Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Valeo comunica a la plantilla las fechas de su traslado a Zaragoza

Los empleados, en huelga desde el 30 de julio, comienzan a recibir burofaxes y deberán estar en Zaragoza el 9 de noviembre

Trabajadores de Valeo reparten octavillas el pasado septiembre.
Trabajadores de Valeo reparten octavillas el pasado septiembre.

El fabricante de componentes para la automoción Valeo ha dado un paso adelante con el traslado de la planta de Martorelles a Zaragoza y ha comenzado a enviar a los 214 empleados afectados los burofaxes en los que les informa de cuándo deben presentarse en su nuevo centro de trabajo. La plantilla se encuentra en huelga desde el pasado 30 de julio y se niega a desplazarse fuera de Cataluña, por lo que los sindicatos estudian llevar el caso a los tribunales la próxima semana.

Un primer grupo de al menos 24 trabajadores ha recibido este martes la carta y está convocado en Zaragoza el próximo 9 de noviembre. La multinacional francesa tenía previsto iniciar la deslocalización en agosto, pero tuvo que aplazarla después de que el personal montara un campamento a las puertas de la fábrica catalana. Allí vigila día y noche desde hace más de dos meses que nadie retire la maquinaria. 

Fuentes de UGT han explicado que el comité de empresa ya tenía conocimiento de las fechas porque la compañía se lo había informado durante las negociaciones que acabaron sin acuerdo a mediados de septiembre. Los representantes de los trabajadores ultiman una demanda a Valeo por fraude de ley, ya que consideran que el traslado no se ha hecho "correctamente" y que busca encubrir despidos, según han afirmado fuentes de CGT. A esta se suma otra denuncia por vulnerar el derecho a huelga, pues los sindicatos acusan a la firma de abastecer a sus clientes con sistemas de aire acondicionado traídos desde China y República Checa.

Valeo anunció a finales de julio que se llevaría la maquinaria y el 90% de los 257 empleados de su fábrica de Martorelles a la que tiene en Zaragoza para unificar su producción de aire acondicionado en España. La empresa alega que de esta forma será más competitiva y podrá estar "más cerca" de sus clientes. Un argumento que los trabajadores rechazan, ya que la mayor parte de los productos elaborados en Cataluña se venden en Seat y Nissan.