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El abusador sexual de Canal 9 evita la cárcel y pagará 225.000 euros

Las tres víctimas y la Fiscalía llegan a un acuerdo, aunque solicitaban inicialmente más de 20 años de prisión

El exdirectivo de RTVV Vicente Sanz, acusado de abusos sexuales
Vicente Sanz es abucheado este martes a su llegada a la Audiencia de Valencia por extrabajadores de Canal 9.

Vicente Sanz, ex secretario general de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV), ha sido condenado este martes como autor de tres delitos continuados de abuso sexual y otros tres de acoso sexual, pero no entrará en prisión.

Las víctimas y la fiscalía han llegado a un acuerdo por el cual Sanz pagará 225.000 euros, entre multa e indemnizaciones, y evitará la cárcel. Las denunciantes, experiodistas de Canal 9, y el ministerio público pedían más de 20 años de prisión para Sanz.

La condena contempla la obligación de que Sanz se mantenga alejado de las víctimas durante 10 años. Y que RTVV sea responsable civil subsidiaria, es decir, que si el exdirectivo no abona las indemnizaciones será la Administración la que asuma el coste.

El abogado de las víctimas ha explicado que para las tres mujeres, que sufrieron los abusos entre 2007 y 2010, "lo más importante era el reconocimiento de los hechos" y que quedase "zanjada la cuestión después de seis años de proceso". "Necesitaban cerrar este tema y poder seguir con sus vidas".

Las víctimas querían evitar la exposición que iba a implicar el juicio. Antes de alcanzar el pacto, su letrado había solicitado al tribunal que las tres jornadas de vistas señaladas se celebrasen a puerta cerrada.

Los hechos, contenidos en ocho tomos de declaraciones e indicios, tuvieron lugar en el despacho que Sanz ocupaba en la sede de Canal 9, así como en su apartamento de Canet d'En Berenguer, junto al mar. La circunstancia de que los abusos se produjeran en dependencias de RTVV justifica que la corporación pública cerrada desde hace dos años sea designada responsable civil subsidiaria de las indemnizaciones.

Sanz era el número dos de Ràdio Televisió Valenciana (RTVV), tenía entre sus atribuciones la jefatura de personal y presionaba a sus víctimas advirtiéndoles que era “Dios”, recoge la condena. La sentencia establece que las víctimas cedieron a las pretensiones de su superior después de que este las amenazara con arruinar sus carreras —“como amigo soy muy amigo, como enemigo mato”— y con represalias a sus familiares a través de los lazos que aseguraba tener con los gobernantes de la Comunidad Valenciana.

Sanz, en el tribunal que lo ha condenado. ampliar foto
Sanz, en el tribunal que lo ha condenado.

Según el abogado de las mujeres, Sanz, de 69 años, tendrá que pagar primero las indemnizaciones (75.000 euros a dos de las víctimas y 60.000 a la tercera) y después la multa (15.696 euros, que irán a parar a Hacienda). Y si no paga, tendrá que ingresar en prisión.

Sanz ha abandonado el tribunal sin hacer declaraciones. Pero durante estos años e incluso hoy a su llegada a la Audiencia de Valencia había defendido su inocencia. "Yo nunca he acosado a nadie", declaró hace unos meses a la prensa, aunque ahora ha aceptado la culpabilidad de los cargos mencionados. El exdirectivo de RTVV afirmó tener ganas de que se celebrara el juicio para poder "restablecer" su honor. "Esto está causándome un profundo dolor a mí y a mi familia. Espero que salga la verdad y reluzca", dijo.

Antes de entrar a formar parte de la cúpula de la corporación que englobaba la televisión y la radio públicas valencianas, en 1996, Sanz fue secretario general del PP de la provincia de Valencia. Un cargo al que renunció después de que se difundiera el contenido de una grabación en la que decía que estaba "en política" para forrarse.

Los problemas judiciales de Sanz no se limitan a los delitos sexuales. El juez que instruye en Valencia el caso Gürtel lo ha imputado por haber participado presuntamente en el amaño de un contrato de 7,4 millones de euros para cubrir los actos del V Encuentro Mundial de la Familia que se celebró en Valencia en 2006 y al que asistió el papa Benedicto XVI.

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