La trama de los ‘goyas’ falsos usó a una princesa saudí como cebo

La empresa la llegó a traer a Madrid como patrona de una fundación benéfica

La conservadora del Prado Manuela Mena presenta el cartón restaurado de Goya 'La era'.
La conservadora del Prado Manuela Mena presenta el cartón restaurado de Goya 'La era'.CARLOS ROSILLO

La puesta en escena de la empresa que presentó cuatro pinturas atribuidas de forma fraudulenta a Francisco de Goya como aval para construir un hospital de lesionados medulares en Villaviciosa de Odón, implicó también a una princesa de Arabia Saudí. Los socios de la firma (Inversión y Explotaciones de Activos, S. L.) consiguieron traerla a Madrid como patrona mayor de una fundación benéfica. La invitación se realizó con el dinero de uno ellos, que se retiró “escamado” al detectar la falta de liquidez del proyecto, según la fiscalía.

De esta forma, la firma intentó fabricar un escenario que otorgara veracidad al proyecto, algo que no consiguió. Las investigaciones policiales y un peritaje posterior de una experta en Goya del Museo del Prado concluyeron que los cuadros eran pinturas de finales del XVIII de “bajísima calidad” y en ningún caso de Goya. El juzgado que investiga el caso ha imputado a cuatro personas.

Los implicados en la trama también intentaron que el socio que había pagado el viaje de la princesa realizara una aportación de 500.000 euros al proyecto, mediante la venta de sus depósitos bancarios a plazo fijo, relata la Fiscalía de Medio Ambiente. En la implicación de esta persona, médico interesado en formar parte del equipo de dirección del supuesto hospital, pudo influir que era “vecino del principal montador de la trama”, señala fiscalía.

El escenario que diseñó la empresa hizo aguas desde el momento en que propusieron a Patrimonio Histórico incluir en catálogo o convertir en Bienes de Interés Cultural (BIC) las cuatro obras atribuidas de forma falsa a Goya. Lo que se pretendía con este nuevo paso, dice la fiscalía, era “dotar de cierta credibilidad” a actos posteriores dirigidos a apoyar la creencia de que los cuadros eran verdaderos.

Las pinturas, tituladas “Retrato de caballero sentado”, “Retrato de señora”, “Adoración” y “Retrato de mujer de medio cuerpo”, se aportaron en concepto de una ampliación de capital que permitiría financiar el proyecto hospitalario. Contaban con el informe elaborado por un experto doctor en Historia del Arte, que las valoró en 10 millones de euros.

En ese momento, la Brigada de Patrimonio del Cuerpo Nacional de Policía tenía “sospechas claras de que se habían sobrevalorado las pinturas”, aclara la fiscalía. Por lo tanto, existía peligro claro de sobretasación con posibles consecuencias de ilegalidad. En principio, se sospechó que pudiera existir una operación inmobiliaria con implicación del Ayuntamiento, pero al constatar que la operación era “absolutamente” privada y que su única participación fue cambiar el plan general para permitir que se edificara el hospital en un antiguo hotel.

El siguiente paso de los propietarios de la empresas llamó “poderosamente” la atención de la Fiscalía. Se solicitó un permiso de exportación temporal a Suiza de tres de los cuadros, que se valoraban en 300, 350 y 950 euros, muy por debajo de los 3,5; 1,3 y 2 millones, respectivamente, de la tasación aportada por ellos mismos. Además, se señalaba que “eran de autoría desconocida”.

Ante estas discrepancias entre lo declarado al Ministerio de Cultura para sacar las obras del país y lo que se hizo constar en la escritura pública de ampliación de capital, la Brigada de Patrimonio trasladó los cuadros al Museo del Prado. La experta en Goya rechazo en un informe de 21 de mayo de 2013 “tajantemente” la posibilidad de que el pintor aragonés fuera el autor de las obras.

La instrucción del caso está a punto de acabar y será entonces cuando se determine si se abre juicio oral o se archiva la causa, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Sobre la firma

Esther Sánchez

Forma parte del equipo de Clima y Medio Ambiente y con anterioridad del suplemento Tierra. Está especializada en biodiversidad con especial preocupación por los conflictos que afectan a la naturaleza y al desarrollo sostenible. Es licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense y ha ejercido gran parte de su carrera profesional en EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS