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Los manteros crean un ‘sindicato’ para negociar con la administración

Los vendedores ilegales de Gràcia, plaça Catalunya y la zona Portuaria se unen en una organización para defender sus derechos

Aziz, vendía ayer en junto a decenas de manteros en Colón.
Aziz, vendía ayer en junto a decenas de manteros en Colón.

Los poco más de 200 vendedores ambulantes ilegales que trabajan en las aceras de Barcelona presentan hoy el primer sindicato de manteros con el que pretenden reivindicar los derechos de los ambulantes ilegales. La asociación se autoproclama la interlocutora directa con las administraciones, sobre todo el Ayuntamiento. El Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona es el fruto de la unión de los propios vendedores con la ayuda de organizaciones que se posicionaron a favor de los manteros en los altercados que tuvieron lugar este verano entre agentes de la Guardia Urbana y los vendedores ilegales. Aziz, un mantero senegalés hace las funciones de portavoz y asegura que el sindicato “será una verdadera escuela”.

Laia Ortiz, la teniente de alcalde de derechos sociales del Ayuntamiento de Barcelona, presentó el pasado 17 de septiembre el informe Diagnóstico social sobre el fenómeno de la venta ambulante en la ciudad de Barcelona. La ecosocialista admitió que el top manta no se puede “erradicar” pero anunció un conjunto de políticas sociales para intentar que los 400 vendedores contabilizados por el consistorio abandonen las calles. Ortiz informó de que no existen “mafias detrás de la venta ambulante” y tendió una mano a los manteros para que entre la administración y los ambulantes solucionen un problema sin que sean necesarias más operaciones policiales.

Los manteros dan hoy respuesta al ofrecimiento del Consistorio con la constitución de un sindicato. Los enfrentamientos entre ambulantes y agentes en Barcelona crecieron tras los altercados que tuvieron lugar en Salou a mediados del mes de agosto. “Desde las asociaciones el Espacio del Inmigrante y Tras la Manta [la red vecinal que vigila las actuaciones de los policías contra los vendedores] denunciamos la criminalización a la que se somete a los manteros”, recuerda Rosa, miembro del Espacio del Inmigrante.

Buena acogida del Ayuntamiento

Una portavoz del Ayuntamiento de Barcelona aseguró ayer que el Consistorio “ve con buenos ojos” que los manteros hayan decidido asociarse, lo que permitirá una mejor interlocución con el colectivo para afrontar los problemas de la venta ilegal. El equipo de Ada Colau, apuesta por afrontar la venta ambulante desde varias perspectivas, y no únicamente la policial, por lo que la creación del sindicato abre la puerta a la negociación con los manteros.

Es precisamente en esa organización la que inició el primer contacto con los vendedores y para promover dos manifestaciones de manteros. Poco después reunieron en un mismo espacio a los ambulantes del barrio de Gràcia, la plaza Cataluña y la zona portuaria. El germen del sindicato nació en una de las primeras reuniones. Los manteros eligieron a seis hombres y dos mujeres como portavoces y bautizaron a la asociación que acaba de nacer como Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona.

“Para pertenecer a nuestro sindicato no se necesita tener papeles ni documentos. Quizá alguien diga que no es oficial, pero tenemos el apoyo de las asociaciones vecinales, de organizaciones de Derechos Humanos, de organismos contrarios a los centros de internamiento y de todo aquel que condena la criminalización que se ha hecho a los vendedores”, afirma Rosa.

Aziz es uno de los portavoces del sindicato. Tiene 32 años y lleva ocho vendiendo en la calle. “Nosotros no vinimos a Barcelona, ni a dedicarnos a la venta ambulante, ni a correr delante de la policía, sino a vivir dignamente”, reclama el portavoz. El senegalés es muy consciente de que la situación debe “cambiar, nuestra actitud debe ser otra y debemos esperar que se tranquilicen los ánimos con los agentes”. Aziz está convencido de que las cuentas del Ayuntamiento están equivocadas y que no hay más de 200 manteros en las calles barcelonesas. “De estos, más de un centenar somos del sindicato”, se enorgullece.

Un sindicato único


Rosa, Aziz y Jezabel, esta última del colectivo Tras la Manta, saben por qué la presión entre agentes y manteros ha disminuido en las últimas semanas. “Ahora sabemos que nunca debemos enfrentarnos a los agentes y que en caso de tensión es mejor grabar con nuestros móviles las actuaciones policiales”, informa Rosa. Desde el sindicato se promoverá esta actitud y está previsto ofrecer a los vendedores con asistencia legal y médica.

“No sabemos si somos el único sindicato de manteros del mundo, somos pobres y no tenemos papeles pero tenemos un sindicato con el que solucionaremos problemas”, asegura Aziz.