concejal socialista. "Salimos como entramos, sin ningún informe técnico y sin ninguna justificación" que explique la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, ha subrayado. Espinar ha explicado que su partido quiere que se lleve a cabo la ley, aunque entiende que su aplicación "es delicada". Y añadió: "(Mayer) decidió aplicar la ley por su cuenta y riesgo. No podemos estar conforme en las formas porque no se ajustan al procedimiento". Descartó que el PSOE siga el juego del PP y afirmó que su intención es "demostrar que un gobierno progresista en Madrid es posible". "Mayer en este caso no ha estado a la altura, lo que no quiere decir que el gobierno (de Ahora Madrid) no lo esté". Confirmó, además, que si Mayer no dimite ni es cesada por la alcaldesa, hablarán con Carmena y "la escucharemos".

"Muchas contradicciones"

La portavoz de Ciudadanos en la comisión de Cultura, Sofía Miranda, ha asegurado tras la sesión haberse quedado "exactamente igual" a su salida. "No ha respondido ni a una sola pregunta", se ha lamentado. Miranda sostiene que tras la sesión de control, "hay más contradicciones en torno a la cátedra, al informe y si ella (Mayer) conocía realmente la ley y el plan urbano de Madrid". Para la edil de la formación naranja, "hay muchas contradicciones que no ha aclarado". Lo único que ha dejado claro, en su opinión, era que quería contratar a la cátedra de la Complutense para hacer la evaluación de calles y monumentos (relacionados con el franquismo). Según Miranda, lo que quería hacer Ahora Madrid era "politizar una ley que estaba llamando al consenso", lo cual "es preocupante".

El pasado 3 de febrero, Mayer argumentó que la retirada de placas que homenajean a personas vinculadas con el franquismo (un monolito dedicado al alférez provisional o una inscripción que recordaba al falangista José García Vara, asesinado antes de que estallase la guerra) estaba "justificada" por "una serie de informaciones técnicas" qu se encuentran en posesión del área de Cultura del Ayuntamiento. "En función de eso hemos tomado esas decisiones, todas ellas de acuerdo con la legislación", explicó. Solo dos horas más tarde, el Consistorio paralizaba la aplicación de la Ley de Memoria Histórica (aprobada en 2007, y sin aplicar desde entonces por los sucesivos gobiernos del PP en la ciudad) y confirmaba que repondría la placa retirada de los ocho frailes carmelitas asesinados durante la Guerra Civil. La insignia no aparecía en la relación de cinco placas y 30 calles que había anunciado la edil en el pleno del 22 de diciembre y que, según se recoge en el diario de sesiones, venía avalada por un informe de la Dirección General de Patrimonio de 2013 y un estudio justificativo de la Cátedra de Memoria Histórica de la Universidad Complutense, que la oposición asegura desconocer.

Una comisión abarrotada

Pasadas las 11.00, el presidente de la comisión de Cultura, Pedro Corral (PP), daba inicio a la comparecencia de la edil del área, Celia Mayer, tal y como había solicitado el PP. La primera en intervenir ante una sala abarrotada de medios de comunicación fue Isabel Rosell, portavoz del PP. "Su comportamiento ha sido ejemplo de la política más rancia", espetó a Mayer, a la que acusó de "sectaria e incompetente".

Mayer mostró artículos de prensa y citó las declaraciones de diferentes concejales en ellos. Recordó que la Ley de Memoria Histórica fue aprobada en 2007 sin que el PP, que gobernaba la ciudad, la aplicara y afirmó que el cumplimiento de dicha norma es competencia del Ayuntamiento, no de la comisión ni del pleno. Desgranó a continuación las razones que llevaron a cabo la retirada de algunas placas, una acción que no había tenido coste adicional para el Consistorio.

Sofía Miranda, portavoz de Ciudadanos, sostuvo que "la cultura no es ningún instrumento ideológico", como en su opinión ha ocurrido con la aplicación de la Ley de Memoria Histórica. "El acuerdo del 22 de diciembre pretendía realizar un proceso transparente, objetivo y público. No ha sido así". Más dura fue Mar Espinar, portavoz del PSOE.  "Cuando se acercó a nuestra propuesta, la deformó desde el principio. Esta ley no es un circo. Ni la entiende usted ni sus palmeros, que creen que lo han inventado todo y entran (en la ley) con una disciplina espartana como un elefante en una cacharrería". En opinión de Espinar, Mayer se ha comportado ante la Comunidad (que investiga si el Ayuntamiento incumplió la Ley de Patrimonio al retirar el monolito del Alférez Provisional de un espacio protegido) como "una niña con una pataleta". Mayer le reprochó el descalificativo por ser un término machista, contra lo que tanto "lucha su partido".

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