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El Gobierno valenciano implanta la gratuidad de los libros de texto

Los padres recibirán 100 euros al presentar la factura a su ayuntamiento y otros 100 si devuelven el material en condiciones al acabar el curso para crear un banco de libros

El presidente valenciano, Ximo Puig, a la derecha, junto al consejero de Educación, Vicent Marzà.
El presidente valenciano, Ximo Puig, a la derecha, junto al consejero de Educación, Vicent Marzà.

El Gobierno valenciano, que preside el socialista Ximo Puig, ha anunciado este mediodía un plan para lograr, este mismo curso, que los estudiantes de enseñanza obligatoria (medio millón de escolares) tengan los libros de texto gratis.

Puig, acompañado por el consejero de Educación, Vicent Marzà, ha indicado que la iniciativa prevé contar con el apoyo de las tres diputaciones provinciales, los ayuntamientos y la comunidad educativa.

La propuesta es la siguiente: Los padres y madres de los estudiantes de centros públicos y concertados presentarán la factura de la compra de los libros antes de terminar el año en sus respectivos ayuntamientos. Con la entrega de la factura o justificante recibirán 100 euros. Al finalizar el curso, si los estudiantes devuelven los libros de texto en buen estado de conservación, recibirán otros 100 euros y el material quedará en depósito para el curso siguiente. Las familias que hayan conservado los libros y cumplido con los requisitos tendrán los libros gratis en el curso 2016 / 2017.

La Generalitat pagará algo más de un tercio del gasto previsto (17 millones de euros), otro tercio correrá a cargo de las Diputaciones provinciales (8,5 la de Valencia; 5 la de Alicante y 2 la de Castellón, aproximadamente), y el último tercio del presupuesto previsto lo aportarán los ayuntamientos.

La decisión del Gobierno de coalición (PSPV-PSOE y Compromís) supone un cambio radical en la política de ayudas a la compra de libros de texto desarrollada por los Ejecutivos del PP, que durante la crisis redujeron la subvención hasta llegar a suprimir el bono libro y que este año habían consignado alrededor de 5 millones de euros para la compra de libros de los colectivos más desfavorecidos.

El plan presentado hoy, que no aumenta el gasto previsto en el presupuesto heredado del PP, se nutre de modificaciones de crédito, tanto de la Consejería de Educación como de la Consejería de Hacienda, que aporta 8,5 millones de euros.

Respecto a posibles reticencias por parte de diputaciones y ayuntamientos gobernados por el PP, Puig ha indicado: "Ninguna institución puede estar en contra de que los niños tengan libros gratuitos dentro de un proyecto educativo".

El consejero de Educación, Vicent Marzà (Compromís) ha indicado que, tras reunirse con las confederaciones de padres y madres de alumnos, tiene previsto reunirse con las editoriales y los libreros para implicarlos en el proyecto y plantearles nuevos planes de fomento de la lectura. Marzà ha explicado que la pretensión es que los libros de texto se puedan mantener durante cuatro cursos seguidos.

La presidenta de la Confederación de AMPAS Gonzalo Anaya, Eva Grimaltos, no ha ocultado su emoción por un plan que evitará que haya padres que no lleven a sus hijos a escuela durante la primera semana por la vergüenza de no poder pagar los libros. "Esperaba nuevas medidas asistenciales", ha confesado Grimaltos, "no una medida de este envergadura".

Malestar en las diputaciones del PP

El plan impulsado por el Consell ha sido rechazado por el PP, que controla las diputaciones de Alicante y Castellón, que argumenta que la Generalitat ha decidido intervenir de manera unilateral en el presupuesto de las entidades provinciales. Los populares han expresado su disgusto por no haber sido consultados antes de la presentación del plan de gratuidad de libros de texto y han tachado la actuación del presidente de la Generalitat de "sectaria".

Por otra parte, ayuntamientos como el de Valencia y la Diputación de Valencia han mostrado su satisfacción por el plan anunciado en el Palau de la Generalitat y han mostrado su predisposición a participar y a dialogar para acordar los aspectos concretos del mismo.