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El Consell apoya a dos mujeres policía que denunciaron a sus jefes por acoso

Acusan a sus superiores en Valencia de persecución laboral y por sufrir comentarios obscenos

Agentes de policías en prevención de disturbios en el puerto de Valencia Ampliar foto
Agentes de policías en prevención de disturbios en el puerto de Valencia.

El Gobierno valenciano, a través del Instituto Valenciano de la Mujer y la Igualdad de Género, ha comprometido este viernes su apoyo a dos agentes de policía que han denunciado en el juzgado a sus superiores por varios delitos relacionados con supuesto acoso laboral y por haber sufrido comentarios obscenos por parte de uno de ellos. Los denunciados negaron los hechos al ser presentadas reclamaciones internas.

La directora del Instituto de la Mujer valenciano, Anaïs Menguzzato, ha asegurado a los representantes sindicales de la Unión Federal de Policía, que va a solicitar una reunión con la fiscalía para expresar su "preocupación por las situaciones de acoso" que sufren las mujeres en el trabajo y, concretamente, por el caso de las dos policías que denunciaron a sus jefes en marzo. También va a trasladar el caso al Instituto de la Mujer del Ministerio de Sanidad la cuestión, ya que la policía depende del Gobierno.

El procedimiento fue sobreseído provisionalmente en abril por el juzgado de Instrucción número nueve de Valencia. Pero no por que no apreciara indicios de delito, sino porque estaba abierta la vía de reclamación administrativa iniciada por una de las agentes. El magistrado consideró que solo "una vez agotada esa vía y si persistieran indicios de criminalidad" podrían "ser conocidos e investigados ante esta jurisdicción penal". Los letrados del sindicato policial, que han recurrido el asunto a la Audiencia de Valencia, consideran errónea tal interpretación, ya que lo usual es que suceda al revés y los procedimientos administrativos se paralicen cuando se interpone una reclamación penal al tener esta preeminencia.

La denuncia de 11 de marzo de 2015 se dirigió contra tres cargos policiales, un comisario, un inspector jefe y un inspector, así como contra dos agentes por los supuestos delitos de acoso laboral, prevaricación y falsedad en documento público.

Según se relata en la denuncia, los problemas para una de las mujeres empezaron al quedarse embarazada hace dos años. Su jefe en la Unidad de Prevención y Reacción del Cuerpo Nacional de Policía, en Valencia, le dijo supuestamente que a la vuelta del permiso de maternidad "debería solicitar un cambio de destino por cuanto con dos hijos no podría mantener el nivel de servicio dentro de la unidad".

Ante su negativa, la agente mantiene que vio "sistemáticamente denegadas todas las solicitudes de días de asuntos propios", fue relegada "al último turno de elección de vacaciones" y finalmente fue trasladada al grupo de atención al ciudadano. Un cambio que se habría hecho, según la denuncia, "prescindiendo absolutamente del procedimiento" previsto.

Las denunciantes, únicas mujeres en su grupo de Unidad de Prevención y Reacción integrado por 30 personas, sostienen, además, que el inspector responsable del acoso laboral solía decir "entre otras obscenidades y comentarios gruesos que 'quería que se tocaran pensando en él' y 'que los pantalones son para marcar huevos".

Los problemas de la segunda agente comenzaron presuntamente al pedir al mismo inspector que le comunicara por escrito la denegación de unos días de asuntos propios que previamente le había autorizado de palabra. La cancelación provocaba a la policía un trastorno ya que había comprado unos billetes de avión. "Sabes que no te puedo denegar los días por escrito, así que los tienes concedidos", le habría contestado el jefe. Poco después, cuando la agente volvió a reclamar que le diera por escrito las órdenes -esta vez, su traslado de grupo-, el inspector le dijo según la denuncia: "Como me lo pidas por escrito vas a empezar una guerra en la que no te conviene meterte. Yo perfectamente puedo prescindir de las mujeres en este grupo".

La denuncia mantiene que desde ese momento la policía vio rechazadas todas sus peticiones de días de asuntos propios, sufrió "hostigamiento", penalización en los horarios y "situación de vacío orquestada por el inspector". Al elevar las quejas a sus superiores, uno de ellos presuntamente le dijo: "Si no os hubierais quejado al sindicato, nada de esto habría pasado".

Según consta en la denuncia como consecuencia del trato recibido, una de las agentes se encuentra de baja por motivos psicológicos y ambas han sufrido estrés y ansiedad.

Menguzzato afirma que el Instituto Valenciano de la Mujer ha decidido apoyar la reclamación de las agentes al considerar una "obligación del Consell promover la igualdad" y velar por la misma "especialmente en cuerpos tan masculinizados" como la policía.

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