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Tribunales de Girona asumen la derivada catalana del ‘caso Pokémon’

La juez del Lugo traslada la investigación sobre el 'caso Manga', de corrupción en el consejo comarcal de La Selva

Agentes irrumpiendo en el Patronato de Turismo de Girona en 2013. Ampliar foto
Agentes irrumpiendo en el Patronato de Turismo de Girona en 2013.

El caso Manga, la rama catalana del macrocaso Pokémon, que investiga el supuesto pago de sobornos de empresarios a funcionarios y políticos para conseguir contratos públicos, llegará en breve a los tribunales de Girona, después de que la juez de Lugo que hasta ahora instruía el caso haya solicitado inhibirse de esta parte del caso, centrada en Girona.

El foco principal de la presunta trama está en el consejo comarcal de La Selva, durante el mandato de Ramon Fauria (CiU) y en la empresa GRS Arc Local, dirigida por Álex Ros. Según las pesquisas, esta firma está “estrecha y estratégicamente ligada al consejo y su creación misma fue planificada, conocida y participada en el seno” del ente comarcal. Entre ambos existen “vínculos personales o lazos de parentesco”, además de “una red de favores, beneficios y contraprestaciones”.

Según la juez, el modus operandi de GRS era siempre el mismo: “Influyendo y organizando los pliegos de condiciones de los concursos para favorecer a su empresa” o, en el caso de los contratos negociados sin publicidad —sin convocatoria pública y en el que las Administraciones invitan a participar a varias empresas—, GRS seleccionaba las empresas “conchabadas con ella”, que habitualmente eran las mismas. Para que el plan tuviera éxito, la investigación realizada por Vigilancia Aduanera señala que la empresa conseguía el favor de funcionarios o cargos políticos con sobornos.

Entre las acciones del consejo comarcal bajo sospecha está el desvío de dinero público para pagar gastos de publicidad de CiU, el falseo de sanciones por parte de una trabajadora para quedarse con el dinero, la colocación de familiares y conocidos, el pago de favores con elevadas sumas de dinero, la adjudicación concursos públicos a dedo o el amaño de oposiciones para plazas municipales.

El caso Manga también salpica la Diputación de Girona y los Ayuntamientos de Tordera, Blanes, Figueres, Begur, Riudarenes, Sant Feliu de Guíxols, Castell-Platja d'Aro, Girona, Santa Coloma de Gramanet, Esparraguera, Calafell, Moià i Sabadell.

Del Mercurio al Pokémon

Uno de los tentáculos de la supuesta trama llega a Sabadell, una ciudad ya castigada por el caso Mercurio de corrupción urbanística y tráfico de influencias. Esta no es la primera vez que el Pokémon salpica la cocapital vallesana. Las investigaciones sobre la empresa Véndex, una de las que supuestamente pagaron sobornos a cambio de adjudicaciones, llevaron hasta el contrato de basuras de Sabadell, el de mayor importe económico del Ayuntamiento. Este caso ya está en manos de los juzgados de la ciudad catalana.

Pero en el marco del caso Manga se están investigando cinco contratos relacionados con la gestión tributaria y el servicio de recaudación de impuestos por un valor total de 142.000 euros. Según el auto judicial, se han detectado varias irregularidades en la elaboración de los pliegos de condiciones y que la empresa GRS y sus “empresas comparsa”, gracias a un contacto del Ayuntamiento, consiguieron copar estos concursos.

Entre las personas que "estarían implicadas" se señala a Esther E., miembro del comité de expertos del consejo de La Selva y, a la vez, jefa de gestión tributaria del Ayuntamiento de Sabadell. También a otros tres trabajadores municipales como Eva V., gerente de la Agencia Tributaria municipal, Mercè G., jefa de la sección de multas y Francesc V., responsable de subastas del área de recaudación.