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Colapsos intermitentes en urgencias por el cierre de camas

Unas 1.700 camas permanecen cerradas hasta octubre, según la Consejería de Sanidad

Enfermos en los pasillos de urgencias del Hospital Ramón y Cajal en Madrid.
Enfermos en los pasillos de urgencias del Hospital Ramón y Cajal en Madrid.

La Comunidad cerró en junio 1.500 camas en los hospitales de la región. En la primera quincena de agosto la cifra ha aumentado hasta 1.872, según cálculos de UGT. Este sindicato, el sindicato de médicos AMYTS y la Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (ADSPM) han protestado por la precarización de la asistencia sanitaria, con colapsos intermitentes en el servicio de urgencias y la suspensión de algunas operaciones. La Consejería de Sanidad alega que el 83% de las 10.000 camas de la región están disponibles. Es decir, que una media de 1.700 permanecen cerradas hasta octubre.

M. F., de 47 años, tiene una malformación congénita en el corazón de la que esperaba operarse el pasado 25 de julio, después de seis meses en lista de espera. La cirugía se suspendió en el último minuto, mientras avanzaba tumbada en la camilla por los pasillos del hospital La Paz: le dijeron que no había camas disponibles en reanimación. Por el mismo calvario, o uno parecido, han tenido que pasar otros enfermos que esperaban tratarse en hospitales de Madrid o acudieron al servicio de urgencias. "Es lo de siempre. Llega el verano y los centros argumentan que hay menos actividad para cerrar camas, y la calidad de la asistencia empeora. En el hospital Severo Ochoa, en el de Getafe y en La Paz hay verdaderos problemas desde junio", cuenta Julián Ordóñez, secretario de sanidad de UGT en Madrid.

En Getafe, uno de los hospitales que cita Ordóñez, el Ayuntamiento, dirigido por Sara Hernándeznueva secretaria general del PSOE-M—, pidió explicaciones al centro médico por el colapso del servicio de urgencias que algunos vecinos padecieron el pasado 5 de agosto: una cola de más de 20 personas que tuvieron que esperar varias horas para ser atendidas. El hospital respondió que se trataba de un caso aislado debido a un incremento puntual de pacientes.

Los cierres de camas, que están previstos desde junio, son una constante todos los veranos. En la segunda quincena de agosto del año pasado cerraron 1.967, mientras que este año está previsto el cierre de 1.911 en esas dos semanas, según datos de UGT. "Una de las principales consecuencias es la saturación del servicio de urgencias", cuenta Ordóñez.

77.689 pacientes esperan para operarse

Camas. Entre la primera quincena de junio y la segunda de septiembre se cierra un promedio de 1.700 camas este año.

Listas de espera. Según los últimos datos ofrecidos por la Consejería de Sanidad, 77.689 pacientes aguardan para ser operados. Es una media 12,6 días cuando la persona no elige el hospital y de 117,9 días cuando quiere ser intervenida en uno de su elección.

Médicos. En la Comunidad de Madrid, según su colegio profesional, hay 631 facultativos por cada 100.000 habitantes, el porcentaje más alto de toda España.

Enfermeros. Hay 638 profesionales por cada 100.000 habitantes, según el INE.

Javier García, un enfermero de 46 años del hospital Severo Ochoa, cree que en su centro la situación ha mejorado ligeramente con respecto a julio. "En las dos quincenas del mes pasado se acumularon muchas personas en urgencias. No había ni camas ni personal para atenderlas", relata.

AMYTS también viene denunciando desde el principio del verano el cierre de camas. "No tenemos datos, pero sí la percepción de que hay muchas cerradas", explica un responsable del sindicato. Con su opinión coincide Mónica García, médico en el 12 de Octubre y diputada de Podemos en la Asamblea: "Es un hecho en el que se viene reincidiendo todos los veranos. El problema es que no solo se nota en el servicio de urgencias, sino también en las cirugías, en las listas de espera y a la hora de recibir los diagnósticos".

La Asociación en Defensa de la Sanidad Pública en Madrid también ha protestado por el cierre de camas y la bajada de la calidad asistencial. "Sabemos que ha habido situaciones de colapso en urgencias en el Ramón y Cajal ayer y anteayer [por el lunes y el domingo]. También tenemos constancia de operaciones que han sido suspendidas por la falta de camas. Una, por ejemplo, en el hospital Ramón y Cajal", cuenta Marciano Sánchez, presidente de la asociación y médico jubilado. Sánchez opina que las camas fuera de servicio afectan a diferentes áreas, como pediatría, cirugía, ginecología y urgencias, y que provocan una suerte de efecto dominó: "No hay camas disponibles, por lo que los pacientes no pueden ser atendidos y no se pueden realizar las operaciones previstas".

Sanidad defiende el cierre

La Consejería de Sanidad envió ayer una nota de prensa en la que calcula que durante el verano continúa operativo el 83% de las camas de la región, lo que equivale a una media de 1.700 retiradas desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre. Según Sanidad, estas últimas permanecen disponibles para cualquier eventualidad. "Esto permite un correcto funcionamiento y capacidad de respuesta en una época de menor demanda debido a las vacaciones", señala en el comunicado.

AMYTS, sin embargo, considera que la demanda en agosto no es tan baja como en años pasados. "Antes mucha gente se iba de vacaciones, pero ahora muchos no se lo pueden permitir y la cantidad de enfermos en verano ha crecido con respecto a hace 10 años. Los hospitales deberían contratar a personal suplente para cubrir las vacaciones de sus empleados y no lo hacen", señala un responsable del sindicato. "Prever que la gente se va a ir de vacaciones o que va a haber menos pacientes es arriesgado. Lo que consiguen los hospitales es un ahorro importante, pero lo que deberían hacer es buscar la eficiencia y la mejor atención médica", opina Ordóñez.

Los médicos se quejan de la falta de datos de los centros

El sindicato médico AMYTS viene quejándose desde hace tiempo de la falta de información que hay en torno a los hospitales de la Comunidad.

Los pacientes de la región tienen derecho a elegir hospital, pero no conocen datos de los centros médicos a los que pueden acudir. “Debería ser público el número de camas libres en cada hospital. Hay mucha opacidad en este tema, pero sabemos que el número de literas se viene reduciendo desde hace una década. También se debería conocer el número de trabajadores de cada centro para saber cómo han evolucionado a lo largo de los últimos años. Es un servicio público y como tal debería tratarse”, dice un responsable del sindicato.

La Comunidad cuenta con 37 hospitales. La cifra de camas disponibles (alrededor de 10.000) está publicada en el Catálogo Nacional de Hospitales del Ministerio de Sanidad, pero AMYTS la considera “un dato muy teórico que ha caducado hace años”.

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