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Puigdemont prevé tener listo el plan del Gobierno en dos meses

La consejera Neus Munté afirma que "quieren saltar la pared" para evitar "el ahogo económico, social y democrático del Estado"

Neus Munté acompañada de Joan Vives (i) y Jean Castel (d).
Neus Munté acompañada de Joan Vives (i) y Jean Castel (d).

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, prevé tener listo el plan de Gobierno en un periodo de dos meses. Neus Munté, consejera de Presidencia, anunció esos plazos durante la comparecencia que realizó ayer en la Comisión de Asuntos Institucionales (CAI) en las que dio cuenta de las tareas que prevé realizar su departamento en esta legislatura. El plan del Ejecutivo, que empezará a ser debatido hoy, es un requisito contemplado en la Ley de Gobierno y que deben de cumplir todos los gabinetes.

Munté explicó que su departamento responderá a las constantes invasiones competenciales del Estado y que se dedicará a aplicar políticas transversales en el Tercer Sector, la reforma horaria y el despliegue de la Ley de la Formación Profesional. Presidencia se ocupará a partir de ahora de las políticas contra la violencia de género y de la digitalización de la información para que todos los ciudadanos tengan acceso a la red.

El discurso de Munté fue rebatido por la mayoría de grupos de la oposición que lamentaron que la CAI, clave en el anterior mandato, se haya quedado vacía de contenido. Este órgano, presidido por Ciudadanos, no debatirá las tres leyes sobre la secesión: la de la Hacienda pública, la de la Seguridad Social y la de la transitoriedad jurídica. “Queremos saltar la pared”, dijo Munté en respuesta al socialista Ferran Pedret, “para salir del ahogo económico, social y democrático del Estado, pero con legalidad y seguridad jurídica”.

Inés Arrimadas, de Ciudadanos, lamentó que la comisión se ha vaciado para hacer “invisible” a la oposición. “Se van a quedar solos si quieren hacer leyes que no responden a la mayoría social”, dijo. Sus críticas más duras fueron, sin embargo, hacia los medios públicos dependientes de la Generalitat. “Están politizados y al servicio de una ideología”, dijo. Pedret pidió que se pongan al servicio de todos los ciudadanos “sin excepción” y Lluís Rabell (Sí que es Pot) avisó de que se estaba “erosionando” la calidad de los informativos. Xavier García Albiol (PP) tachó de “escandaloso” el uso que hace la Generalitat de los medios, tildó de “infumables” la mayoría de sus programas y aventuró que la mayoría de sus espectadores son independentistas. “No le contestaré (...) Queda descalificado por sí mismo”, zanjó Munté.