Sin rastro de un enfermo fugado de una residencia de Lleida en Navidad

Los familiares aún buscan al paciente, de 48 años, que huyó en pijama del centro el 22 de diciembre

La familia de Joan Altisent inundó Lleida de carteles con su imagen.
La familia de Joan Altisent inundó Lleida de carteles con su imagen. Javi Martin

Joan Altisent abandonó la madrugada del 22 de diciembre su habitación en la residencia Sant Joan de Déu de Almacelles (Segrià) donde residía desde hacía tres meses. Las imágenes de las cámaras de seguridad grabaron cómo Altisent atravesaba, sin que nadie lo impidiera, la puerta exterior a las 05:04 de la madrugada. Iba ataviado con un pijama verde y unos botines marrones. Otro residente que horas más tarde también se fugó fue localizado con síntomas de hipotermia. Nadie ha vuelto a ver a Joan Altisent, de 48 años. Se perdió entre una espesa niebla.

Joan sufrió un ictus cerebral hace cuatro años. Hasta entonces trabajaba en un taller mecánico familiar de Anglesola. El infarto cerebral hizo mella en él, provocándole la pérdida de la memoria inmediata y la imposibilidad de ubicarse en el espacio y tiempo. No ha vuelto a trabajar y hace cuatro meses sus familiares decidieron ingresarlo en una residencia de Almacelles.  Mide 1,78 metros, pesa 85 kilos y necesita medicarse urgentemente.

La residencia alertó a los familiares del paciente de los sucedido a las 9.00. “Los bomberos y los Mossos iniciaron la búsqueda una hora más tarde, que acabó el día de Nochebuena tras una batida con el helicóptero”, lamenta Montse Altisent, hermana del desaparecido.

El día de Navidad la familia y amigos de Joan inundaron las calles de Lleida con fotos de Altisent. Han realizado varias batidas por distintas zonas del Segrià. Sin éxito. Los servicios de emergencias no han cerrado aún la búsqueda pero al no localizar ropas, ni signos de su presencia por la zona siguen el protocolo intentando averiguar dónde se encuentra Altisent.

Montse Altisent, hermana del desaparecido, critica la falta de control de la residencia: “Por qué dejaron totalmente abiertas dos puertas de un lugar con residentes de estas características”. Desde el centro Sant Joan de Déu han declinado realizar declaraciones: “Colaboraremos con los Mossos d’Esquadra y la familia del desaparecido en todo momento pero no haremos declaraciones a los medios”, sentencia una portavoz del centro.

Montse, y su hermana Magda, viven momentos de “altos y bajos”. “Estamos pensando si denunciar a la residencia por que clarísimamente cometieron una negligencia”, asegura Montse. Las hermanas afirman que el mismo día que se escapó Joan y comenzaron a buscarlo por los pueblos cercanos al centro “mucha gentes nos decía que era habitual que se fugaran internos … dentro de la residencia hay muchos Joanes y esto no puede acabar así”, amenaza Montse.

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Todavía no han hablado con ningún abogado.  “Nuestra prioridad es encontrar a Joan”, señalan. El pasado jueves fueron a la residencia a recoger las pertenencias de su hermano y alguien les dijo que otro interno desapareció años atrás y lo encontraron meses después en Andalucía. “Ha pasado un mes y todavía tenemos esperanza de encontrar a Joan”, afirma Montse.

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