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Retirada la escalera del ‘cul de la lleona’ tras la muerte de un turista

Girona estudia cómo mejorar su seguridad para que sea segura y permita seguir con la tradición de besar el trasero del animal

El ‘cul de la lleona’
El ‘cul de la lleona’

Un turista francés falleció este fin de semana tras caer de la escalera que permite besar el cul de la lleona para cumplir la tradición de volver a la ciudad de Girona. Tras el mortal accidente, el Ayuntamiento ha retirado la escalera como medida preventiva. A pesar de que desde el Consistorio consideran que se trata de un “desgraciado hecho puntual”, los técnicos evaluarán qué cambios se le deben hacer para que se sea más segura y se pueda seguir con la tradición.

El sábado sobre las cuatro de la tarde, la víctima, un hombre de 75 años de nacionalidad francesa, su mujer y otro matrimonio que estaban pasando unos días en Lloret de Mar fueron de visita a Girona como ya habían hecho en otras ocasiones. Esta vez quisieron seguir la tradición de besar el culo de la leona que, como marca la leyenda, te asegura la vuelta a la ciudad. La mala suerte quiso que justo en el momento en que estaba subiendo la escalera, la víctima resbalara, cayera y se golpeara fuertemente la cabeza con el último peldaño. Efectivos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) le trasladaron hasta el Hospital Josep Trueta de Girona, donde falleció el domingo por la mañana.

En todo momento tanto su mujer como sus amigos estuvieron acompañados por agentes del servicio de atención a la víctima de la Policía Municipal de Girona, que también atendieron a los hijos de la pareja que les vinieron a buscar desde Francia.

Desde el momento del siniestro, el monumento situado en la plaza  de Sant Feliu quedó vallado. Este lunes por la mañana se han serrado los tres peldaños de hierro a la espera del informe de los técnicos municipales que determine si se debe poner una barandilla, reducir la altura de los peldaños -que era de unos dos palmos- o con qué material se debe construir.

El concejal de Seguridad, Joan Alcalà, ha calificado el hecho de “puntual, desgraciado y de mala suerte” y ha anunciado que la voluntad es que se pueda seguir con la tradición, pero que las escaleras, que estaban puestas desde hace un par de décadas “cumplan con la normativa actual y pueden ser más seguras”. El edil ha recordado que a diario suben a esta escultura centenares de personas y jamás había pasado ningún incidente grave.

La escultura de la columna de la leona que besan miles de personas cada año, es una réplica de la original que se encuentra expuesta en el Museo de Arte. Desde que se instaló, la escalera sólo se retiró una vez hace seis años para evitar el contagio de la gripe A.