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El Besòs reivindica su turno

Los municipios a un lado y otro del río buscan una estrategia para mejorar la calidad de vida

Los barrios del tramo final del Besòs desde el parque del Molinet.
Los barrios del tramo final del Besòs desde el parque del Molinet.

Ya sea porque la crisis amaina, aunque los efectos secundarios han dejado una gran cicatriz: la desigualdad, que no se cierra sino que sigue abriéndose. Ya sea por la coyuntura política, con todos los Ayuntamientos gobernados por formaciones de izquierdas desde las elecciones del pasado mayo. O por el tirón de la Barcelona de la alcaldesa Ada Colau al subrayar el Eje Besòs en su Plan de Barrios: “El Besòs es la ciudad olvidada por la política social y metropolitana, el corredor de la pobreza y la vergüenza”, dijo al presentarlo.

La cuestión es que los municipios que miran a orillas del tramo final del río Besòs (Barcelona, Montcada, Santa Coloma, Sant Adrià y Badalona) piden turno y tanto a nivel técnico como político se disponen a trazar una estrategia conjunta que permita mejorar los indicadores socioeconómicos de unos barrios que concentran las rentas más bajas del área Metropolitana. El primer encuentro de alcaldes está previsto para el próximo miércoles.

Jornadas para identificar retos compartidos

Los Ayuntamientos del tramo final del Besòs ya han comenzado a celebrar jornadas para que los diferentes agentes públicos compartan iniciativas, identifiquen necesidades y expectativas y hagan una diagnosis compartida. El pasado día 22 se celebró una jornada en la que participaron técnicos y políticos y en la que cuatro grupos de trabajo identificaron los principales retos del territorio.

Cuestiones genéricas como la necesidad de implicar y dar protagonismo a la ciudadanía; coser el territorio y mejorar la conectividad —la idea de pasar de frontera a bisagra—, mejorar la calidad ecológica del río; potenciar los focos de actividad económica y reciclar tejido industrial; y tener una visión compartida y una estrategia clara y coordinada.

Entre los retos concretos, se habló de reordenar y “dulcificar” las infraestructuras, crear corredores mar-montaña y fórmulas de reequilibrio compensando las “externalidades” que genera Barcelona. También fortalecer nuevos modelos de gobernanza y contar con los movimientos sociales; fomentar el urbanismo sostenible que se vincule a las estrategias de inclusión social; reconvertir tejidos industriales para generar atracción económica; y atraer talento y mejora educativa. En este sentido, la comarca cuenta con el triángulo que forman la futura UPC del Fòrum, el campus de Alimentación de Torreribera de la UB y el complejo de Can Ruti.

En genérico, los municipios pretenden frenar la pobreza con planes de formación y empleo; recuperando o reconvirtiendo tejido industrial; promoviendo la vivienda social; la recuperación del río como eje verde. También quieren coser un territorio castigado por lo que los alcaldes vecinos de Barcelona llaman “las externalidades” de la capital: el nudo de la Trinitat y la ronda Litoral, la B-20, la C-31, vías de varias líneas de tren. Ampliando el foco, son municipios colindantes también con Collserola, con la sierra de Marina... y con el mar, con futuro por definir del enorme complejo de la Central Térmica del Besòs.

En definitiva, buscan dar la vuelta a una comarca que contrasta con el lado Llobregat del área metropolitana, donde se concentran motores de desarrollo como el aeropuerto, el puerto o la Fira. El alcalde de Sant Adrià, Joan Callau, habla de la necesidad de compartir “un plan estratégico a corto y medio y largo plazo que permita luchar contra la exclusión y reflexione a largo sobre el territorio”. Para ello los alcaldes cuentan con relanzar el Consorcio del Besòs, creado originariamente entre Barcelona y Sant Adrià con motivo del Fòrum, al que se incorporó posteriormente Santa Coloma y al que ahora ha solicitado entrar Badalona.

Su alcaldesa, Dolors Sabaté, tiene grabada una ponencia del profesor de la UPF Sebastià Sarassa en una jornada municipalista en la que mostraba con crudeza los estragos de la crisis en los barrios de los municipios del tramo final del Besòs en indicadores como la pobreza crónica o el aumento de usuarios de Cáritas.

Desde Santa Coloma de Gramenet, Núria Parlón, celebra “que Barcelona haya tomado carrerilla y que Badalona se incorpore al Consorcio”. La alcaldesa apuesta por “una planificación compartida de inversión ponderada, con calendarios y objetivos a corto, medio y largo plazo”, y habla de “retos compartidos” ante los que, dice: “Seremos más fuertes si vamos de la mano”.

Los alcaldes comparten una cierta sensación de que la hora del Besòs es “ahora o nunca”. Hay voluntad política. Ahora es cuestión de recursos.