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Ayuntamiento de Barcelona

El nuevo Bicing tendrá también bicis eléctricas y llegará a más barrios

El concurso que prepara el Ayuntamiento premiará la producción local de bicicletas

El nuevo Bicing tendrá también bicis eléctricas y llegará a más barrios

El Área de Movilidad del Ayuntamiento de Barcelona y la empresa pública BSM ultiman el que será uno de los grandes contratos del mandato de la alcaldesa Ada Colau: el concurso para adjudicar el Bicing a partir de 2017, cuando finaliza el actual contrato de Clear Chanel. La segunda generación de las bicis públicas, que llegaron a la ciudad en 2007, tendrá estaciones mixtas, con bicicletas normales y eléctricas, un modelo inédito entre las ciudades con bicicleta pública, y crecerá en flota para llegar a más barrios. Además, el concurso premiará la producción local de la nueva flota. Están en el aire otras cuestiones, como si el servicio se integrará en la T-Movilidad —compartiendo tarjeta o incluso con una integración tarifaria— o si las bicis llevarán publicidad.

Lo que es seguro es que habrá dos precios, más alto para la bici eléctrica. Los detalles finales dependerán en buena parte de la sostenibilidad de un sistema que cuesta 17 millones de euros al año, de los que el 75% son de financiación pública y solo una cuarta parte se paga con los 95.000 abonos (que cayeron un 21% entre 2011 y 2014) y la publicidad de Vodafone (un millón). El Área de Movilidad, que capitanea la concejal Mercedes Vidal, también insiste en la participación de las entidades en el diseño del nuevo sistema.

El concurso del Bicing es de gran complejidad, tanta como requiere poner en marcha y gestionar el servicio: tiene que estar adjudicado en marzo de 2016 para que el nuevo sistema esté en la calle funcionando un año después. Es decir, el adjudicatario tendrá un año para fabricar 7.000 bicis, mil más que las actuales, y sustituir las 400 estaciones, que serán más. Habrá Bicing, por ejemplo, en la Zona Universitaria, donde ahora no hay. O en barrios de orografía complicada o alejados del centro (Sarrià-Sant Gervasi, Nou Barris o el Guinardó), porque las bicicletas eléctricas permitirán salvar desniveles y llegar antes.

Lo eléctrico, más caro

No está decidido todavía qué porcentaje de la flota será eléctrico —los que sí serán eléctricos serán los coche y vehículos de servicio del Bicing—, pero la prueba con 300 bicis eléctricas de hace un año permitió a BSM constatar que es viable ampliar su implantación. El Bicing eléctrico es más caro de fabricar, son más caras las estaciones y gastan más: pero también se ha constatado que amplía en 10 años la edad de los usuarios y atrae a más mujeres: si en el bicing analógico la proporción entre usuarios y usuarias es 60%-40%, en el eléctrico es mitad y mitad.

Con un coste anual del servicio de 17 millones, el concurso no bajará de 170 millones. Que pueden ser más, porque una de las ideas que hay sobre la mesa es prolongar el concurso: la propuesta de BSM así lo sugiere, para que la inversión sea más viable y rentable para el operador que gane; pero el actual Gobierno no es partidario de concursos a muy largo plazo. Fuentes de BSM aseguran que la segunda generación de bicicleta pública de Barcelona es muy atractiva para los operadores. Son entre cuatro y diez las empresas que lo podrían asumir y la capital catalana les atrae por la marca de la ciudad, el volumen y la infraestructura cicilista. El concurso lo diseñan conjuntamente BSM y Movilidad y políticamente depende de la cuarta teniente alcaldía, Janet Sanz, de Urbanismo, Ecología y Movilidad.

El auge de la movilidad a pedales en Barcelona ha ido en buena medida de la mano del Bicing, que ha ejercido de motor. En 2007, cuando se implantó (1.500 bicis y 100 estaciones de entrada), los trayectos hechos con la bici pública representaron el 85% del total de los que pedaleaban. La primera oferta de abono costaba solo seis euros al año, lo que provocó una avalancha inicial que tocó techo en 2009, con 139.670 abonados. Hoy son 95.000 y el abono anual cuesta 47 euros. 14 más para los que están probando la modalidad eléctrica. En el futuro Bicing también habrá dos tarifas. Hoy la bola de la bicicleta ha crecido tanto que la bici pública representa apenas el 25%, que son más de un millón de desplazamientos cada mes en este vehículo. El global de desplazamientos diarios en bicicleta en 2014 fue de 136.440; un 15,5% más que en 2011. Pese a este crecimiento y a la sensación de auge que los ciudadanos tienen de las bicis, el potencial es enorme porque los desplazamientos en bici solo representan el 1,8% del total.

El Plan de Movilidad Urbana 2013-2018 prevé doblarlos con medidas como ampliar la red de carriles bicis priorizando grandes ejes, aumentar los aparcamientos, reducir la siniestralidad, pacificar el tráfico en la ciudad con el proyecto de las supermanzanas… y “trabajar para mejorar la eficiencia del sistema de bicicleta pública”.

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