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El Ayuntamiento de Valencia pide que se cierre el centro de extranjeros

La Corporación aprueba, con el voto en contra del PP y la abstención de C's, un presupuesto de 753 millones de euros

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, entre los vicealcaldes Joan Calabaig y Jordi Peris
El alcalde de Valencia, Joan Ribó, entre los vicealcaldes Joan Calabaig y Jordi Peris.

El pleno del Ayuntamiento de Valencia ha aprobado este viernes, con los votos de Compromís, PSPV y València en Comú, una propuesta para pedir al Gobierno central que cierre el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Zapadores. La iniciativa ha tenido el voto en contra del PP y Ciudadanos (C's). Durante el debate, la concejala de Protección Ciudadana, la socialista Sandra Gómez, ha anunciado que la Policía Local recibirá formación para combatir los delitos de odio y convertirse en "una referencia" en España.

El segundo teniente de alcalde y portavoz de València en Comú, Jordi Peris, ha explicado que existe un "amplio consenso entre expertos en la materia y diversas organizaciones en que se violan los derechos humanos en este tipo de centros, ya que las condiciones de vida son muchas veces mucho peores de lo que serían en una cárcel y, por ello, se proponen medidas alternativas al internamiento".

Para Jordi Peris, el CIE de Valencia es "una isla de la vergüenza, que urge cerrar ya porque incumple los principios del Estado de Derecho y se impide a la prensa o incluso a la judicatura entrar".

El portavoz del PP, Alfonso Novo ha señalado que, en caso de que el CIE de Zapadores sea mejorable, habrá que mejorarlo pero "no hay que cerrarlo porque ofrece garantías". "Debemos ser escrupulosos en el cumplimiento de la ley en todos los CIE. En erradicar el racismo vamos a estar de acuerdo todos", ha añadido.

Por su parte, el portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, ha explicado que, pese a que su partido no está a favor de los CIE, el problema de Zapadores es que la Administración falla en la aplicación de la ley, "porque los internos se encuentran en situaciones peores que los presos en las cárceles". "Un CIE no tiene carácter penitenciario y no debe tenerlo pero una cosa es cerrarlo y otra reformarlo y que se cumpla la ley", ha apostillado.

Durante el debate de la proposición presentada por el grupo València en Comú el foco se ha puesto sobre la actuación de la Policía Local y su actuación a la hora de identificar inmigrantes.Populares y socialistas han criticado a los grupos de izquierda por presuponer que el comportamiento de los agentes no es el correcto. Extremo que Peris ha negado.

Ante este debate, la edil socialista de Protección Ciudadana, Sandra Gómez, ha intervenido para señalar que el Grupo Popular ha puesto "un altavoz de forma interesada" para que parezca que el Ejecutivo municipal no cree en la Policía Local. Ante esta situación, Gómez ha manifestado que los agentes "actúan conforme a las leyes y confían en que sean un factor de integración".

Para superar la discusión, la responsable de Protección Ciudadana ha propuesto la inclusión de dos nuevos puntos a la propuesta: un compromiso para desarrollar la labor de la Policía Local como integradora e impulsar la formación específica de los agentes en delitos de odio. "El cuerpo municipal va a ser la referencia en España contra este tipo de delitos mediante un curso que están preparando", ha afirmado.

Tras el debate, la portavoz de la campaña por el Cierre de los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIEsNO), Ana Fornés, ha celebrado el acuerdo alcanzado en el pleno del Ayuntamiento de Valencia para instar al Gobierno central al cierre del centro de Zapadores, poner fin a lo que consideran "redadas racistas de perfil étnico" y formar a la Policía Local en 'delitos de odio'. Unas medidas que según Fornés, hacen de Valencia una ciudad "pionera contra el racismo institucional, más justa y más igualitaria".

Presupuesto municipal

En el mismo pleno, el Ayuntamiento de Valencia ha aprobado provisionalmente el presupuesto para 2016 de 753,6 millones de euros, lo que supone un incremento 2,1%, con el apoyo de los grupos Compromís, PSPV y València en Comú, la abstención de Ciudadanos (C's) y el voto en contra del PP.

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, ha manifestado que el presupuesto consolidado (contando con organismos y fundaciones municipales) es de 836,9 millones (4,18% más) y ha defendido que las cuentas para 2016 destinan 575 millones a bienestar y servicios a la ciudadanía, lo que supone el 86,4%.

Las inversiones aumentarán casi 30 millones con respecto al pasado año, un 62 % y entre las partidas más destacadas están los 7 millones destinados a los barrios y decididos por los propios vecinos, 4,6 millones para políticas inclusivas y 1,2 millones a nuevas viviendas municipales.

Los dos partidos de la oposición han coincidido en criticar la falta de políticas sociales y la subida generalizada de impuestos, además de asegurar que son unas cuentas "improvisadas" y que no generan empleo.

Ribó ha replicado que las cuentas "reflejan las prioridades del Gobierno local: mejora de las actuaciones municipales, creación de actividad económica y modernización de la ciudad con criterios medioambientales".

Ha reconocido que suben los impuestos directos, en concreto el IBI, en 12 millones, aunque no por la vivienda de las personas sino solo a grandes negocios que, a su juicio, el PP "tenía privilegiados".

El concejal de Hacienda, Ramón Vilar, ha negado que haya una subida generalizada de los impuestos y ha defendido que lo que hay es "una congelación generalizada" y ha reprochado la falta de financiación y el "maltrato" del Estado a la ciudad por la falta del contrato programa de transporte, la deuda del Consorcio Valencia 2007 o la Línea T2 de Metrovalencia, que debería asumir.

El portavoz del PP, Alfonso Novo, ha refrendado su "no rotundo" porque considera que el presupuesto "responde a criterios partidarios de los tres partidos de la coalición de gobierno, prioriza las delegaciones y no las políticas sociales y desaprovecha y equivoca la dirección del gasto público".

Según Novo, "no existe modelo de ciudad, actúan a la greña, sin unidad, y los millones han servido de pegamento para evitar la ruptura del tripartito", y ha pedido que expliquen por qué han subido impuestos y no se incrementan las políticas sociales.

El portavoz de C's, Fernando Giner, ha defendido su abstención al considerar que no se concreta a qué políticas sociales se destinan los 44 millones de ingresos de más y reprochar la subida de los impuestos que lleva a los valencianos a pagar 400 euros por persona de impuestos directos cuando en 2011 pagaban 361.

El líder de C's ha reprochado que la subida de impuestos "no se refleja en mejoras de los servicios sociales".

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