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Aena gastó 19 millones en mitigar provisionalmente el ruido de El Prat

El expresidente de la empresa pública admite ante el juez que paliar las molestias de la tercera pista “restó operatividad” al aeropuerto

Protesta en Castelldefels contra la tercera pista de El Prat, en 2005.
Protesta en Castelldefels contra la tercera pista de El Prat, en 2005.

AENA desembolsó 19 millones de euros en una solución “provisional” para minimizar los ruidos generados por la tercera pista del aeropuerto de El Prat, que hace una década provocaron las protestas de los vecinos de Gavà y Castelldefels (Barcelona). Manuel Azuaga, expresidente de la empresa pública, ha defendido hoy ante el juez que esa medida “mereció la pena” para satisfacer a los vecinos, aunque ha admitido que las obras “restaron operatividad” a la terminal.

“Me plantearon que la única forma de aliviar los ruidos era hacer obras en el aeropuerto (…) Lo hice porque lo tenía que hacer y tuve apoyo total de Fomento”, ha declarado Arzuaga, uno de los cinco altos cargos que desde este martes se sientan en el banquillo por un delito de contaminación acústica. Hace un año, el proceso judicial quedó prácticamente zanjado: tres de las cuatro asociaciones que impulsaron la denuncia la retiraron a cambio del compromiso de Aena de crear una comisión para informarles de cualquier cambio. La Asociación de Vecinos de la Playa de Gavà, sin embargo, no aceptó el trato y pide para ellos entre dos años y medio y tres de cárcel.

Los cargos de Aena y del Ministerio de Fomento acusados han coincidido en su tesis: el nivel de ruido generado por la puesta en marcha de la tercera pista (2004) “cumplía la legalidad”. Las protestas de los vecinos, sin embargo, fueron tan contundentes que obligaron a los responsables a buscar soluciones. “Aunque los técnicos insistían en que todo era legal, vi oportuno reunirme con los alcaldes y los presidentes de las asociaciones”, ha defendido Azuaga, que también impulsó la creación de una “comisión de ruidos” para abordar cómo “minimizar” y “aliviar” las molestias a los vecinos.

El expresidente de Aena ha defendido que se trabajó “incluso por las noches” para alcanzar una solución y que las obras paliativas entraron en funcionamiento a finales de 2007. “Me llovieron las felicitaciones”, ha defendido Azuaga. Los vecinos no lo vieron igual: consideraron insuficientes esas medidas y mantuvieron el pleito en los juzgados.

“Cuando se inaugura una obra así es lógico y normal que haya malestar ciudadano, pasa en cualquier sitio del mundo. Pero las quejas tenían un nivel que iba más allá de lo razonable y nos volcamos en saber lo que estaba pasando”, ha defendido el exdirector genearl de Aviación Civil de Fomento, Manuel Bautista. Los otros tres acusados son el exdirector general de Calidad Ambiental del Ministerio de Medio Ambiente Jaime Alejandre; el exdirector de la oficina ejecutiva del Plan Barcelona Francisco Gutiérrez; y el exresponsable de la dirección ambiental de las obras de ampliación del aeropuerto Francesc Xavier Montoro.

El abogado de dos de los acusados, el penalista Rafael Entrena, ha recordado tras la vista de hoy que hay hasta “diez sentencias” que han avalado la legalidad del proyecto y su impacto acústico. A juicio de Entrena, mantener la querella contra el criterio de la fiscalía y tras el acuerdo entre la mayoría de las partes es “temerario”. El abogado ha agregado que, tras la aprobación del plan director sobre la tercera pista, el Ayuntamiento de Gavà concedió 2.000 licencias para construir pisos en la zona afectada por los ruidos.