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Colau revisará las 28 licencias de hoteles congeladas por la moratoria

El Ayuntamiento analizará cada uno de los proyectos afectados por la suspensión

Antigua sede de Banesto, en la plaza de Catalunya de Barcelona.
Antigua sede de Banesto, en la plaza de Catalunya de Barcelona.

El Ayuntamiento de Barcelona revisará las 28 licencias hoteleras que quedaron congeladas por la moratoria de alojamientos turísticos aprobada para elaborar el plan estratégico sectorial. No se dará luz verde a todos los proyectos, pero el Consistorio sí analizará el estado en el que se halla cada uno para valorar cuáles pueden seguir adelante. Así lo acordó la alcaldesa, Ada Colau, con el presidente del Gremio de Hoteles, Jordi Clos, en la reunión que mantuvieron la semana pasada, según varias fuentes empresariales. Colau y Clos se emplazaron para una nueva reunión este mismo mes de julio.

Las fuentes consultadas coincidieron a resaltar el “buen clima” con el que se desarrolló la reunión. En ella, Clos expresó al nuevo equipo de gobierno el peso que tiene el turismo en la economía barcelonesa —supone el 14% del PIB— y le ofreció la colaboración del gremio en la elaboración del plan estratégico, que se iniciará en septiembre. Además, el gremio pidió al Ayuntamiento que atienda las 28 solicitudes de licencia que se estaban tramitando en el momento de aprobar la moratoria.

Hotusa: “Se han traspasado las líneas rojas”

S. G.

El presidente del grupo hotelero Hotusa, Amancio López, aseguró ayer que la moratoria “podría ser razonable” si es para “hacer una reflexión y un plan estratégico”, pero consideró que Colau ha traspasado “las líneas rojas” al incluir las licencias turísticas que ya estaban en trámite. El empresario añadió que la ciudad debe decidir entre un “modelo reglado, básicamente hotelero” y otro “que se llama colaborativo y que con mucha frecuencia es sumergido”. 

Colau, según estas fuentes, aceptó la mano tendida de Clos y accedió a revisar uno por uno los expedientes que han quedado congelados. Algunas de esas solicitudes ya habían pasado varios trámites, por ejemplo, tenían la licencia de obras y habían presentado el proyecto arquitectónico y el plan de viabilidad. Entre estos expedientes hay varios hoteles de cinco estrellas, como el que debe gestionar Iberostar en la antigua sede de Banesto de la plaza de Catalunya, propiedad de Pontegadea, la sociedad patrimonial de Amancio Ortega; un establecimiento en la antigua fábrica de Henkel de Barcelona, o un Me by Melià en la calle de Casp. No está entre estos, en cambio, el Grand Hyatt de la Torre Agbar, que cuando se aprobó la moratoria no había pedido la licencia. Un portavoz del Ayuntamiento aseguró que no hay novedades sobre esos expedientes.

Clos también pidió a la alcaldesa que elabore con celeridad el plan estratégico para clarificar las normas y no perder inversiones. Al culminar la reunión, Colau emplazó al presidente de los hoteleros a un nuevo encuentro a finales de mes.

El Gremio de Hoteles de Barcelona aplaudió que el Ayuntamiento aprobara la moratoria al considerar que esta acababa con el “estado de incertidumbre total” que se había generado. Sin embargo, rechaza que se paralicen esos 28 proyectos porque sostiene que su paralización genera inseguridad jurídica y puede ahuyentar a los inversores. Y ello a pesar de que fuentes empresariales consultadas coinciden en que emprender la vía judicial tiene poco recorrido.

12.000 pisos ilegales

La patronal de los hoteleros ha decidido, en cualquier caso, centrarse en reclamar la revisión de esos 28 proyectos y colaborar en la redacción del plan estratégico. Una de las principales prioridades de la entidad es acabar con la oferta extrahotelera ilegal. El Gremio, que tiene un departamento dedicado a identificar esos alojamientos, ha hecho números y estima que en Barcelona hay alrededor de 12.000 apartamentos que carecen de licencia para operar.

La moratoria hotelera en Barcelona, en cambio, se ha visto como una oportunidad en otras ciudades del área metropolitana de Barcelona. En especial en L’Hospitalet de Llobregat, que cuenta con 13 hoteles ubicados sobre todo cerca del recinto de Gran Via 2 de Fira de Barcelona. La alcaldesa, Núria Marín, ayer se reunió con Jordi Clos, a quien ofreció la ciudad para proyectos que puedan verse impedidos de seguir adelante por la moratoria. Marín expresó al presidente del gremio su disposición para dar “todas las facilidades” a los inversores. “Como mínimo, durante este periodo [de moratoria] tendremos la posibilidad de decir que en la acera de enfrente hay una ciudad estupenda”, dijo Clos tras el encuentro.

Gracias sobre todo al impulso que ha supuesto el recinto de Fira, L’Hospitalet ha dado un salto de gigante en el terreno turístico en los últimos años. Si a comienzos de la década de 2000 no tenía ningún hotel, hoy ya tiene 13 establecimientos en los que en 2014 se produjeron 730.000 pernoctaciones, frente a las 186.000 de 2009. En ese lustro también se incrementó la cifra de viajeros, de 74.000 a 296.000, el 70% extranjeros.