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La funcionaria acusada en el juicio a Gürtel señala a sus superiores

"No sé por qué cambiaron los criterios del concurso. Sólo copié lo que me dieron", afirma

La empleada de la Agencia Valenciana de Turismo Ana Grau durante su declaración como acusada en el primer juicio a la trama Gürtel. Ampliar foto
La empleada de la Agencia Valenciana de Turismo Ana Grau durante su declaración como acusada en el primer juicio a la trama Gürtel.

Ana Grau, la trabajadora de menor rango de la Agencia Valenciana de Turismo acusada en el primer juicio a la trama Gürtel, apuntó este miércoles a sus superiores en el interrogatorio al que le sometió la fiscalía. En el banquillo se sientan otras 12 personas, incluidas dos exconsejeras de la Generalitat valenciana y los cabecillas de la red de Francisco Correa, a quienes se atribuye haber amañado contratos relacionados con la participación de la Comunidad Valenciana en Fitur por importe de cinco millones de euros.

“¿Quién y por qué decidió rebajar el criterio económico, que era el único parámetro objetivo del concurso público, de los 50 puntos iniciales a 30 y finalmente a 15?”, preguntó la fiscal a Grau en el Tribunal Superior de Valencia. “No lo sé. Yo me limitaba a escribir lo que me decían mis superiores. Por la extensión de este documento imagino que me lo darían y me dirían: cópialo”. “Me daban información con cuentagotas y cambiaban los pliegos continuamente”, declaró la acusada, para quien la Fiscalía Anticorrupción pide siete años de cárcel.

Según la investigación las bases del concurso, que tenía por objeto el diseño, montaje y desmontaje del pabellón valenciano en la feria Fitur, fue redactado por la trama Gürtel. Una de sus empresas, Orange Market, ganó las ediciones de la convocatoria entre 2005 y 2009.

Fórmula matemática

Uno de los indicios de ello es una fórmula matemática errónea que se halló en documentos en poder de la trama y apareció en la convocatoria oficial. La fiscal le preguntó a Grau si la idea de introducir de forma “novedosa” esa fórmula matemática en la primera edición que ganó Orange Market también se la dieron sus jefes. La funcionaria respondió afirmativamente. “En la redacción de los pliegos era una mera secretaria”; “ahora puedo pensar en otras posibilidades, pero entonces me limitaba a copiar”, dijo.

La funcionaria afirmó que recibía órdenes de sus “superiores inmediatos” en la Agencia Valenciana de Turismo, Jorge Guarro, Isaac Vidal y Rafael Betoret, quienes también se sientan en el banquillo. Y que las decisiones clave de la convocatoria las tomaba la “dirección” de la Agencia, al frente de la cual estaba la exconsejera Milagrosa Martínez, para quien la fiscal pide 11 años de cárcel.

El cabecilla de Gürtel Pablo Crespo afirmó a preguntas de su abogado que Orange Market “jamás” facturó por trabajos no realizados ni con sobrecostes porque habría sido “una estafa” que hubiera acabado con su "credibilidad".

Crespo defendió que cada una de las empresas que los investigadores engloban en el paraguas de Grupo Correa "era una unidad de negocio distinta y no todos los accionistas eran comunes en todas las empresas". El acusado insistió en que las sociedades "no reunían las condiciones" para ser consideradas un grupo. "No había unidad de caja" y "cada empresa dependía de sus cuentas, su tesorería y su contabilidad".